El calcio, sacudido por el peor escándalo de corrupción en su historia

jueves, 6 de julio de 2006
* Escuchas telefónicas, pruebas del supuesto fraude cometido por equipos * Arreglos de partidos y corrupción de árbitros en el futbol de Italia * La Juventus, la Lazio, la Fiorentina y el Milán, involucrados Roma, 5 de junio (apro) - Mientras el mundo del fútbol estaba pendiente de los resultados de las semifinales del Mundial de Alemania, el calcio italiano es sacudido por el peor escándalo de corrupción de su historia Este es resultado del "sistema Moggi", así llamado en relación con el exdirector de la Juventus y por haber sido éste el principal "operador" de la red de arreglos de partidos y corrupción de árbitros, con el fin de confeccionar resultados favorables a los equipos involucrados, entre los cuales estaría la Juventus, el equipo de la poderosa familia Agnelli Escuchas telefónicas a miembros y colaboradores vinculados al mundo del futbol italiano, obtenidos por las fiscalía de Nápoles y Turín entre junio de 2004 y mayo de este año, han sido las principales pruebas que generó el escándalo por un supuesto fraude cometido por la Juventus de Turín, la Lazio de Roma, la Fiorentina y el Milán, cuyo propietario es el magnate, Silvio Berlusconi Para enfrentar el escándalo, en Italia, trabajan dos justicias: una estatal, coordinada por las fiscalías, y otra deportiva: la Federación de Fútbol de Italia (FIGC) que, en tiempo récord, terminó las investigaciones La historia comenzó en junio de 2004, cuando el fiscal de Turín, Raffaele Guarinello, ordenó unas escuchas telefónicas a gente vinculada a la Juventus por presunto dóping Las conversaciones no revelaron casos de doping, pero descubrieron una red de arreglos de partidos Sin embargo, Guarinello ?de quien se dice odia a la Juventud--, envió documentación a la justicia de Nápoles, que podía investigar el caso, ya que no había intervenido en la causa por dopaje, como dice la ley italiana También envió una copia a la FIGC Ahí empezó otra historia, al descubrirse que esa organización --el principal órgano de vigilancia del futbol italiano-- no cumplió su deber Sus directivos, el presidente Franco Carraro y el vicepresidente, Innocenzo Manzini, habrían sido involucrados en las investigaciones de Nápoles y Turín Por ello, fueron obligados a renunciar a sus puestos Como las trampas de la justicia trababan las penas, alguien desde la fiscalía de Nápoles facilitó, en mayo de este año, todos los informes al diario la Republica de Roma, al afirmar que la fiscalía de Nápoles estaba trabajando el caso y el tema salió a la superficie Según esas conversaciones, el exdirector general de la Juventus, Luciano Moggi, sabía qué árbitros le tocarían a su equipo hasta los tres partidos siguientes Se afirma que Moggi no sobornaba a los jueces, pero que sí les prometía ascensos y los ayudaba a la hora de ser nombrados árbitros internacionales Por ejemplo, el 21 abril de 2004, el presidente de la Florentina, Andrea Della Valle ?que en principio no había querido aceptar el "sistema Moggi"-- habla por teléfono con Innocenzo Mazzini, vicepresidente de la FIGC Andrea Della Valle: "Estoy preocupado y no logro entender por qué los árbitros se ensañan con nosotros Estos asesinos profesionales te hacen entender todo?" Mazzini: El problema es que, quien manda, no tiene ninguna simpatía para ustedes ustedes quieren hacer la guerra, pero no sé como la pueden llevar a cabo `Decime` qué puedo hacer yo" Días después, el hermano de Andrea Della Valle, Diego, habla con Luciano Moggi, a quien Diego Armando Maradona llamaba el "rey de los mercados" y quien le ofrecer su ayuda para salvar a su equipo del descenso: Moggi: "El árbitro les hizo el c?, pero nosotros hicimos un quilombo para ustedes" Della Valle: "Estamos a riesgo, con ciertas personas Además de tomar un café con ellas, ¿qué puedo hacer?" Moggi: "Tomate un café con leche; debes enfadarte?" Della Valle: "Pero, ¿lo hacemos en privado o no?" Moggi: "Si, pero pensemos a salvar la Florentina" Esa misma noche, Diego de la Valle llama al encargado de designar a los árbitros, Paolo Bergamo, y le dice: "No la llamé antes, no la conocía, porque no sabía que podía levantar el teléfono y llamarla Varias veces hemos querido entender como funcionan ciertas cosas No lo hice nunca sólo por eso De otra manera, hubiese llamado antes, entonces?" En teoría, la técnica de Della Valle funcionó y, en el siguiente partido, la Fiorentina ganó 3-1 al equipo Chievo El pasado 21 febrero, el vicepresidente de la FIGC, Innocenzo Mazzini y el propietario y presidente de la Lazio de Roma, Claudio Lotito, también tuvieron esta conversación: Mazzini: "¿Hay que salvarse a toda costa, eh?" Lotito: "¡Ah! ¡Este domingo hay el Parma (equipo de futbol)¡ Es importante, eh!" Mazzini: "Claro" El lunes 27 de febrero, al terminar el partido en el que ganó la Lazio, Lotito y Mazzini volvieron a hablar por teléfono Mazzini: "Te arrestannnn?" Lotito: "¿Por que?" Mazzini: "¡Eh!¡Eh!" Lotito: "¡Eres grande, Innocenzo!" Mazzini: "¿Todo bien??" Lotito: "¡Ah! ¿Por qué deberían arrestarme?" Mazzini: "¡Eh! Pregúntaselo a esos del Parma" Lotito: "¡Eh!" Los vengadores El pasado 22 de mayo, el procurador de Nápoles envió sus informes sobre el caso Un mes después, Stefano Palazzi ?el "gran acusador"--, anunció que cuatro equipos y 25 personas serían juzgados En sus manos, tenía el primer informe de un exfiscal, Francesco Saverio Borelli Durante dos meses, se puso en marcha la maquinaria de la justicia deportiva Para ello, fue convocado Borrelli, un exfiscal jubilado y famoso en Italia por haber promovido los procesos en los casos de corrupción conocidos como "Manos Limpias", que contrastaron el poder de la mafia y sus implicaciones con los partidos políticos y el Estado El informe de Borrelli, de 193 páginas y fechado el pasado 19 de junio, señala que, "a través de sus dirigentes, la Juventus ejerce un dominio absoluto sobre todo el mundo" Borrelli acusó al exdirector general Luciano Moggi y al exadministrador delegado del club turinés Antonio Giraudo, de haber creado un "sistema que influenció en el desarrollo del campeonato (de Primera División) en la temporada 2004-2005, pero cuyo origen se remonta unos cuantos años atrás" El magistrado explicó que "el sistema fue concebido por Moggi y que la Juventus fue su principal beneficiaria" Sin embargo, el poder de la Juventus era tan fuerte que los directivos del Lazio y la Fiorentina se pusieron en contacto con los directivos del equipo turinés, con el fin de obtener protección Por ello, según Borrelli, Moggi es sospechoso de haber obtenido la ayuda de los dirigentes de la FIGC y de los árbitros En cambio, el Milán, de Berlusconi, actuaba en forma paralela y adoptaba "sus propias medidas para obtener favores arbítrales", cita el texto En conclusión, Borrelli afirmó que se trata del "más grande escándalo de futbol", y señaló que, por "el número de personas y clubes implicados y la multiplicidad de vertientes, no permiten considerar la investigación como terminada" Gracias a ese informe ?síntesis de la labor de las dos fiscalías, de Turín y Nápoles, que cuenta con testimonios de los testigos e implicados que ofrecieron colaborar--, Palazzi presentó ayer, en tiempo récord, sus peticiones de condena ante la Comisión de Apelación de la Federación Italiana (CAF) La sanción más dura que se solicita es para la Juventus que, de ser aprobada, el equipo descendería dos categorías, y la próxima temporada jugaría en la Serie C, con seis puntos menos que los demás participantes Además, propone despojarlo de los dos últimos títulos de Liga (algo con antecedentes en 1927, por un caso de soborno del Torino) Para la Fiorentina y la Lazio, pide el descenso a la Serie B, además de una penalización de 15 puntos, con lo que ambos equipos tendrían muy difícil regresar la próxima temporada a la máxima categoría Por último, la propuesta más benévola, sería para el Milán, que descendería a la Serie B y empezaría el próximo campeonato con tres puntos menos Sin embargo, el expresidente del Consejo y actual presidente del Milán, Berlusconi, declaró que existe un "móvíl político" en las acusaciones del fiscal Por lo que se refiere a los directivos, Palazzi solicitó cinco años de inhabilitación de todo cargo deportivo para Franco Carraro y Luciano Moggi, expresidente de la Federación Italiana de Futbol y exdirector general de la Juventus, respectivamente, y de dos años para Adriano Galliani, presidente de la Liga Profesional y vicepresidente del Milán También están previstas penas económicas Por otra parte, el tribunal que juzga el caso, aseguró que los técnicos de los cuatro equipos estaban involucrados en un "malicioso" y "sofisticado" plan para nombrar "árbitros amigos" en los partidos y para influenciar en las decisiones y conseguir que jugadores rivales fueran amonestados, según explicó Palazzi al tribunal instalado por la federación italiana en una sala de prensa del Olímpico de Roma Respecto del caso arbitral, se solicitan cinco años para los encargados de designarlos, Paolo Bergamo y Pierluigi Pairetto, los mismos que para el colegiado Massimo de Santis, y uno para Gianluca Paparesta En el caso de que los acusados sean codemandados tendrán la posibilidad de apelar La sentencia definitiva se prevé se dé a conocer el próximo 20 de julio

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