"Se pasaron de la raya", critica Mujica a la FIFA

viernes, 27 de junio de 2014
México, D. F., (apro).- El gobierno de Uruguay acentuó sus críticas contra la FIFA y se solidarizó con el delantero Luis Suárez tras la severa sanción impuesta por el organismo, derivada del mordisco que dio al defensor italiano Giorgio Chiellini. El presidente uruguayo, José Mujica, quien se trasladó en dos ocasiones al aeropuerto para recibir al jugador, opinó sobre la sanción: “Hemos tenido que padecer no una injusticia o una sanción que en parte podría entenderse, pero no puede entenderse jamás la truculencia, la forma, los procedimientos aplicados. Una monstruosa agresión, no sólo a un hombre, a un país”. Según Mujica, “por la forma que se transforma en un contenido peyorativo de desprecio, de aplastamiento, va a ser inolvidable, quedará en la peor memoria de la historia del futbol. Va a ser una eterna vergüenza de la memoria de los Mundiales”. “Se pasaron de la raya. Quisieron escarmentarlo”, dijo el mandatario uruguayo al exastro argentino Diego Armando Maradona en un enlace telefónico para el programa “De Zurda”, que conduce el exfutbolista. A la medianoche de este jueves, mientras esperaba en el aeropuerto al controvertido futbolista Luis Suárez, Mujica le confío a Maradona que la FIFA no perdonó a un chico que ni siquiera fue a la universidad y a un país cuyos derechos de televisión “valen poco”. Aseguró que la sanción a Suárez es una agresión a los chicos. “Echamos a Italia, a Inglaterra. ¿Cuánta guita –forma común de referirse al peso argentino- perdieron ahí?”, se preguntó con ironía. El presidente de Uruguay también transmitió al director técnico del representativo nacional, Oscar Washington Tabárez, su solidaridad y la del gobierno tras el castigo impuesto a Suárez. “Fuimos a recibir a este muchacho y fracasamos en el horario (medianoche del jueves) que estaba equivocado, pero volvimos a las cinco de la mañana y en medio de la pista en nombre del pueblo uruguayo le dimos un humilde abrazo. Además lo invitamos a seguir viviendo, aprendiendo”, dijo. En el estadio Maracaná, donde Uruguay le arrebató el título mundial a Brasil en 1950, Tabárez ofreció una conferencia de prensa, donde se descargó contra la FIFA al considerar que el castigo a su jugador “fue de una severidad excesiva”. Enseguida anunció que renunciará a su cargo en la Comisión de Estrategia del organismo. “No es prudente, por lo menos, coincidir en una organización con personas que manejan criterios, procedimientos y valores diferentes a los que creo tener”, argumentó. Sin admitir preguntas, el seleccionador uruguayo dijo en su exposición: “no puedo negar que esperábamos que pudiera venir una sanción, pero jamás pensamos lo que nos enteramos cuando nos comunicaron los pormenores del fallo”. Agregó que se trató de “una severidad excesiva, en una decisión que evidentemente está mucho más volcada hacia las opiniones de la artillería mediática que explotó inmediatamente terminado el partido, de periodistas que tomaron como único tema ese. No sé de qué nacionalidad eran, pero todos hablaban en inglés”. “Todos sabemos dónde está el poder. No se discute que el poder lo tiene el organizador, pero eso no significa aceptar el uso indiscriminado de ese poder. Como entrenador y docente que he sido se me presenta la teoría del chivo expiatorio: dar un castigo ejemplarizante sin importar que sea excesivo a quien comete una falta y no un delito, para que el colectivo sepan qué es lo que está bien y qué mal, qué debería hacerse y qué no”, opinó. El técnico continuó su argumentación al decir que “en el fundamento estamos de acuerdo, obviamente, pero hay un peligro en esta forma de proceder y es que se olvida muchas veces que el chivo expiatorio es una persona que tiene derechos y que en este caso puntual de Luis Suárez, además de las equivocaciones que pueda haber cometido, le ha hecho muchos aportes al futbol desde dentro del campo de juego, donde por otra parte está la esencia del gran poder de convocatoria que tienen estos maravillosos torneos; el aporte de los grandes futbolistas…”. Luego vinieron los cuestionamientos: “Con este fallo: ¿quién ganó? ¿Quién pierde? ¿Quién se benefició? ¿Quién sale perjudicado? ¿Quiénes se han salido con la suya? A una de las preguntas no le voy a dar una respuesta contundente, pero sí algún matiz de respuesta. ¿Se evitarán a partir de este tipo de decisiones tan severas y exageradas todos los excesos? Lo dudo mucho, porque en este torneo, antes y después del episodio Suárez-Chiellini, se han visto cosas que se han medido con una vara muy diferente”. Mientras, en Uruguay, Luis Suárez sólo recibe muestras de afecto. Y hoy en Canelones, la población en la que radica, el jugador saludó a los aficionados desde el balcón de su casa acompañado de sus dos pequeños hijos.

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