Investigarán parranda de seleccionados en Monterrey

jueves, 9 de septiembre de 2010

MÉXICO, D.F., 9 de septiembre (apro).- La revelación de que los jugadores de la selección mexicana organizaron una fiesta privada en el hotel de concentración después del juego contra Colombia del pasado martes en Monterrey, Nuevo León, generó todo tipo de reacciones en el mundo del futbol.

    El secretario general de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut), Decio de María, en un afán de matizar el escándalo, comentó que no es la primera vez que los seleccionados se juntan para “convivir”.

    Néstor de la Torres, director de Selecciones Nacionales, aseguró, a su vez, que los jugadores recibieron permiso para realizar esa fiesta privada en uno de los salones del hotel Camino Real, de Monterrey, luego de la victoria 1-0 de México ante Colombia.  

La fiesta terminó a  las 6 de la mañana y al lugar acudieron  familiares, amigos y jovencitas con  minifaldas.

    Desde Guadalajara, el director Deportivo del Atlas, Rafael Lebrija exigió en cambio una “urgente reacción” de la Femexfut, al considerar que “se cometió algo indebido dentro de lo que es la selección, y se debe estar más atento para que no vuelva a suceder”.

           Añadió: “Deben tomarse cartas en el asunto porque no es posible que sucedan este tipo de cosas en una concentración”.

Antes de imponer medidas correctivas, Deciod e María dijo que investigarán que fue lo que sucedió esa noche y advirtió que en caso de encontrarse alguna irregularidad en el comportamiento de los jugadores se aplicará el reglamento, sin descartar la eventual separación del futbolista infractor.

          “El reglamento va desde amonestaciones, sanciones o separaciones, como sucedió alguna vez con Martín Galván de la selección sub-17”, añadió.
De María reiteró que  “más allá de si se había roto la concentración, necesitamos información para saber cómo actuar”.

            Luego de señalar que “no es la primera vez que (los seleccionados) se juntan para convivir. El tema es que esa convivencia tiene que estar dentro de los límites. Ahora se hará un proceso para acumular información y aplicar el reglamento”.

            No es la primera vez que los jugadores mexicanos incurren en indisciplina: En plena concentración premundialista de Sudáfrica 2010, en Herzogenaurach, Alemania, varios seleccionados nacionales habrían bebido y fumado (como en el caso Cuauhtémoc Blanco) en horas de la madrugada.

           Y no pasó nada.

          De acuerdo con la Femexfut, la dirección de Selecciones Nacionales realiza desde ayer una “recopilación de información para hacer cumplir el reglamento interno que existe con los miembros de la selección nacional”.

           En conferencia de prensa, en el marco de la presentación del balón rosa,  De Maria afirmó: “No es posible hacer juicios sin tener la evaluación concreta. Necesitamos generar una conclusión para tomar decisiones. Nadie justifica el tema, pero tampoco hay que hacerlo más grande de lo que es”.