Presuntas extorsionadoras de Oribe Peralta enfrentarán juicio en libertad

jueves, 8 de enero de 2015
MEXICO, D.F. (apro).- Un juez federal concedió un amparo que permitiría a las hermanas Natividad y Mercedes Torres Ricarte llevar en libertad el proceso por el delito de extorsión que el futbolista de América, Oribe Peralta, denunció en agosto pasado. De acuerdo con la resolución, ambas mujeres fueron amparadas únicamente por el agravante del delito de extorsión, en virtud de que el juez consideró que se trata de extorsión simple y no grave, debido a que el presunto ilícito se realizó vía telefónica. No obstante, como se trata de un amparo indirecto de dos instancias, la defensa del jugador aún tiene la opción de apelar ante un Tribunal Colegiado, con la intención de que las mujeres permanezcan recluidas en el penal de Santa Martha Acatitla, donde han estado desde el 27 de agosto cuando se les dictó la formal prisión. “Ellas tienen derecho a este beneficio que les concedió el juzgador, pero no quiere decir que esto quede impune. Vamos a continuar hasta las últimas consecuencias, de ser necesario acudiremos a un Tribunal Colegiado para que revise la determinación de este juez de amparo y, en caso de que nos asista la razón, determine que sí opera la calificativa que les eliminó y se reclasifique el delito y vuelva a subir al ámbito del fuero común”, advirtió en entrevista radiofónica Alejandro Jaimes, abogado de Peralta. El miércoles anterior, el juez cuarto de distrito de amparo en materia penal del Distrito Federal, Francisco Javier Sarabia Ascencio, resolvió amparar a las hermanas, en virtud de que la identidad de Natividad Arlem no era desconocida para Peralta. El artículo 236 del Código Penal para el Distrito Federal prevé la agravante cuando vía telefónica se oculta la identidad de quien comete un ilícito para generar un estado de zozobra, y no cuando sirve para “actos secundarios”. En el caso concreto, consideró el juzgador, “si bien en las actuaciones del sumario se advierte que la vía para cometer el delito de extorsión fue la telefónica, lo cierto es que el ofendido Oribe Peralta Morones en ningún momento estuvo en estado de zozobra por desconocer (la integridad de su agresor), pues de acuerdo con la versión que el propio ofendido da, éste supo que quien lo estaba buscando era la inculpada Natividad Arlem Torres Ricarte, pues así lo señaló”. Inclusive, al futbolista “le fue proporcionado el teléfono para comunicarse con ella; así, al llamar por teléfono a esta persona, fue amenazado con publicar unas fotografías que le habían tomado en el mes de enero de 2014, en una reunión que tuvieron de amigos, para lo cual le exigió la suma de 500 mil pesos; luego entonces el ofendido no se encontraba en una situación de incertidumbre, pues sabía perfectamente quién era su agresor”. En todo caso, “el desasosiego e intranquilidad y aflicción se debieron por la amenaza de que fue objeto, al pretender publicarse las fotografías que le fueron tomadas y tratarse de una persona pública y por el daño moral que podía ocasionarse a su familia, mas no así por desconocer la identidad de su agresor”. Por ello, “la vía telefónica sólo sirvió para las implicadas como medio de comunicación para concertar lo relativo al dinero y el lugar de su entrega y, consecuentemente, en el caso concreto no se da la agravante que se le imputa a las hoy quejosas”. Si el abogado de Oribe Peralta apela la sentencia de amparo, tomaría entre 45 y 60 días conocer si la sentencia está en firme o el Tribunal Colegiado revierte la decisión del juez Sarabia Ascencio. Si la decisión es favorable a las acusadas, podrán llevar el proceso en libertad por el delito de extorsión simple. A la fecha, ni Oribe Peralta ni su amiga Esther Shueke, quienes denunciaron ante el MP a las hermanas, se han presentado ante el juez a pesar de que han sido requeridos pare ello. Peralta y Shueke acusan a las hermanas Torres Ricarte de haberles exigido 500 mil pesos a cambio de no hacer públicas unas fotografías que Natividad tomó al futbolista en enero del año pasado durante una fiesta. Sin una investigación previa, elementos de Fiscalía Especial de Investigación para la Atención del Delito de Secuestro (FAS) detuvieron supuestamente en flagrancia a ambas hermanas en un restaurante del sur de la Ciudad de México. El puso señalamiento Esther Shueke fue suficiente para montar en menos de una hora un operativo policiaco. Durante la detención, a las hermanas les fueron confiscados 250 mil pesos. Hasta hoy, las fotografías siguen sin formar parte del expediente, y sólo los dichos de los policías, de Peralta y Shueke son la prueba principal de los defensores del futbolista del club América.

Comentarios