Análisis deportivo: El precedente

jueves, 26 de agosto de 2004
* "Veo por televisión que lo golpeo en la cara, pero fue sin intención, porque tengo los ojos cerrados": Diego Alonso, jugador de Pumas México, D F, 25 de agosto (apro)- La miopía del árbitro José Abramo Lira, como la ceguera de sus compañeros, están trayendo muchos problemas al futbol mexicano: El domingo no reportó una supuesta agresión de Diego Alonso sobre Diego Garay, jugador del Atlante, y la Comisión Disciplinaria, como pocas veces en su historia, utilizando como elemento probatorio el video de televisión, decidió violar el contenido de la cédula de Abramo Lira y castigar, por sus pistolas, con tres juegos al delantero de los Pumas En cambio, el presidente de la Disciplinaria, Alfonso Sabater, en contubernio con Arturo Yamasaki, decidieron perdonar a Cuauhtémoc Blanco cuando era jugador del América y en el partido Águilas contra Querétaro llamó al árbitro Germán Arredondo y a sus auxiliares "pinches ratas"; y no lo suspendieron porque el equipo de Televisa empleó todo su poder para evitar la sanción que era de dos partidos, por algo perfectamente asentado en la cédula Aquí, la Disciplinaria emplea una viejísima ley: “según el sapo es la pedrada” Igual ocurre con la Comisión de Arbitraje Contra Pumas ya la traen En el primer juego, contra Tecos, el árbitro Sergio Silva Rigau hizo un trabajo infame, le birló un gol a Pumas, legítimamente conseguido por Diego Alonso y luego le expulsó a dos jugadores, previas provocaciones verbales A Sergio Silva lo llamaron de Tampico para estar 15 días en el Distrito Federal capacitándose porque se equivocó y hay que enseñarle otra vez las reglas del juego Mientras tanto, Pumas pierde un partido porque el árbitro se olvidó de las reglas y pierde a otro jugador porque la Disciplinaria viola la cédula y castiga por medio de la televisión, no de los ojos del árbitro Curiosamente, en ambos casos sale perjudicado el equipo de Hugo Sánchez, el entrenador que empieza a ponerse en la mira del presidente de la Federación, quien ordenó a la Disciplinaria llamarlo a cuentas para intimidarlo con una sanción ejemplar por ofensas a los afiliados de la FMF También agarraron de ojeriza las Comisiones de Arbitraje y Disciplinaria a Hugo, lo sancionarán con severidad y se equivocarán en los partidos para demostrar la falibilidad humana de los árbitros, en perjuicio directo de la institución universitaria Ojo, que estos elementos pueden empezar a detonar un clima de violencia latente ya que la comunicación universitaria suele reaccionar ante estas provocaciones

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