Historias de vida

viernes, 7 de diciembre de 2007
Chihuahua, Chih , 10 de diciembre (apro-cimac)- Paula tiene 25 años La infectó Víctor, su novio Dejaron de usar el condón cuando formalizaron su relación y hablaron de matrimonio "Confié plenamente en él Nunca se me ocurrió pensar que tenía sida; jamás me pasó por la mente esa idea Era un profesionista destacado, un joven inteligente, un hombre trabajador, amable, normal", dice Paula habla en pasado porque Víctor murió hace tres meses Apenas había cumplido 29 años Nunca aceptó la enfermedad y se cuidó como debía Falleció de una neumonía Ella piensa distinto Aunque está de luto, busca fuerza para enfrentar el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) que su novio le transmitió Sabe que es un virus peligroso, pero que también se puede controlar La muchacha habla en las oficinas de Fátima, organización que se dedica a apoyar a personas con sida Paula es seropositiva El virus no ha dañado su sistema inmunológico Por ello, cuida su alimentación, asiste continuamente al médico y, sobre todo, trata de ser optimista Ofrece su testimonio con la esperanza de ayudar a las jóvenes que, como ella, no ponen atención a la prevención Paula, que siempre ha sido una mujer independiente, estudió contabilidad en la Universidad Autónoma de Chihuahua Cuando era estudiante conoció a su primer novio, un joven alegre, como ella La relación duró tres años Casi desde el inicio del noviazgo empezaron a tener relaciones sexuales Recuerda que nunca se cuidaron "No me embaracé de milagro", dice La relación terminó antes de que ambos terminaran la carrera Cuando salió de la universidad consiguió trabajo en un despacho contable En una reunión conoció a Víctor, un joven divorciado, con el que no quería entablar una relación seria Empezaron a salir sólo como amigos Y cuando decidieron tener relaciones sexuales, ambos convinieron en usar condón Inclusive, hablaron de matrimonio, y dejaron de usar condón A Paula le preocupaba que Víctor estuviera enfermo Cuando no tenía resfrío, padecía de diarrea Jamás imaginó que el joven tuviera sida Sin embargo, cuando ella empezó a tener los mismos malestares que su novio, se asustó Habló con un amigo que es médico y le sugirió que se hiciera el examen del sida "Al principio me negué y hasta me enojé con mi amigo ¿Cómo se le ocurría que yo, una profesionista, podía tener sida Pero el miedo se impuso y me hice la prueba", recuerda La prueba salió positiva Y se dio cuenta de que Víctor la infectó, y que él estaba en una fase avanzada de la enfermedad "Cuando me enteré que tenía el VIH me drogué Pensé: `Me voy a morir mañana; nadie me va a querer Fue horrible`", confiesa Víctor nunca quiso hacerse el examen A pesar de los síntomas que tenía, negaba que tuviera sida Decía que seguramente la prueba que le hicieron a ella estaba equivocada Lo más grave es que tampoco aceptaba cuidarse Siguió con los excesos de las fiestas, desveladas y borracheras Lo peor es que ahora sabe que en ese tiempo Víctor tuvo relaciones sexuales con otras mujeres y sospecha que no usó condón El joven pescó un resfrío, que se le complicó Lo internaron y murió una semana después de neumonía "Me sentí más sola que nunca, con una enfermedad que da miedo", afirma Paula nunca le reclamó a Víctor que la hubiera contagiado Tampoco pensó en dejarlo "Pensé que lo mejor era enfrentar el problema juntos, pero él nunca intentó curarse", explica Ella sigue trabajando en ese despacho contable Sale con amigas y procura estar de buen ánimo Su familia no sabe que tiene el VIH No quiere que se entere porque teme que no la entiendan Tal vez un día se atreva a decir la verdad Ahora, su prioridad es la salud Dejó las fiestas Apenas se resfría y acude al médico Asiste a terapia psicológica porque está convencida que lo más importante es estar bien emocionalmente Hace meses llegó a Fátima en busca de información Está contenta porque ahí encontró comprensión y apoyo Quiere que su testimonio sirva para que las jóvenes tomen conciencia sobre el riesgo que corren cuando tienen relaciones sexuales sin protección "No sé dónde pescó el virus?" "No sé dónde pescó el virus; nunca le pregunté ni le reclamé ¿Qué ganaba? Lo importante era estar juntos, atendernos, salir adelante", dice Azucena, refiriéndose a Pedro, su esposo, quien le transmitió el VIH hace 16 años La señora, de 60 años, quedó viuda en 1996 A su esposo lo venció el sida, pero ella no se rinde Sabe que, para estar bien, no es suficiente tomar las medicinas que le indican en el hospital, sino tener buen ánimo Azucena ofrece su testimonio porque quiere que las mujeres casadas entiendan que también ellas se deben cuidar para que sus esposos no les contagien el VIH "Aunque sean sus maridos tienen que usar condón porque nosotras siempre somos las últimas en enterarnos de su infidelidad No tenemos otra manera de evitar el contagio", señala Como la mayoría de las mujeres casadas, ella tampoco pensó nunca en el sida Creía que sólo los homosexuales y las prostitutas se contagiaban Una vez una cuñada le dijo que su marido la engañaba con otra mujer Le reclamó El se ofendió tanto que se fue de la casa, pero sólo unos días Antes de una semana, regresó con la familia Azucena tiene cuatro hijos, dos hombres y dos mujeres, todos casados Ahora tiene siete nietos Sólo el mayor sabe que ella tiene sida Todo empezó en 1991 Pedro se la pasaba enfermo de diarrea Frecuentemente acudía al Seguro Social Luego de meses, su médico familiar le dijo que le haría la prueba del sida Él se opuso, pero el galeno insistió Cuando le dieron el resultado, Pedro se derrumbó Se deprimió tanto que tuvieron que internarlo Pronto le hicieron el examen también a Azucena Salió positivo El remordimiento derrumbó más a Pedro "Te infecté, vieja", le repetía con tristeza A los médicos les sorprendió la actitud de Azucena "Es una enfermedad como cualquier otra; me voy a atender", afirmaba Lo mismo les dijo a su esposo y a sus hijos Lo que más ayudó a Azucena fue la actitud de sus hijos Ninguno se asustó Todos la respaldaron Nadie le reclamó a Pedro "Lo primero que hice fue investigar sobre el sida Pronto supe de qué se trataba, cómo se transmite y cómo se atiende", recuerda En ese tiempo la pensionaron Trabajaba en el gobierno federal, lo que le dio tiempo para atender a su esposo, quien acudía al hospital con más frecuencia Pedro trabajaba en un centro comercial Cuando sus jefes se enteraron de la enfermedad, lo apoyaron incondicionalmente Lo más duro fue enfrentar la discriminación en el propio hospital Sólo una de las señoras que repartía la comida se atrevía a entrar al cuarto de Pedro y llevarle el plato hasta la mesita Las demás dejaban la bandera con los alimentos en la puerta, en el suelo "Fui con un directivo del hospital y le reclamé Me dijo que hablaría con las señoras de la cocina y el asunto se arregló", recuerda Sin embargo, muchas de sus amigas dejaron de frecuentarla No le importó Pronto hizo nuevas amistades Cuando la enfermedad atacó más fuerte a Pedro, la familia lo atendió Estuvo hospitalizado más de un mes "Pedro estuvo bien atendido, jamás lo descuidamos Con orgullo puedo asegurar que la enfermedad unió más a la familia; ha sido una lección de amor", añade Está tranquila porque, al final, Pedro aceptó que tenía sida Pero no resistió más Murió en 1995 Azucena pronto encontró trabajo en una oficina donde la respetan Saben que tiene sida y no la discriminan Una mujer por cada cinco hombres Paula y Azucena son dos de las 38 mujeres de Chihuahua con VIH/sida, que detectó el Centro Estatal de Atención y Control del Sida (Censida) en los primeros nueve meses de este año Según las cifras de Censida, en el estado de Chihuahua se infecta de VIH una mujer por cada cinco hombres En los primeros nueve meses de este año, el organismo detectó 219 chihuahuenses contagiados con el virus; 51 son seropositivos y 168 padecen ya la enfermedad De los 51 seropositivos, 35 son hombres y 16 son mujeres De los que tienen sida, 146 son hombres y 22 son mujeres En total, son 181 hombres y 38 mujeres los que detectó el Censida con el virus entre enero y septiembre de este año Entre los contagiados hay de todo: comerciantes, obreros, profesionistas, jubilados, estudiantes, mecánicos, policías, personas dedicadas al hogar, choferes, albañiles La mayoría tiene estudios Incluso, un buen número es profesionista o técnico Muchos terminaron la secundaria y el bachillerato Los resultados de una encuesta que aplicaron Fátima y el Censida a 27 mujeres chihuahuenses infectadas con el VIH contradice el estigma que todavía tiene ésta enfermedad En principio, es claro que las mujeres que se infectan con el VIH no son promiscuas La tercera parte de las entrevistadas sólo ha tenido una pareja sexual y otra tercera parte, dos parejas Sólo la tercera parte ha tenido tres o más parejas sexuales Además, 60 por ciento, las dos terceras partes, vive con su pareja, ya sea en unión libre o casada La mayoría tiene una relación estable 22 por ciento tiene más de 10 años viviendo con su pareja y 27 por ciento, entre tres y 10 años Y 95 por ciento tiene hijos Según el sondeo, el sida tampoco está relacionado con la prostitución Sólo 13 por ciento de las mujeres encuestadas ha recibido dinero a cambio de sexo Un 87 por ciento no La encuesta demuestra que, lo que sí está relacionado con el VIH, es la desinformación y el descuido que tienen las mujeres en sus relaciones sexuales Sólo 14 por ciento conoce el número de parejas sexuales que tiene su compañero En cambio, 86 por ciento no sabe si su pareja tiene relaciones sexuales con otras mujeres Prácticamente, todas saben que las infectó su pareja, pero la mitad, 51 por ciento, ignora la forma en que se contagió Y es que las parejas de un gran número de las encuestadas, 41 por ciento, tienen el VIH 62 por ciento no conocía el riesgo de contraer el sida La tercera parte sí, pero no tomó precauciones Sólo 6 por ciento tomaba precauciones y 32 por ciento utilizaba condón en sus relaciones sexuales Pero la mayoría lo usaba sólo ocasionalmente La enfermedad tampoco distingue a las mujeres con escolaridad De hecho, la mayoría de las infectadas asistió a la escuela Ocho de cada 100 cuentan con una licenciatura 22 por ciento tiene preparatoria; 16 por ciento, secundaria, y 46 por ciento, primaria Sólo el ocho por ciento no cuenta con estudios Casi la mitad de las mujeres entrevistadas trabaja fuera de su casa, en el comercio, la industria maquiladora y otras actividades 57 por ciento permanece en su hogar El sida tampoco está relacionado con las drogas y el alcohol: 73 por ciento de las entrevistadas no consume drogas y 65 por ciento no toma alcohol Las familias de casi todas las mujeres encuestadas, 89 por ciento, están enteradas de la enfermedad, principalmente los padres En la misma proporción dicen que sienten apoyo moral Pero aun así sufren discriminación La tercera parte, 27 por ciento, se siente rechazada, y sólo poco más de la mitad, 57 por ciento, recibe ayuda económica Entre enero y mayo de este año murieron 30 chihuahuenses de sida, seis cada mes, en promedio Según el último reporte del Censida, en enero fallecieron 10 chihuahuenses por causa de este padecimiento; 12 en febrero; seis en marzo; dos en abril, y uno en mayo Se trata de personas que padecían la enfermedad desde hace años Pero el contagio no para En los primeros nueve meses de este año, el Censida detectó 168 chihuahuenses con sida, un promedio de 18 casos mensuales Además, durante los primeros seis meses del año, el organismo detectó otros 51 chihuahuenses seropositivos, lo que da un promedio de ocho casos mensuales El alto índice de contagio se debe a que los chihuahuenses no están tomando las medidas que se requieren para prevenir el VIH

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