PRI y PAN aprueban ceder área verde para el nuevo estadio del Monterrey

jueves, 1 de abril de 2010

MONTERREY, 1 de abril (apro).- Con el apoyo del Partido Acción Nacional, la mayoría priista en el Congreso del estado aprobó ceder en comodato 25 hectáreas del bosque de La Pastora, una de los pulmones verdes de la ciudad ubicado en el municipio de Guadalupe, a Fomento Empresarial Mexicano (Femsa) para la construcción del nuevo estadio de futbol Monterrey.
Aún así, Femsa todavía deberá sortear otros escollos legales, como la inclusión de la obra en los planes de desarrollo municipal y estatal, la escrituración del terreno, la autorización de la Secretaría del Medio Ambiente y recursos Naturales, y los amparos que grupos ecologistas amenazan con promover.
El dictamen, que por la tarde había sido aprobado por las comisiones de Desarrollo Urbano y Hacienda, fue avalado la noche del pasado miércoles en el salón de sesiones con 36 votos a favor.
Los panistas, que durante meses habían manifestado su rechazo a entregar por 60 años un predio que, de acuerdo con fuentes del gobierno estatal, tiene un costo de 30 millones de pesos, aproximadamente.
El legislador panista por Guadalupe, Alfonso Robledo, había expresado que era indebido que el gobierno le regalara el predio a una empresa tan poderosa como Femsa, sobre todo en una zona boscosa, donde se encuentra el río La Silla, el único afluente vivo de la zona metropolitana.
Pero en la sesión del miércoles aprobó la cesión del predio para edificar el estadio que tendrá un aforo para 50 mil espectadores y tendrá un costo aproximado de 2 mil millones de pesos.
El diputado Arturo Benavides fue el único miembro de la bancada del PAN que votó en contra, pues se había comprometido con los vecinos del sector colindante al predio a combatir la decisión.
La única diputada perredista, María de los Ángeles Herrera, también se opuso en la votación. Homar Almaguer, del Partido del Trabajo se abstuvo y Juan Carlos Holguín, del Partido Verde, decidió no comprometerse y no ingresó a la sesión, pese a que se había pronunciado en contra públicamente.
Al finalizar la sesión los integrantes del Colectivo Ciudadano en Defensa del Parque La Pastora llamaron a los diputados “Jdas, borregos y vendidos”, reprochándoles que hubieran cambiado su promesa de defender el área boscosa.
Benavides dijo que se mantuvo en su postura negativa hasta el final debido a que consideraba indebida la decisión y que era un error porque afectaría a los vecinos.
Alertó sobre la creación de un impuesto de mejoría específica que aún no ha sido difundido y que será aplicado por el gobierno del estado a los propietarios de los predios aledaños por el incremento de la plusvalía de sus terrenos.

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