Clases de historia, apologías y promesas, en abanderamiento de la selección mexicana

sábado, 15 de mayo de 2010

MÉXICO, D.F., 15 de mayo (apro).- En la ceremonia de abanderamiento de la Selección nacional, el presidente Felipe Calderón elevó al cargo de embajadores a los 23 jugadores que representarán a México en el Mundial de Sudáfrica 2010.

“Como embajadores de México, que hoy los nombro y pido que lo sean, lleven en su sangre, en su fuerza, en su espíritu, en cada jugada, en cada juego, que disputen lo que México ha sido, lo que México es hoy y lo que será”.

El jefe del Ejecutivo utilizó con los deportistas el mismo discurso con el que se ha dirigido a servidores públicos, diplomáticos y elementos de las fuerzas armadas y, en un afán por exaltar el nacionalismo, les explicó el significado de los símbolos patrios.

“Como presidente, y también como aficionado, les instruyo a portar con orgullo la bandera nacional que hace unos momentos les he entregado y a poner el nombre de México, muy, muy en alto. Siéntanse orgullosos de ser portadores del escudo nacional, y recuerden siempre lo que el escudo nacional representa, ya que no solo es el símbolo tras el cual los fundadores de la vieja Tenochtitlán decidieron fundar una ciudad. El escudo nacional tiene un significado para quienes en algún momento de nuestra vida tenemos que pelear por el país, en cualquiera de los terrenos que la Nación nos haya reclamado sea en el deporte, sea en la vida público o en el servicio a los demás”.

En el evento que tuvo lugar en el Centro de Alto Rendimiento de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut), Calderón se transformó en una suerte de profesor de historia y de motivador e intentó dictar cátedra.

“El águila en su posición de combate hace referencia a que todos los mexicanos estamos listos para enfrentar los retos que la vida y el mundo nos presentan. La serpiente es la adversidad, los enemigos de México. Representa también los peligros y las dificultades que tenemos que enfrentar y el hecho, amigos seleccionados, de que la serpiente esté siendo devorada por el águila significa que el pueblo de México, a pesar de las adversidades, vencerá a sus enemigos y superará las adversidades.

“El nopal y sus espinas simbolizan lo que es nuestro, pero también los retos y los problemas de México. Las dificultades por las que cada México debe pasar, pero el águila supera esos retos, supera la adversidad e incluso el dolor. El laurel es la victoria y el encino es el martirio de quienes han dado su vida por México.

A pesar de que la selección nacional calificó de panzazo al hexagonal final de la Concacaf, que echó mano de cuatro directores técnicos en el proceso mundialista y de que incluso estuvo en peligro la calificación a Sudáfrica, Calderón llenó de elogios a los seleccionados.

“Sabemos que han cumplido con el país al prepararse de la mejor forma, porque han superado adversidades notables a su paso a Sudáfrica, incluso cuando el equipo estaba en peligro de no calificar, a fuerza de coraje y pundonor lograron la hoy merecida calificación.

“Estoy seguro que pondrán muy en alto y en claro de qué están hechos, y están hechos de la mejor madera que estará compitiendo en aquella nación. México es un pueblo guerrero, los mexicanos somos guerreros, somos un pueblo luchador, sé que ustedes sabrán llevar ese espíritu de superación al terreno de juego, sé que sabrán mostrar en la cancha no sólo nuestro anhelo de triunfo, sino lo mucho de lo que son capaces y lo mucho que se han preparado”.

Calderón pidió a los seleccionados que tomen en cuenta que representarán a México en lo que su gobierno ha llamado “el año de la Patria” y relacionó el movimiento armado que inició en 1910 con el Mundial de Sudáfrica.

“A 100 años de la Revolución Mexicana esos mexicanos tuvieron el coraje para vencer las adversidades y ahora ustedes también tienen el coraje y además la garra necesaria para ganar en Sudáfrica”.

En su intervención, el presidente de la Femexfut, Justico Compeán, le dijo a Calderón que la participación del Tricolor alcanza para pensar que México tendrá resultados históricos “de el quinto partido (cuartos de final) en adelante”, porque por eso ha tenido la mejor preparación para corresponder “a lo que usted nos ha pedido: que hablemos bien de México dentro y fuera del país y la Federación Mexicana de Futbol cumple”.

En su discurso, Compeán se dio tiempo de condenar la llamada Ley Arizona que pretende perseguir a indocumentados aprehendiendo a cualquier persona con rasgos físicos latinos.

“Reflejo de la riqueza de nuestra cultura es nuestra Selección mexicana. Sabemos que la entrega del Tri sirve para integrar a nuestra sociedad como un ejemplo de trabajo en equipo y por la importancia del futbol y su gran convocatoria tenemos la misión de unir y no hacer distinciones de ningún tipo. Desde nuestra cancha apelamos al respeto, tolerancia y sobre todo libertad en todos los ámbitos evitando actos discriminatorios, nuestro lema es el juego limpio, no sólo en la cancha y los estadios, también fuera de ellos, por lo que nos unimos a nuestros hermanos connacionales de Arizona para quienes solicitamos tolerancia, respeto y libertad”.

El capitán de la Selección, Gerardo Torrado, en representación de los jugadores le dijo al presidente que ya sólo hablarán en la cancha, en alusión a que muchas veces han dicho que éste equipo es el mejor que ha tenido México y que va a hacer historia.

“Somos 23 privilegiados que con ansia esperamos el juego inaugural, partido histórico que nos alienta y nos motiva para hacer la diferencia. También tenemos la actitud para ir paso a paso y hacer historia, por lo que a partir de hoy sólo hablaremos en la cancha. Es un compromiso, señor presidente y lo vamos a cumplir”.

En el discurso que leyó, el mediocampista se refirió de forma individual a algunos de sus compañeros de equipo, entre ellos a Adrián Aldrete quien ayer en la noche fue cortado del representativo tricolor junto con el defensa Juan Carlos Valenzuela.

Torrado remató su intervención con una invitación, fuera del discurso que llevaba escrito, a Felipe Calderón para que asista al partido inaugural del Mundial en el que México se medirá a Sudáfrica.

“Por cierto, ojalá nos pueda acompañar al juego inaugural. Se que usted tiene muchas actividades, pero ojalá pueda estar con nosotros para brindarnos al máximo”.

Calderón, complacido, movió la cabeza de un lado a otro como diciendo que no.

En el evento estuvieron presentes alrededor de 800 personas entre familiares de los seleccionados, invitados especiales y unos 450 niños de la escuelita de futbol de la Femexfut que llegaron tres horas antes de que diera inicio el evento.

Todos usaban una playera verde de la Selección así como una gorra azul de la empresa telefónica Movistar que patrocina al equipo tricolor y también llevaban unos aplaudidores de cartón.

Lo que tendría que haber sido un acto oficial terminó por convertirse en una especie de fiesta en la que hubo música, botanas, botellas de agua y bebidas hidratantes por cortesía de los patrocinadores de la selección nacional.

Aunque el evento estaba programado para iniciar a las 11.30 de la mañana, Calderón llegó con casi 20 minutos de retraso, tiempo en el que se escuchó por lo menos 10 veces Waving flag, el himno del Mundial.

La escolta estuvo integrada por Guillermo Ochoa, quien fue el abanderado, Israel Castro, Efraín Juárez, Cuauhtémoc Blanco, Jonny Magallón y Carlos Salcido.

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