Atuendo: Adiós, Quirarte...

martes, 16 de septiembre de 2003
*"Era lo mejor para la institución": Ernesto Fregoso, presidente del Atlas México, D F, 15 de septiembre (apro)- El futbol mexicano enfrenta otro caso de paralelismo: mientras en el América la paciencia distinguió a los dirigentes, que hoy ven con satisfacción el regreso de las Águilas a la zona de calificación, en el Atlas la tolerancia llegó al punto de rompimiento y ayer se produjo otro cambio de entrenador Hoy el América se mete a la pelea con dos victorias consecutivas (frente a Irapuato y Atlas) y reviven sus jugadores estelares con el regreso al buen nivel de Cuauhtémoc Blanco, Franky Oviedo, Adolfo Ríos y Sebastián Abreu Beenhakker ha dicho que con el actual América en mejoría, pueden aspirar a las mejores posiciones del torneo para calificar y ya dentro de la liguilla están para pelear el título Cosas de la vida pero cuando Beenhakker dejó a Chivas, hace ocho años, Quirarte tuvo su primer contacto con la banca al dirigir a los rojiblancos en un par de encuentros amistosos Luego se fue a Torreón con ayudante de Juan de Dios Castillo, haciendo la misma labor de quien hoy le serruchó el piso para sacarlo: Jaime Ordiales Quirarte era "secretario técnico" y desde esa posición sirvió como cáscara de plátano para que Juan de Dios Castillo resbalara y perdiera su puesto como entrenador Ahora Jaime Ordiales hace lo mismo, induce a la directiva a tomar la determinación de cortar por lo sano para que Quirarte fuese cesado El ahora exentrenador del Atlas podrá comprobar que el que a hierro mata, a hierro muere y quien mata a puñaladas no puede morir a besos Desde su llegada se entendió que no podían ser el uno para el otro, por el origen deportivo de Quirarte Es Chiva Y eso, en la mente de un aficionado del Atlas, es imperdonable Como jugador pudo transitar sin problema de un equipo a otro porque finalmente su carta no le pertenecía y la directiva rojiblanca que entonces encabezaba Marcelino García Paniagua decidió mandarlo con el odiado rival para cobrar una afrenta En un entrenamiento de las Chivas, jugueteando con los periodistas, Quirarte aventó un balonazo que, para su desgracia, se estrelló en el vientre bajo de García Paniagua Mientras se retorcía del dolor, don Marcelino le advirtió a un asustado Quirarte: "Te voy a correr cuando más te duela" Y se la cumplió: en la temporada 1986-87, cuando Chivas fue campeón y Quirarte era el capitán-símbolo de la institución, don Marcelino lo vendió al Atlas Dos años aciagos pasó Quirarte en una defensiva caótica, que recibió 150 goles en dos campeonatos Luego pasó con más pena que gloria por la UdeG, en la que lo único notable que hizo fue fracturar a Marco Antonio "Chima" Ruiz cuando era un prometedor novato del Tampico--Madero Quirarte pasó entonces a la política, como director del Code-Jalisco, en el sexenio de Guillermo Cosío Vidaurri En ese puesto lo sorprendió la explosión del 22 de abril, que sembró de tragedia a la ciudad A él le tocó recibir en las instalaciones del Code a los más de 200 cadáveres que se encontraron en las ruinas del sector Reforma Posteriormente volvió al futbol, como parte del nuevo equipo de trabajo de Salvador Martínez Garza en la Promotora Deportiva Guadalajara Poco tiempo estuvo ahí, hasta que se fue al Santos de Torreón Por circunstancias de la vida aprovechó una mala racha de Juan de Dios Castillo para entrar en su lugar Le fue bien en el equipo, pues calificó varios torneos y fue campeón una vez, además de haber perdido de manera humillante una final contra el Toluca por aplastante marcador global de ocho a uno Con Atlas sustituyó a Enrique “El Ojitos" Meza, a las diez fechas No pudo calificar en la apertura 2002 En la clausura 2002 calificó, pero fue sacado en la primera ronda por el Monterrey Su caída fue estrepitosa en esta apertura 2003, con cinco derrotas en siete partidos, dos empates y cero derrotas El entrenador, como hijo de los resultados que es, sabe que la falta de victorias no tiene atenuantes Quirarte perdió dos brillantes oportunidades de conservar íntegra su dignidad renunciando al cargo, tanto frente a Tecos como contra Monterrey Las dejó escapar por su predisposición al dinero Le restaban cuatro meses de torneo, equivalentes a tres millones 200 mil pesos No hizo caso de la sentencia de Fernando Marcos ("quien pierde la dignidad por conservar el empleo, acaba perdiendo dignidad y empleo") y ahora se tiene que ir al purgatorio, a expiar sus penas y a buscar culpables para el mal que él mismo provocó

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