El Tri: negociaciones en lo oscurito

sábado, 2 de octubre de 2010

Fresca la peor actuación de los cinco mundiales más recientes, directivos y seleccionados se enfrascaron en un ajuste de cuentas que exhibió las miserias del futbol nacional. Sancionados por supuestamente infringir un reglamento, los jugadores se alzaron para reivindicar sus derechos y amenazaron con no participar en el equipo tricolor. La reacción de los dueños fue virulenta. Dejaron en claro que las decisiones las toman ellos. Lo que despuntaba como una oportunidad de cambio se extinguió en un momento: “negociaciones privadas” atemperaron la crisis.

 

MÉXICO, D.F., 2 de octubre (Proceso).- La más reciente crisis del futbol mexicano, ocasionada por un pleito insólito y público entre seleccionados y dirigentes de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut), se diluyó en 11 días.

Al menos así parecía la noche del viernes 1, cuando tras una rápida sucesión de acontecimientos otro Rafael Márquez, quien asumió el liderazgo de los 13 jugadores sancionados, anunció desde Nueva York que atendería la convocatoria a presentarse en el juego contra Venezuela del próximo martes 12, a realizarse en Ciudad Juárez, catalogada como la ciudad más peligrosa del mundo.

Y no sólo eso. Aseguró que se estaban efectuando negociaciones con los federativos para solucionar las diferencias.

Casi a la par, en la Ciudad de México, la Femexfut adelantó unos días la convocatoria para dicho juego y dio a conocer que 11 de los 13 futbolistas sancionados estaban llamados a concentrarse a partir del domingo10.

Horas después, el defensa Carlos Salcido y el mediocampista Pablo Barrera confirmaron su asistencia.

Lo que parecía pleito mayor, sin que se conozcan los detalles de “la negociación”, aparentemente se desactivó.

Extracto del reportaje que se publica en la edición 1770 de la revista Proceso, ya en circulación.