El equipo nacional, diezmado

viernes, 14 de octubre de 2011
MÉXICO, D.F. (Proceso).- De los 617 atletas mexicanos inscritos en los XVI Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, sólo siete de los 18 campeones de Río de Janeiro 2007 acudirán a la justa para defender su título. Ya sea porque no cumplieron con el parámetro establecido o por situaciones de índole personal, no competirán en el evento los campeones olímpicos de Beijing 2008, María del Rosario Espinoza y Guillermo Pérez, pues ambos taekwondoístas fueron eliminados en el proceso selectivo de julio pasado. Tampoco participará la campeona panamericana Carolina Valencia –la llamada “heroína de la halterofilia” nacional–, luego de que en un selectivo contendió en una categoría distinta a la suya y no logró levantar las pesas, al parecer, por una lesión. Detrás de esta abultada lista de deportistas nacionales, algunos con menos credenciales que otros, se encuentran aquellos que menos oportunidad tienen por hacerse de un lugar de privilegio en los juegos. Y es que mientras las autoridades deportivas del país aseguran que estos juegos serán los más exitosos en toda su historia, la realidad indica lo contrario con una delegación tricolor empañada por una serie de disputas internas en distintos escenarios: Pleitos en los tribunales; selecciones de deportistas presuntamente amañadas en ciclismo y levantamiento de pesas; ineficacia de los dirigentes; el escándalo de los dopajes; la crisis del atletismo y el canotaje; el divisionismo en el taekwondo y el judo; la integración al vapor de equipos de baloncesto; la fiesta de los futbolistas sub-22 con prostitutas en un hotel de Quito, Ecuador, y hasta cierta mano negra en la Federación Mexicana de Natación para elegir al grupo de clavadistas conforman este pandemónium. El baloncesto recuperó el aliento luego de que Mario Vázquez Raña, presidente de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa), intervino para romper, por ahora, las trabas que sujetaron al llamado deporte ráfaga durante años. El veterano dirigente recurrió a los reglamentos de su organismo para asegurar la participación de la disciplina en los juegos. Sin embargo, ésta se encuentra más cerca del fracaso que del podio. Los conflictos entre sus dirigentes y la tardía reacción de Vázquez Raña dieron como resultado una conformación apresurada de las escuadras varonil y femenil a tan sólo unos días del certamen. Para colmo, Eduardo Nájera, único basquetbolista mexicano que milita en la NBA, seguía sin decidir su participación en estos juegos. La causa: el chihuahuense argumenta que no puede jugar en la selección nacional sin seguro, y asegura que debe cuidarse este año que le queda de contrato en la principal liga del mundo. Nájera no integra el equipo tricolor desde el preolímpico de 1993.   “La peor crisis”   El atletismo, que antaño fue la base de la mayor cosecha de preseas en el cuadro del medallero, afronta hoy las secuelas de los pleitos que durante años distanciaron a sus dirigentes de los atletas. La que fuera campeona mundial de 400 metros planos y principal referente de la disciplina en México, Ana Gabriela Guevara, se despidió del deporte, harta de las diferencias con sus directivos. De las 15 preseas obtenidas por el atletismo en la pasada edición de los panamericanos, únicamente Guevara, la saltadora Romary Rifka y José David Galván, en 10 mil metros planos, ganaron oro. A cuatro años de distancia, Rifka, esposa del exvelocista Alejandro Cárdenas (director de Calidad en el Deporte, de la Conade) es la competidora de mayor edad en la selección de atletismo. A punto de cumplir 41 años, el 23 de diciembre, la mejor saltadora del país enfrenta un reto muy difícil. Su rendimiento ha disminuido y en los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe Mayagüez 2010 apenas logró una medalla de bronce. El exmarchista Raúl González –campeón olímpico en Los Ángeles 84–, quien dirigió la Conade en el sexenio salinista, acepta que el atletismo vive su peor crisis: “Es cuando más limitados estamos. Ojalá que las cosas salgan bien, pero no es nada más que un deseo. Vamos a esperar los resultados”. –¿Esta situación se debe a los conflictos que golpearon a la Federación Mexicana de Atletismo y a sus deportistas? –se le pregunta. –Desafortunadamente los problemas que enfrentó la federación en la muy desafortunada gestión de Carlos Hermosillo en la Conade dieron al traste con un proceso encaminado a tener una situación más favorable. Juan Luis Barrios, doble medallista de plata en Río de Janeiro en las pruebas de mil 500 y 5 mil metros, quedó fuera de los 10 mil metros al negarse participar en el selectivo nacional. Su caso, aunado al de la pesista Valencia, e incluso al de los taekwondoístas Espinoza y Pérez fue motivo de una abierta defensa del titular de la Conade, Bernardo de la Garza, quien exigió flexibilidad ante casos particulares. “No se trata de pasar por encima de los reglamentos de las federaciones, pero creo que hay casos que valen la pena y debemos dialogar. No podemos dejar ir probables medallas de oro en Guadalajara”, justificó en agosto pasado el funcionario.   Rebelión   También hay casos ensombrecidos por el dopaje: Zudikey Rodríguez, compañera de Guevara en el equipo de relevos 4x400 que ganó la presea de plata en Brasil, está de vuelta luego de cumplir una suspensión de medio año tras dar positivo a una sustancia prohibida en los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe. Esta vez sólo tomará parte en los relevos, pues fue eliminada en la prueba de 400 metros con vallas en el campeonato nacional, clasificatorio para estos juegos, de agosto pasado. Apenas en septiembre pasado, la subcampeona panamericana en levantamiento de pesas, Cinthya Domínguez, logró el último boleto disponible en la selección de esa especialidad, después de cumplir su castigo por dopaje en Mayagüez. Por su parte, Vanessa Zambotti, campeona panamericana en judo, asiste a la cita de Guadalajara como la máxima representante de una disciplina muy golpeada por problemas suscitados en su federación. Se dijo que la imposición de métodos de entrenamientos obsoletos causaron los malos resultados recientes, mismos que propiciaron la rebelión de los seleccionados nacionales, inconformes por la designación de Salvador Hernández como entrenador del representativo tricolor (Proceso 1821). Clasificada en el lugar 14 del ranking de la Federación Internacional de Judo en la categoría de más de 78 kilos, Zambotti enfrentará a otros oponentes en Guadalajara 2011: entre ellos la cubana medallista olímpica Idalis Ortiz, quien la venció en el recién celebrado Panamericano de Judo en Guadalajara. También se medirá con la puertorriqueña Melissa Mojica, quien le arrebató el oro en los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez. Dos meses atrás, Zambotti había conquistado la Copa del Mundo de Isla Margarita, Venezuela, tras superar a Mojica. En lo referente a los clavados, Iván Bautista, Jorge y Francisco Rueda amenazaron en septiembre pasado con boicotear esta disciplina en los panamericanos, tras la designación por “dedazo” de la Federación Mexicana de Natación del yucateco Rommel Pacheco, luego de que el responsable de ese organismo, Kiril Todorov, pasó por alto el selectivo previamente acordado. Esa designación encendió los ánimos y la polémica entre los entrenadores nacionales, confrontados con la china Ma Jin, la seleccionadora nacional, quien entrena a la mayor esperanza mexicana, Paola Espinosa, así como al propio Pacheco (medalla de oro en los panamericanos de Santo Domingo 2003). La medida afectó en gran medida a los discípulos de Bautista, Daniel Islas y Germán Sánchez, quienes tomaron parte en la especialidad de plataforma de 10 metros en el Mundial de Natación de Shanghai, donde Rommel no asistió al no conseguir la clasificación durante el selectivo nacional. La mano negra de las federaciones también alcanzó al ciclismo, cuya designación de los representativos nacionales fue duramente cuestionada por titulares de las asociaciones, quienes, entre otras irregularidades, denunciaron que los procesos selectivos fueron amañados y se eligieron representantes que no cumplieron con los parámetros. Incluso señalan que la más reciente asamblea de la federación fue pirata. Al menos en esos términos se han manifestado las asociaciones de Tlaxcala, La Laguna, Nayarit, Estado de México, Oaxaca, Sonora, IMSS y la UNAM, ante la Comisión de Juventud y Deporte del Senado. En lo que toca al taekwondo, su crisis se recrudeció en mayo pasado, después de que un grupo de deportistas revelara a través de una misiva a Bernardo de la Garza la serie de irregularidades que impera en la selección nacional. Los atletas acusaron al entrenador José Luis Onofre de no contar con un plan de trabajo y que todo lo delega en sus colaboradores cubanos. En realidad, afirman los inconformes, Onofre cosechó las medallas olímpicas de oro de María del Rosario Espinoza y Memo Pérez gracias a la base que dejó el entrenador cubano Pedro Ignacio Gato Cruz, relegado después de Beijing 2008. Asimismo, calificaron a Onofre de oportunista y de subestimar el trabajo técnico del cubano. También lo responsabilizaron de los malos resultados del pasado Mundial, del que México regresó con las manos vacías. Tras esta serie de acusaciones, la campeona olímpica María del Rosario anunció su ruptura con Onofre para retomar su carrera al lado de Cruz. “El cambio es benéfico, servirá a todos para mejorar. Estamos a tiempo para corregir algunos errores y llegar al preolímpico de Azerbaiyán al máximo de la capacidad en busca del boleto a los Juegos Olímpicos”, dijo en mayo pasado.

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