Brasil avanza sin convencer; elimina 2-1 a Colombia

viernes, 4 de julio de 2014
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- El Brasil del toque, de la magia futbolera, sigue sin aparecer en el Mundial. Pero, amparado en dos jugadas a balón parado venció a Colombia 2-1 y enfrentará a Alemania en una de las semifinales de la Copa del Mundo. El milagro colombiano se extinguió. Brasil sólo tuvo destellos de buen futbol durante algunos minutos. La selección de Colombia lució aletargada y cuando reaccionó, al partido le quedaba un suspiro. El equipo de Felipao no para de jugar feo. Un gol de Thiago Silva sorprendió a los colombianos al minuto 7. Fue un balde de agua helada en el espinazo. Un tiro de esquina, la defensa cafetera extraviada y el capitán que corrió a buscar el esférico lo acabó metiendo con el muslo izquierdo. Fue un regalo fabuloso. A Thiago se le criticó toda la semana desde que se supo que se negó a tirar en la tanda de tiros de penal contra Chile. La polémica persiguió a la selección de casa toda la semana. Que si los jugadores están apanicados, que el entrenador les puso una psicóloga, que si Luiz Felipe Scolari estaba haciendo la crónica de una derrota anunciada. La realidad es que con muy poco, a Brasil le alcanzó para matar a Colombia. Dos llegadas de Hulk en la primera mitad fueron atajadas por un seguro Ospina. Y por los cafeteros ni huella del equipo que se convirtió en consentido de muchos. Un inédito Teófilo Gutiérrez, un Jackson Martínez en la banca. Un Juan Cuadrado nulificado por Marcelo y un James Rodríguez, la revelación del Mundial, que apareció hasta el minuto 21 con una gran jugada por el centro del campo. Dribló a tres brasileños, limpió el terreno y tocó con oportunidad a Cuadrado que no supo que hacer con el esférico y la opción se diluyó. Colombia atacaba con cuatro y Brasil defendía con dos. No habría en todo el juego, otra oportunidad así. En el segundo tiempo, lo poquito que Brasil mejoró se desvaneció. El equipo se desinfló. Pero entonces David Luiz apareció para cobrar una falta. A unos 30 metros de la portería envió un disparo muy colocado con la pierna derecha directo al ángulo superior izquierdo. Ospina, que tardó en reaccionar, se estiró por completo, alcanzó a rozar el balón que llevaba tal fuerza que sólo le dobló los dedos. El 2-0 al 69. Más adelante, con el lapidario 2-0 en contra, Colombia tuvo una ligera reacción que le alcanzó para acortar el marcador. El portero Julio César trabó a Carlos Bacca cuando se enfilaba para anotar. El silbante español Roberto Fernández señaló la falta. Penal clarísimo, pero sin roja de por medio. James Rodríguez cobró suave, bien colocado. Julio César se venció hacia el lado contrario. Con la esperanza del 2-1 Colombia se fue al frente. Se crecieron con el gol. Pero el reloj se moría. Los pupilos de José Pekerman terminaron encima de los de Scolari pero sin generar ocpiones de gol. El entrenador brasileño no paraba de ver la hora, y desesperado pedía el final del partido. Brasil sigue vivo. Todavía. En la semifinal enfrentará a Alemania que con apuros venció 1-0 a Francia. El miércoles 8 de julio a las 15.00 horas en Belo Horizante arrancará el duelo del que saldrá uno de los finalistas. De los colombianos apenas queda un aroma en Brasil. Van de vuelta a casa con James Rodríguez perfilado para ser el goleador del Mundial con los seis tantos y del que ya se habla que su futuro está en el futbol español.

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