PAN acusa al gobernador de NL de actuar como gestor inmobiliario de FEMSA

lunes, 15 de febrero de 2010

MONTERREY, N.L., 15 de febrero (apro).- Diputados locales del PAN exigieron hoy al gobernador Rodrigo Medina que asuma su rol como mandatario y que deje de actuar como “promotor” inmobiliario de FEMSA en la construcción del nuevo estadio del Monterrey en terrenos del parque La Pastora.
En conferencia de prensa, los legisladores Hernán Salinas, Alfonso Robledo y Víctor Fuentes, pidieron a Medina que “asuma su papel y deje de ser por un momento un porrista de La Adicción”.
La petición de los diputados panistas se originó luego de que el sábado pasado, la empresa FEMSA publicó en la prensa regiomontana un desplegado en el cual anunció que el proyecto para la construcción del nuevo estadio de los Rayados quedaba suspendido debido a que no existen condiciones para llevarlo a cabo.
Al respecto, los legisladores consideraron que el objetivo de FEMSA es presionar a las autoridades para que éstas, a su vez, hagan lo mismo con el Congreso del estado. Sin embargo, advirtieron que pese al pronunciamiento de la empresa, el Poder Legislativo de Nuevo León continuará con el calendario que había establecido la Comisión de Desarrollo Urbano para analizar el expediente para la desafectación de 25 hectáreas en el parque La Pastora, donde se pretende construir el estadio.
En el desplegado publicado el sábado, los directivos de FEMSA, impulsora del proyecto del estadio de futbol Monterrey, se dicen extrañados por la clausura del predio en cuestión, por orden de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
“Este acto se suma a una serie de hechos ajenos a nuestro control, que ponen en entredicho la continuidad de nuestra participación en el proyecto hasta que las condiciones propicias, que no están en nuestro ámbito generar, lo permitan”, advirtieron.
El semanario Proceso publicó, en enero pasado, que el delegado de la Profepa, Francisco Treviño, había clausurado las obras en el predio de La Pastora, debido a que la empresas Geoinsa, y GeoTécnica e Ingeniería de Monterrey S.A. de C.V., efectuaron trabajos topográficos sin los respectivos permisos.
En la conferencia de prensa, sin mencionar la palabra “chantaje”, Robledo señaló que el desplegado firmado por José González Orenales, consejero delegado de FEMSA en el club de futbol Monterrey, es una estrategia de la empresa para presionar a quienes no están de acuerdo con la edificación del inmueble en el municipio de Guadalupe.
“Con esta opinión, FEMSA está usando una estrategia de negociación para presionar a quienes sí quieren el estadio, como el gobierno del estado para que apoyen el proyecto, es una llamada de atención para decirles que se sienten en esto solos. Por eso el gobierno tuvo que entrar al quite”, dijo.
En otro desplegado publicado el domingo, el PRI de Nuevo León acusó al PAN de oponerse a la construcción del estadio. “Son un partido –afirmó-- que quiere avanzar poniéndole trabas sistemáticamente al gobierno del estado. Ahora entendemos por qué cada día más personas renuncian al PAN.”
Robledo consideró que la clausura ordenada por la Profepa se basó en la ley, y mencionó que la empresa y el gobierno del estado pueden subsanar el daño del que les acusa la dependencia federal.
Salinas, por su parte, invitó a los directivos de FEMSA  a ser claros en torno a su postura frente al proyecto: “Que expresen claramente si ya no quieren que el gobierno del estado siga gestionando ante el Congreso local la desafectación del predio para entregarlo en comodato por 60 años, como lo está pidiendo la empresa propietaria del club Rayados.”
Asimismo, exigió al gobernador Rodrigo Medina de la Cruz que sea mediador del conflicto, para que concilie los intereses entre la firma regiomontana y el Congreso local, y que no sea un promotor para entregar el terreno.
Víctor Fuentes fue más directo: “Le pedimos al gobernador que asuma su papel y deje de ser por un momento un porrista de La Adicción.”
Por su parte, el alcalde panista de Monterrey, Fernando Larrazábal, reiteró su ofrecimiento a FEMSA para que acepte un predio cercano al estadio Universitario, donde juega Tigres, para que sea construido el coso para La Pandilla.
En tanto, la alcaldesa priista de Guadalupe, Ivonne Díaz, lanzó un llamado para que el proyecto no se politice.
"Lamentablemente esto no se ha podido llevar a cabo por intereses políticos de partido y se están poniendo mecanismos dilatorios para evitar que Guadalupe tenga una gran detonación económica”, expuso el domingo.
Rayados tiene su casa actualmente en el estadio Tecnológico, de más de 50 años de antigüedad, el segundo más longevo en el balompié mexicano, después del Azul, en la capital del país, donde juega el Cruz Azul.
El domingo, unos 200 activistas efectuaron una cadena humana en el parque La Pastora con el lema “Sí al estadio, pero en otro lado”, con el que intentaron llamar la atención sobre el daño ecológico que implicaría la construcción del inmueble a un lado del río La Silla, el único afluente vivo en la zona metropolitana.

jpa
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