Pena de muerte, una tradición texana

miércoles, 6 de agosto de 2008
LIVINGSTON, Texas, 6 de agosto (apro) - La ejecución del tamaulipeco, José Ernesto Medellín Rojas, la noche del pasado martes 5, forma parte de una tradición texana que se ha sofisticado con el paso de los años En Estados Unidos, 38 entidades y el gobierno federal tiene cinco variantes legalmente permitidas para aplicar la pena capital: cámara de gases, inyección letal, fusilamiento, silla eléctrica y ahorcamiento Hasta ahora, sólo 13 estados se mantienen al margen de ejecuciones: Alaska, distrito de Columbia, Hawaii, Iowa, Maine, Massachusetts, Michigan, Minnesota, Dakota del Norte, Rhode Island, Vermont, Virginia del Oeste y Wisconsin Según estadísticas del Departamento de Justicia estadunidense, en 2006 había 3 mil 228 internos esperando turno en la llamada "fila de la muerte" (death row) en todo el país De ese total, 50 son mexicanos Y justamente Texas, California y Florida son los estados que tienen más internos en el pabellón de la muerte De las 38 entidades que permiten la pena capital, Texas es el líder en ejecuciones en todo el país: de las 42 personas sentenciadas en 2007, 26 fueron ejecutadas en Texas Oriundo de Nuevo Laredo, Tamaulipas, Medellín Rojas pereció por el método de inyección letal, un método que consiste en suministrar dosis intravenosas en tres etapas: primero se le aplica tiopenal de sodio, que lo deja inconciente; luego bromuro de pancuronio, un relajante que colapsa el diafragma y los pulmones y, por último, cloruro de potasio que detiene su corazón La víctima es declarada muerta siete minutos después de recibir la dosis También mujeres Según cifras del Departamento de Justicia Criminal de Texas (TDCJ), a la fecha hay 366 convictos en espera en la Unidad Polunsky De ellos, 28% (103) son latinos, 39% negros (146) y 30% (111) blancos Ocho de los sentenciados a la pena capital son mujeres Además de los mexicanos, hay otros 14 sentenciados de otros países que ya tiene fecha de ejecución: uno de Argentina, otro de Tailandia, dos de Cuba, uno de Bangladesh, dos de El Salvador, tres de Honduras, uno de Camboya, otro de Nicaragua, uno más de Filipinas y una mujer de San Cristóbal y Nieves El resto son estadunidenses Un total de 13 mexicanos están en la llamada "fila de la muerte" en este estado, de los cuales cinco ya agotaron los recursos legales y sólo esperan que el gobierno texano les fije plazo para concretar su ejecución Ellos son: Rubén Ramírez Cárdenas, César Fierro Reyna, Roberto Moreno Ramos, Humberto Leal García e Ignacio Gómez Los delitos por los que las autoridades texanas castigan a los delincuentes con la pena de muerte son: asesinato de un oficial de la policía o a un bombero y asesinato de una persona durante un secuestro, robo, extorsión, asalto sexual, incendio intencional o venganza También asesinato por encargo, múltiple y de un menor de seis años En promedio, los internos sentenciados a la pena capital permanecen en la cárcel unos diez años antes de ser ejecutados El récord de espera la tiene Excell Withe, quien ingresó a la "fila de la muerte" en 1974 y fue ejecutado en 1999, es decir, 24 años después de haber sido sentenciado Un dato más: el promedio de edad de los internos ejecutados hasta ahora en Texas es de 39 años Según las estadísticas del TDCJ, entre 1819 y 1923 Texas aplicaba el ahorcamiento, pero a partir de 1923 optó por utilizar la silla eléctrica Inicialmente cada condado ejercía sus castigos, pero en 1952 se determinó que la silla eléctrica fuera instalada en la Unidad Este de la Prisión de la ciudad de Hunstville, ubicada a 112 kilómetros al norte de Houston En 1965, la "sala de la muerte" fue trasladada a la Unidad Ellis, en esa misma localidad A partir del 2000 los sentenciados fueron confinados a la Unidad Polunsky, en Livingston En 1964, ocurrió el último electrocutamiento La víctima fue Joseph Johnson, del condado de Harris Sin embargo, el 29 de junio de 1972, la Suprema Corte determinó que la silla eléctrica era un castigo "cruel e inusual" En ese entonces había 51 prisioneros en el pabellón de la muerte En respuesta al señalamiento de la Suprema Corte, el gobierno de Texas conmutó a todos ellos la pena capital por cadena perpetua y, en marzo de 1973, se vació la unidad de los condenados Resucitan la pena de muerte Pero ese mismo año, el gobierno estatal revisó su Código Penal y reinstaló la pena máxima John Devries fue el primero en abrir la nueva ronda de la "fila de la muerte" En febrero de 1974, las autoridades programaron la fecha de su ejecución, pero en julio de ese año se suicidó en su celda ahorcándose con una sábana Y es a partir de 1977 que Texas adoptó la inyección letal como forma de concretar el castigo capital Charlie Brooks, acusado del secuestro y asesinato de un hombre en Forth Worth, fue el primer ejecutado con este moderno sistema, el 7 de diciembre de 1982 Desde entonces, hasta julio del 2008, el estado ha privado de la vida a 409 presos, de los que 64 (15%) eran de origen latino Recientemente se dieron dos ejecuciones en Huntsville La primera fue la de Derrick Sonnier, un hombre de raza negra, originario de Louisiana, quien ejecutado el 23 de julio El 16 de septiembre de 1991, en Houston, Sonnier irrumpió en el departamento de Melody Flowers y la violó Luego la mató a golpes Posteriormente, acuchilló al hijo de ésta, Patrick, de dos años Después de los crímenes acomodó los dos cadáveres en la bañera Poco más de una semana después de la ejecución de Sonnier, el 31 de julio, Larry Donell Davis también pereció por la pena máxima, acusado de asesinar en 1995 a un hombre en Amarillo para robarlo Un año más tarde, en 1996, las autoridades texanas abrieron la puerta a amigos y familiares de los internos sentenciados a la pena capital para presenciar las ejecuciones Por voluntad propia, Medellín no quiso que su familia estuviera presente Las recibió horas antes de que lo ejecutaron Medellín fue declarado muerto el pasado 5 de agosto las 21:48 -

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