Renuncias y auditorías a responsables de fracaso francés

jueves, 24 de junio de 2010

México, D. F., 24 de junio (apro).- La ministra de Deportes de Francia, Roselyne Bachelot, reconoció hoy que aunque “no deseo la renuncia de Jean-Pierre Escalettes (presidente de la Federación Francesa de Futbol), la veo inevitable”, tras el mayor escándalo del futbol profesional galo.

Además, la ministra de deportes ratificó que el desastre de la selección francesa en la Copa del Mundo “es culpa de los jugadores, del seleccionador (Raymond Doménech, quien ya terminó su ciclo) y de la FFF (Federación Francesa de Futbol)”.

Aunque aceptó que el gobierno no tiene la facultad de sustituir al presidente de la FFF, Bachelot considera que los seleccionados franceses “no deberían tocar ninguna remuneración”.

También confirmó que una comisión parlamentaria se quiere hacer cargo de una auditoria externa al equipo francés.

Llegaron los jugadores

La representación francesa retornó hoy a su país en medio del silencio y un fuerte dispositivo de seguridad después de su humillante eliminación en la Copa del Mundo.

Thierry Henry, una de las figuras del equipo y que tuvo poca participación en este mundial, fue trasladado directamente en una unidad blindada a una reunión con el presidente Nicolas Zarkozy, en el Palacio del Eliseo, “para tratar la delicada situación”, confirmó un portavoz del gobierno.

El avión aterrizó en el aeropuerto de Le Bourget, a 20 kilómetros al norte de París, luego de 15 horas de vuelo.

Apenas un puñado de aficionados y decenas de medios de comunicación esperaron la llegada de los jugadores, quienes lucieron cabizbajos, pero la mayoría llegaron con los iPods encendidos.

Algunos futbolistas, entre ellos Franck Ribery, enlazaron vuelos privados sin aterrizar en Francia. Ribery, jugador del Bayern, habría viajado directamente a Munich, Alemania, para tratarse un problema en la ingle.