COLUMNA DEPORTIVA: Futbol sin ley

jueves, 24 de noviembre de 2005
* "Hermanos a hermanos hacían la guerra, perdían los débiles, ganaban los malos": Rubén Darío México, D F, 23 de noviembre (apro)- En esta tierra de nadie, donde se representan día a día las bondades y las maldades de la creación humana, el futbol mexicano anda como perro sin dueño Falta de autoridad, de control, de profesionalismo, de Estado de derecho (en este caso, de estatutos y reglamentos, que se tienen en el papel, pero no se cumplen) lo mismo pueden darse las difamaciones, que la transa, el engaño, el contubernio o la proclividad al agandalle En este futbol mexicano que rasga almas buenas, todo puede pasar: Un médico que no es médico, ejerce 20 años libremente Es contratado por cuatro equipos de tradición (Tigres, Puebla, Necaxa y América); y no sólo eso: llega representando a la medicina mexicana a una Copa Mundial de Futbol, en Francia 1998, con apenas cuatro semestres de la carrera de medicina, cursados hace 30 años en la Universidad Autónoma de Nuevo León A este singular "médico" lo sostiene su amistad con Manuel Lapuente, de quien, se afirma, fue su "guarura" en una bronca en Puebla y de ahí nació una complicidad disfrazada de "lealtad" Aquí también, en el futbol mexicano, se inventaron los directivos "quita-pon", esos que hoy están y mañana desaparecen Se compran franquicias como si fuesen aparatos de contrabando de Tepito o de La Merced Se incrustan en el futbol mexicano las redes del narcotráfico y nadie se entera Van de un equipo a otro, comprando todo con el poder del dinero sucio; son echados de una ciudad para irse a otra, simplemente, investidos en su aura impenetrable de impunidad El arbitraje es atroz Unas veces por torpeza, otras por ceguera, unas más por descuido y las más de las veces por sospecha No manda Arturo Yamasaki, no manda Decio de María: ahora manda la computadora alimentada de datos, que es la que designa al silbante en turno, sin tomar en cuenta sus antecedentes o un criterio siquiera básico de calidad La FIFA impide que los árbitros sean sorteados La FIFA acepta la designación de las autoridades arbitrales competentes Si Yamasaki no sirve, que lo cambien, pero no por computadoras frías, insensibles y que se equivocan más en las designaciones que en los propios desaciertos arbitrales en la cancha Una tierra sin el mínimo respeto, ni por la libertad de expresión (se reprime a los actores con el argumento de que son afiliados sujetos a reglamentos y estatutos, que se aplican según convenga), ni por la honra de los demás La Federación Mexicana de Futbol permite una declaración tronante de Ricardo LaVolpe contra Hugo Sánchez ("ídolo de papel", remember), que impide la respuesta del entrenador mexicano al poner sobre su cuello el afilado cuchillo de la guillotina Nadie rompe el código no escrito del silencio, sobre todo en operaciones sucias de manejo de dinero, que se dan todos los días y en todas partes Es cierto que entrenadores cobran comisiones a jugadores, eligen contrataciones para sacar una comisión, reparten con directivos y compran silencios de la prensa Es cierto en lo general, aunque para acusar hay que probar Es de elemental justicia para la honra de los protagonistas Aunque, hay que dejarlo claro, en el futbol mexicano son más los que cuidan el bolsillo que quieren poner una barrera para que su honra no sea manchada En este futbol sin ley, los gobiernos se involucran Decidieron participar primero condonando impuestos sobre espectáculos públicos Luego, como en Pachuca, haciendo donaciones tan generosas como sospechosas, primero para construir universidades y luego para levantar un lujosísimo hotel de cinco estrellas, sin ninguna utilidad pública de beneficio social En Veracruz, el descaro total: cientos de millones de pesos para que el pueblo sea atarantado por el éxito efímero de un equipo bueno por un ratito; luego, a la hora de hacer cuentas, no se sabe dónde se fugó el dinero del pueblo Ahora vendrán nuevas revelaciones sobre la participación de los gobiernos, que se gastan los recursos de su gente, del pueblo, del erario, para satisfacer ambiciones personales, caprichos o negocios al amparo del poder Ese es el futbol mexicano de hoy día, con un vacío de poder más grande que el hoyo en la capa de ozono

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