Vucetich, también declinó dirigir a Costa Rica

lunes, 15 de noviembre de 2010

MONTERREY, 15 de noviembre (apro).- Días antes de que declinara a  dirigir a la Selección Mexicana de futbol, Víctor Manuel Vucetich fue invitado a hacerse cargo del equipo nacional de Costa Rica.
    El técnico de Rayados de Monterrey recuerda que ante el ofrecimiento que le hicieron llegar directivos del balompié tico, tuvo que dejar pasar la oferta.
El episodio más reciente de su faceta como entrenador esta marcado por una doble negativa para conducir seleccionados nacionales.
Para rechazar el timón del Tri, argumentó que en este momento de su vida necesitaba estar más tiempo con su familia y el trabajo de director técnico era lo suficientemente absorbente como para desatender a sus tres hijos.
Para rechazar a Costa Rica alegó lo mismo. De esa invitación no había hablado hasta ahora.
Sin entrar en detalles, Vuce explica en entrevista que sus razones familiares fueron poderosas e ineludibles en los dos casos.
Con ello desmiente las demás conjeturas que se hicieron en torno a su sorpresiva declinación de la dirección técnica del equipo tricolor.
“Me estaban ofreciendo una selección en el extranjero, pero como estaba candidateado para la mexicana, pues automáticamente se hizo a un lado esa opción. Era Costa Rica. A fin de cuentas aquí tenía que estar y a mi no me conviene (emigrar). Vuelvo a lo mismo”, señala.
La oferta, dice, se la hicieron “un poquito antes” de que su nombre comenzara a ser mencionado para dirigir al Tri.
De acuerdo con su propia versión, Vuce recibió la oferta del balompié tico antes que el argentino Ricardo Antonio LaVolpe, quien dirigió a México en el mundial de Alemania 2006. De ahí tuvo equipos en Argentina y México, entre ellos Rayados. No pudo ser campeón con ninguno.
El pasado 9 de septiembre, el Bigotón fue presentado como nuevo estratega de la selección costarricense.
El rechazo a dirigir al Tri Vucetich generó polémica. Se mencionó, en esos días que no aceptó porque no le dieron lo que pedía en lo pecuniario y en condiciones laborales. También se manejó que no quiso asumir el puesto por el desorden que había al interior de la Federación Mexicana de Futbol.
“Son todas especulaciones. La verdad es la que les he dicho”, afirma quien es el técnico del momento del futbol mexicano.

Primero la familia

Víctor Manuel Vucetich Rojas es el entrenador que ha ofrecido mejores cuentas en el futbol mexicano en los últimos dos años.
El estratega nacido en Tampico llegó a Rayados en el Torneo Clausura 2009 y al siguiente lo hizo campeón. En el Clausura 2010 fue superlider general aunque fue eliminado en la primera ronda de la liguilla. En esta campaña Apertura 2010 calificó a la liguilla en segundo lugar general y se apresta a enfrentar a Pachuca en cuartos de final..
Hay quienes lo llaman el rey midas del balompié nacional. Ha dirigido más de una decena de escuadras en primera división y es uno de los nombres que son siempre mencionados como relevo cuando están desempleados.
El mes pasado, Víctor Manuel, de 56 años, estuvo en el candelero del balompié azteca.
Su nombre era el que sonaba seguro para dirigir a la Selección Mexicana que se encontraba acéfala.
Después del Mundial de Sudráfrica, Enrique Meza y Efraín Flores se hicieron cargo interinamente del equipo. Para ocupar el puesto de manera definitiva había dos únicos candidatos: Vuce y José Manuel de la Torre, actual campeón del torneo local con Toluca.
Parecía que el DT rayado ya estaba asegurado para asumir la dirección técnica del Tri. El suyo es un caso singular: Vuce no es emergido ni de la escuela lavolpista ni lapuentista ni formaba parte de ninguno de los clanes de la Femexfut.
Él mismo, el año pasado, cuando comenzó a sonar su nombre después del campeonato con la escuadra regia, dijo que la costumbre señalaba que “era necesario” tener un padrino para acceder a la dirección técnica del Tri y que aunque le gustaría asumir el puesto, no se sentía con muchas posibilidades porque no tenía respaldo entre los federativos.
El pasado 18 de octubre, Rayados enfrentó de local a Toluca. La expectativa era grande porque se enfrentarían Vuce contra Chepo, los dos candidatos a ocupar la silla eléctrica del combinado nacional.
Esa mañana, sorpresivamente, en un hotel de la localidad, horas antes del encuentro, Rayados convocó a una conferencia de prensa en un hotel de la localidad para que su entrenador anunciara que decidía no participar más en la carrera hacia el Tri.
El argumento que presentó a los medios fue de carácter hogareño. Necesitaba estar más tiempo con su familia. Vucetich es viudo. Su esposa Yolanda Montes de Oca falleció en el 2008. Tiene tres hijos: Diana de 26; Víctor, de 25, y Estefanía de 15.
Su retirada era desconcertante. Podría recibir el premio del padre del año, pero renunciaba al sueño dorado de cualquier entrenador.
Apenas el pasado 5 de octubre, Vuce había abandonado la  práctica matutina de Rayados, en el campamento de El Barrial, para viajar al mediodía a la ciudad de México y entrevistarse de urgencia con los federativos. El tema era, obviamente, el de la Selección. Vuce regresó por la noche radiante a Monterrey y no ocultó su felicidad.
En la entrevista explica sus razones: “Claro que me encantaría dirigir a la Selección Mexicana, es una posibilidad, pero uno debe tener los pies bien puestos en la tierra y darle prioridades a su vida. Trabajamos para vivir y buscamos en todo encontrar equilibrio, estabilidad y felicidad, y siempre trabajamos y lo hacemos con la familia, y esto es en un sentido literal”.
“No voy a desgastarme en una situación que me va a absorber el tiempo porque voy a dejar a mi familia y mis hijos. Estoy en una situación distinta a mucha otra gente. Mi prioridad en este momento es mi familia” señala convencido el discípulo del Picao Anrauda, de quien fue auxiliar técnico en Atlante, antes de aventurarse a su primera experiencia como director técnico en segunda división con el León, equipo al que ascendió en el 90 para hacerlo campeón al año siguiente.
Se le menciona que otra de las especulaciones que se barajaron para explicar su repentina declinación fue que al Chepo de la Torre ya lo habían designado y que, como sabía que no sería el elegido, decidió terminar el episodio de manera elegante, absteniéndose de participar.
Vuce ríe antes de responder. “Creo que es por el contrario, aunque es una especulación también. Pero la realidad es la familia. No quiero arrepentirme que mañana, por cumplir con mi satisfacción personal, por mi ego, pasara algo con mis hijos. Porque el único soporte que tienen soy yo y si pasara lo que fuera jamás me lo voy a perdonar”.
Sabe que el tren de la Selección se le puede ir para no volver. El futbol puede no darle rendimientos suficientes en el futuro para ser tomado en cuenta para el puesto.
“Puedo arriesgarme a no volver a tener esa oportunidad, lo sé, pero estoy muy seguro de mi decisión.¿Cuánta gente puede renunciar a una oportunidad de estas si no hay un motivo firme?”.
Antes ya había recibido la oportunidad de tomar la dirección técnica de Costa Rica. La determinación de negarse formó parte del mismo paquete de decisiones que le hicieron separarse de la idea de conducir al equipo nacional.
La oferta, de cualquier manera, no era muy tentadora. El combinado tico no accedió al reciente mundial y en el pasado de Alemania obtuvo la posición 31 de 32 competidoras.
Años atrás, a Vuce le habían propuesto dirigir en el extranjero. Fue durante otro de los picos altos de su carrera. Lo llamaron para dirigir al futbol de Japón a principios de los 90, después de hacer campeón a Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara.
Reconoce que le hubiera gustado probar el futbol oriental, pero su sueño se frustro porque estaba obligado a cumplir con el contrato que lo unía a los emplumados. Y la oportunidad pasó para no volver.
Sin embargo, no pierde el interés de emigrar, algún día, al futbol del extranjero.

La ingrata profesión

Al hacer un análisis se la situación del futbol en el país, considera que le agrada el punto en el que se encuentra, pero considera que es necesario que no se desfase lo deportivo de lo comercial.
    Actualmente, afirma, hay en algunos clubes una preponderancia de ingresos, por encima del desarrollo del futbolista.
El desbalance se observa también en la Selección Mexicana. Considera que Tri está catalogado por encima de su verdadero nivel.
Analiza: “Esto no tanto repercute en el aspecto de futbol, pero sí en el psicológico, la creencia por parte de todos que nos hace ver que las cosas están por encima de lo que realmente es. Se está sobrevaluando, ¿cómo?, eso no lo sé. Habría que preguntarle a los directivos”.
Hay jugadores, dice, que se les da un realce mayor al que merece.
Al referirse al caso de Javier Chicharito Hernández, el jugador mexicano que ha causado sensación con el Manchester United, en la Liga Premier de Inglaterra, Vuce reconoce que ha demostrado nivel y un uso adecuado de sus facultades, pero aclara que es necesario no apresurar su desarrollo.
“Un jugador tiene nivel y no se le debe desfasar. El Chicharito lo está haciendo bien, pero en la cuestión comercial y de mercadotecnia, quieren sacarle el máximo provecho en estos momentos, cuando hay que dejarlo que siga creciendo, porque va muy bien y ojalá siga creciendo, porque como mexicanos nos reflejamos automáticamente en esa figura.
“Pero es importante no desfasarlo. Que él primero esté bien asentado para que siga en ese proceso, igual como ha iniciado y que lo mantenga y que en un momento dado sea una realidad y no una ilusión temporal”, señala.
Sobre la participación mexicana en Sudáfrica 2010, hace un diagnóstico sin comprometerse. “Hubo momentos en los que se jugó bien, otros en los que dejó que desear y otros en los que no nos gustó. Siempre hay un poquito de todo, siempre nos queda el desencanto de que pudimos haber hecho más, que si se hubiera hecho esto o si hubiera jugado fulano o perengano”.
Sin embargo, comprende a cabalidad a Javier Aguirre, quien dirigió al seleccionado mexicano en esa decepcionante copa. Entiende su sufrimiento en el banquillo, las difíciles decisiones que tuvo que tomar y el severo escrutinio al que se expuso durante la justa sudafricana.
“Por supuesto (que lo entiendo), hay mucha presión. La profesión de nosotros es día tras día, cada jornada somos analizados, monitoreados, calificados, criticados o ensalzados. Pero o va para arriba o va para abajo, el término medio no se consigue casi. Aquí no hay medias tintas”.
Vucetich es un entrenador invicto en finales. Hizo campeones a León en el 91; Tecos 93. Pachuca 2003, y Monterrey 2009.
Sin embargo, ha probado la hiel del fracaso con algunos equipos. Fue cesado de Tecos 97 por escasos resultados y de Jaguares en el 2006, cuando apenas llevaba seis fechas del torneo.
Se fue al descenso con Tigres en el 95, aunque hizo campeón de Copa a Tigres.
El equipo descendió, explica, por la cauda de torneos malos que precedieron a su llegada al timón.
Lo que más le duele es cuando ha sido cesado por decisiones viscerales y por personas que, en algunos casos, no saben de futbol.
Los malos momentos “te enseñan a tomar mejores decisiones, a analizar bien las circunstancias, a ser muy concreto con la directiva, a plantear las necesidades. Uno debe dejar en claro que uno es normal, que no es supermán para afrontar cualquier compromiso. Hay que luchar con argumentos y si no se nos dan, no hacemos absolutamente nada”.
El futbol, que tanta dicha le ha dado en sus 10 años de jugador y 20 de director técnico, también le ha deparado sinsabores. Los ceses le han dolido.
“Es un poco ingrato, o mucho todo esto, porque muchas veces no se hace el análisis que debe ser. Los medios de comunicación ven, entienden muchas cosas, pero no lo dicen, se quedan callados”, dice, en referencia a que los entrenadores son injustamente cesados pese a que las estadísticas pueden respaldarlos.
Sabe que actualmente se encuentra en una situación privilegiada con Rayados. En esta temporada cumple sus dos años de contrato y es seguro que vaya a renovarlo. Pero también tiene la certeza de que algún día su rendimiento decrecerá y tendrá que irse, cesado o por renuncia voluntaria.
“Así es, pero depende de cómo se vea y cómo sea. Hay muchas circunstancias, pero cuando uno pierde el interés, se tiene qué hacer a un lado”.
¿Le ha dolido ser cesado por personas que no saben de futbol?, se le pregunta.
“Por lo regular, es lo más típico en esta profesión, y ahí si duele, porque son decisiones viscerales, no son pensadas, sin análisis y eso es lo que molesta”.
Concluye con una reflexión sobre los medios de comunicación, que contribuyen en la permanencia o salida de un entrenador: “Los medios sí influyen un poco. Son parte de ese circo romano donde a veces se quiere sangre. Con la sangre en el circo romano enloquece la gente y a veces, pues bien, hay que darla. Pero a veces hay que preguntar si es lo correcto o lo incorrecto. Pero ya estoy acostumbrado. Uno ya sabe vivir con esto”.

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