En penales, Argentina consigue su pase a la final

miércoles, 9 de julio de 2014
MÉXICO, D.F.(proceso.com.mx).- Argentina disputará una final de la Copa del Mundo 24 años después de su más reciente intento. La selección sudamericana se impuso 4-2 a Holanda gracias a dos atajadas del portero Sergio “Chiquito” Romero en la definición por penales. La selección argentina, que ha sido campeona mundial en 1978 y México 86, enfrentará el domingo a la tricampeona Alemania, en un duelo de revancha luego que hace 24 años los teutones, bajo la dirección técnica de Franz Beckenbauer, le arrebataron el campeonato en Italia 90. Será además la tercera final entre ambas selecciones. En la primera, los argentinos se impusieron a los alemanes gracias a la magia de Diego Maradona en México 86. Para la albiceleste es la quinta final en su historia. Holanda disputará el sábado el juego por el tercer lugar frente al anfitrión Brasil, que ayer fue arrasado por los alemanes. Romero detuvo el remate del defensa Ron Vlaar en la primera de las ejecuciones de los holandeses. Enseguida acertó Lionel Messi, de bajo rendimiento general en los 120 minutos del juego. Arjen Robben marcó para Holanda. Ezequiel Garay devolvió la ventaja a los argentinos. Y en el tercer lanzamiento de Holanda, Romero, el guardameta suplente en el Mónaco francés, adivinó el remate de Wesley Sneijder. Sergio Agüero también acertó para Argentina. Kuayt anotó el segundo tanto de los holandeses, pero el veterano Maxi Rodríguez sentenció el juego de la semifinal con un lanzamiento que el portero Cillessen estuvo a nada de detener. En esta ocasión, Holanda y entrenador Louis Van Gaal no pudieron ser rescatados por el portero ataja-penales, Tim Krul, ya que el estratega agotó los tres cambios permitidos en el lapso de los 120 minutos. Daryl Janmaat ingresó por Bruno Martins, Jordy Clasie por Nigel de Jong y Klaas Jan Huntellar por Robien van Persie. El partido en su fase regular como en los dos tiempos de la prórroga resultó anodino y con escasísimas ocasiones de gol. En el lapso de 120 minutos, holandeses y argentinos lucieron visiblemente agotados. Con una barrida precisa, Javier Mascherano evitó la derrota al final del segundo tiempo reglamentario, cuando ya se cantaba el gol de Robben, bajo una pertinaz lluvia. En los tiempos suplementarios, Argentina tuvo dos claras ocasiones de marcar. En la primera, Rodrigo Palacio no supo qué hacer en el mano a mano con el portero. En la segunda acción de los argentinos, por fin apareció Messi. Taladró a la defensa por la derecha y mandó un magnífico servicio al segundo poste que desaprovechó el veterano Maxi Rodríguez.

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