Análisis deportivo: El desnaturalizado

viernes, 3 de septiembre de 2004
* "Si a la FMF no le gusta, doy un paso al costado y que venga otro": LaVolpe Guadalajara, DF, 2 de septiembre (apro) - Y, de repente, la de siempre: Ricardo Antonio LaVolpe, cuyo principal enemigo no es Hugo Sánchez, sino su cerebro cuando se desconecta de la lengua, lanzó otro bumerang, que le regresará con más fuerza en plena cabeza Dijo que si los mexicanos no meten goles, llamará a los naturalizados Alex Fernandes y Walter Gaitán, además de seguir con "Sinha" y con los demás jugadores extranjeros que han recibido (chueca o derecha) su carta de naturalización Pero si su decisión no gusta a las autoridades de la FMF (al menos a su cuatacho del alma, Alberto de la Torre, le va a encantar la idea de formar en México a la selección Resto del Tercer Mundo), dará un paso de costado y se hará a un lado para que venga otro entrenador Mientras LaVolpe sufría con el binomio cerebro-lengua que seguido le falla, Hugo Sánchez era vitoreado por aficionados, jugadores y la dirigencia de Pumas, tras la histórica victoria en el "Santiago Bernabéu" sobre el Real Madrid Arturo Elías Ayub, a quien Alberto de la Torre había dicho que ya estaba otra vez de acuerdo con su amigo LaVolpe, le demostró que es mentira su afirmación, porque habló de que ahora, hoy mismo, "es la hora de Hugo Sánchez" Los jugadores de la selección nacional piden apoyo para LaVolpe (son los únicos defensores pro-preservación de sus convocatorias, porque los que hablan, como Ramón Morales, son marginados, igual que los que hacen gestos, como Cuauhtémoc Blanco) porque el equipo es de todos y los periodistas actúan con mala leche sólo para molestar al temperamental argentino, según las teorías de Oswaldo Sánchez y Pavel Pardo LaVolpe ganó, con esta nueva desconexión de lengua con cerebro, otra bronca gratuita, para que su eterno defensor, Alberto de la Torre salga otra vez, como fiel guarura, en su defensa Y mientras la presión crece sobre LaVolpe, por sus propias torpezas y por la calamidad de los resultados (eliminados de la Copa América y sin pasar la primera ronda de los Juegos Olímpicos de Atenas), Hugo Sánchez da un inteligente golpe de timón al quedarse en España unos días más, dejando la gloria de una recepción tumultuosa a sus jugadores Utilizando el paralelismo, Ricardo LaVolpe no regresó de Atenas con la maltrecha selección nacional, a la que dejó morir sola ante la prensa, para irse a turistear por Europa, mientras que Hugo les da un gajito de gloria a sus jugadores, mientras él se promueve como triunfador en Europa La noticia de que utilizará más naturalizados, utilizada con fina mala leche por la prensa, obrará nuevamente en perjuicio de la de por sí mala imagen de LaVolpe Esa declaración le provocará una reacción en cadena, en la que opinarán hasta personajes ajenos al futbol, además de directivos, jugadores, entrenadores, periodistas y demás defensores del mexicanismo a ultranza Cualquiera con un centímetro de inteligencia pensaría que todo lo que declara LaVolpe es para irritar al medio futbolístico nacional para que lo corran y le den su millonaria indemnización Pero les juramos que no: LaVolpe no lo hace a propósito Sucede que se le desconecta con alguna frecuencia el cerebro de su lengua Esa podría ser una explicación científica de su comportamiento verbal, ese que le causa tantos problemas a su guarura Alberto de la Torre

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