Nigeria-Irán, el peor partido; empatan sin goles

lunes, 16 de junio de 2014
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Irán y Nigeria rompieron la excelente racha que se mantenía en el Mundial de Brasil al firmar el primer empate (0-0) del actual certamen después de 13 juegos disputados. Luego de cinco días de actividades de la Copa del Mundo, el estadio de Curitiba también ha sido escenario del primer partido en que los protagonistas terminan las hostilidades en el campo de juego sin gol. Hasta ahora, la referencia del partido con más baja producción de goles era el México-Camerún, donde el equipo dirigido por Miguel Herrera se impuso por la mínima diferencia a los africanos, en tanto que el duelo Holanda-España (5-1) continúa como el de mayor productividad. Iraníes y nigerianos disputaron el juego más flojo del presente Mundial. Ambos se esforzaron por brindar un pobre espectáculo, proyectaron una imagen con poco futbol, pocas ideas y escasas ambiciones en juego donde predominaron los pelotazos. Como resultado de lo anterior, los flojitos protagonistas dejaron como líder solitario a Argentina, después de su esforzada victoria sobre Bosnia en el Grupo F, el domingo anterior. Nigeria, al que se le anuló un gol en los albores del juego, resultó ligeramente superior al oponente, que dependió sobre todo de las virtudes de su mejor hombre, Reza Ghoochannejad, acaso el único con la capacidad de inclinar la balanza a la causa de su selección. Pese a todo, ambos equipos tuvieron un par de oportunidades antes de irse al descanso a los vestidores entre silbatinas. Nigeria marcó un gol por medio de Musa que el árbitro ecuatoriano Carlos Vera invalidó a los 8 minutos por una aparente falta sobre el portero Haghighi. Inmediatamente Musa tuvo otra ocasión de gol en un remate que salió pegado al poste. El propio Musa por poco sorprende al conjunto iraní con un tiro libre a los 12 minutos. Del otro bando, un remate con la cabeza de Ghoochannejad fue rechazado al centro del campo por el guardameta africano. Fue todo lo que ofreció la primera parte. En el segundo tiempo predominaron los desaciertos que sólo alimentaron la inconformidad de los asistentes al estadio Arena de Baixada. Ni siquiera el par de salvadas del portero iraní Pooladi, sobre la recta final, salvaron el espectáculo. Irán enfrentará este sábado a Argentina, la favorita del grupo.

Comentarios