Peña y el Tri intercambian "goliza" de elogios

martes, 15 de julio de 2014
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- El encuentro del presidente Enrique Peña Nieto con la Selección Nacional de Futbol, se convirtió en un banquete de elogios y autoafirmaciones de valía, donde vocablos como “entrega” y “alegría”, acompañaron las expresiones “salieron a ganar”, “juego en conjunto” y “gratitud”, esta última prodigada mutuamente entre el gobernante que habló a nombre del pueblo y los futbolistas. Con la presencia de los jugadores, directivos de la Federación Mexicana de Futbol e integrantes del gabinete, en el salón “Adolfo López Mateos” de la residencia oficial de Los Pinos, el encuentro fue pleno en manifestaciones de reconocimiento pues a decir del presidente Peña Nieto la Selección, gracias a su desempeño, permitió ver al mundo la transformación que vive el país. Para el “orgulloso y agradecido” Miguel El Piojo Herrera, su anfitrión, el presidente de México, “es el mandatario que más ha apoyado al deporte”. Aún más. Para Peña Nieto, los integrantes de la Selección Nacional “lograron algo más importante: sembraron (en el pueblo), el orgullo de ser mexicanos”. En el salón, adornado para la ocasión, las mesas fueron colocadas en forma de herradura, con arreglos florales de rosas y follajes que asemejaban los colores patrios. La cabecera para el presidente, flanqueado, a la derecha por el capitán del equipo Rafael Márquez y a la izquierda, por Miguel Herrera. Al fondo, cuatro enormes mamparas mostraban ocho imágenes de jugadas, la celebración de un gol y una atajada del portero Guillermo Ochoa ante Brasil, entre otras. El discurso de Rafael Márquez abundó en los aciertos, la integración del equipo y la admisión de los descuidos ante Holanda que marcaron la salida de México del Mundial. “En lo que no fallamos fue en que nos entregamos”, justificaría el defensa central y capitán del Tri. Para todos los oradores, sólo quedaba el orgullo, que “México es un rival de clase mundial” como dijo Peña Nieto o “que se mostró buen futbol”, según El Piojo Herrera. Que a final de cuentas, todos coinciden en lo que el titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Jesús Mena, expondría: “La revancha está puesta para Rusia 2018”, anhelo que inclusive Peña Nieto retomaría más tarde. Durante el acto se proyectó un video sobre el paso del representativo mexicano por Brasil 2014. Desde su abanderamiento por el presidente Peña Nieto, el viaje, la recepción, las bromas y payasadas que una especie de detrás de cámaras captó, desde un Javier Hernández bailando sin camisa en vestidores, hasta las motivaciones de Rafael Márquez antes de entrar a la cancha: “Hay que echarle huevos desde ahorita, cabrones” o en otra escena,  “hay que ser triunfadores cabrones”. Al video le seguían imágenes de jugadas relevantes, mientras una música rítmica, fusión de música electrónica con matices de samba brasileña, en el que hasta las faltas cometidas por los mexicanos se le escaparon en la producción que incluyó, naturalmente, la forma de celebrar los goles de El Piojo, quien en su discurso aseguró que por este Mundial, México sería recordado por su Selección Nacional “que dejó huella por su alegría”, lo mismo que su afición. El presidente Peña Nieto fue más allá, pues además de considerar que el futbol muestra al mundo cómo se transforma México, sostuvo que la fortaleza de la Selección es su juego en conjunto la misma fortaleza de México; y que los jugadores reflejaron la grandeza de los mexicanos por jugar con “patriotismo, valor y gallardía”. Al ágape fueron convidados los secretarios de Defensa, Salvador Cienfuegos y el de Marina, Vidal Francisco Soberón; los secretarios de Hacienda, Luis Videgaray; de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade; de Salud, Mercedes Juan; de Agricultura, Enrique Martínez; de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Jorge Carlos Ramírez, así como las hijas de Peña Nieto, Paulina y Nicole, con otras amigas.

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