Con la tragedia rondando, Brasil gana a Croacia en el inicio del Mundial

jueves, 12 de junio de 2014
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Brasil se impuso 3-1 a una complicada Croacia en el arranque de la Copa del Mundo con dos goles de su estrella Neymar. Tras una brevísima ceremonia de inauguración -en la que no hubo discurso oficial de apertura del Mundial para evitar la rechifla a la presidenta Dilma Rousseff y al líder de la FIFA, Joseph Blatter-, se puso el balón en juego con un equipo brasileño confeccionado al estilo Felipao: sin jogo bonito; más bien seco y ésta tarde apenas efectivo. Es más: el partido inició y terminó con un libreto cercano a la tragedia. La primera llegada del encuentro fue de Croacia, con un remate de cabeza descompuesto de Ivica Olic que se fue por un costado del palo derecho de Julio César. El anfitrión parecía el visitante. Al minuto 11, el defensa brasileño Marcelo metió el balón en su puerta luego de intentar cortar un centro de Olic, para un inesperado 1-0 a favor de los croatas. Los europeos hacían un juego perfecto y en la tercera llegada obtenían la ventaja ante un Brasil extraviado. Había angustia en el Arena Sao Paulo abarrotado por 62 mil personas. El primer arribo de Brasil fue obra de Neymar quien llegó hasta línea de fondo y disparó sin suerte; Oscar, de media distancia se animó a tirar, pero el portero Pletikosa atajó fácilmente. Pero con el marcador adverso, poco a poco los brasileños se acomodaron y entonces Neymar, el mejor del juego, tomó un balón, perfiló al arco de Croacia, se abrió el espacio y fuera del área rival sacó un disparo frágil, soso, que cruzó por las piernas de un croata y, a ras del césped, se fue abriendo camino hacia el ángulo inferior izquierdo del arquero Pletikosa que en su máxima extensión no alcanzó el esférico... Y el balón, siguió su curso, tocó la base del poste y se metió a la portería. Caía el empate. Era el minuto 29. Con el 1-1, Brasil dominó a Croacia y así se fueron al descanso. Para el complemento, los europeos tomaron la iniciativa y cuando mejor jugaban, el árbitro japonés Yuichi Nishimura marcó una polémica falta de Djan Lovren sobre Fred (lo detiene por un instante del hombro) quien al leve contacto se dejó caer dramáticamente. La mesa quedó servida para que el niño consentido de los brasileños y del entrenador Luiz Felipe Scolari cumpliera su sueño de debutar en un Mundial de la mejor manera. Era el minuto 70. Neymar se perfiló para cobrar el tiro penal. Lo hizo a media altura pegado al poste derecho. El arquero Pletikosa adivinó la dirección pero sus débiles manos no evitaron que el esférico cruzara la línea de gol. Croacia acabó encima de la meta brasileña. Incluso, al minuto 82, le anularon un gol por falta sobre el portero Julio César y al 90 tuvo una más, con tan mala fortuna, que en el contragolpe, Oscar golpeó con la punta el balón y lo metió pegado al poste derecho. Se acabó. El marcador, un injusto 3-1. La selección brasileña no dormirá tranquila. El triunfo no fue sinónimo de un buen desempeño ante un rival que le exigió y mereció más que una fría derrota. El próximo partido de Brasil será ante México el martes 17. Ese mismo día Croacia jugará contra Camerún.