México declina hacer Mundial de Natación; pierde 10 mdd

martes, 17 de febrero de 2015
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- México declinó realizar el Mundial de Natación de 2017, lo cual representa una pérdida de 10 millones de dólares que el gobierno federal entregó como fianza y garantía a la Federación Internacional de Natación (FINA) para obtener la sede en 2011. En ese año, cuando Felipe Calderón era presidente de México, la Federación Mexicana de Natación (FMN) que encabeza Kiril Todorov, gestionó, junto con el entonces director de la Conade, Bernardo de la Garza, que la ciudad de Guadalajara albergara el evento deportivo cuya realización costaría alrededor de 100 millones de dólares. Con el regreso del PRI a Los Pinos, en diciembre de 2012, el hoy director de la Conade, Jesús Mena, cacareó la instrucción del presidente Enrique Peña Nieto de traer al país eventos deportivos importantes como parte de la estrategia para posicionar a México como un lugar seguro y atractivo en lo económico para los inversionistas internacionales. El Mundial de Natación, que iba realizarse en la capital de Jalisco en julio de 2017 era, junto con el regreso de la Fórmula 1 a México, uno de los dos eventos más representativos del sexenio de Peña Nieto. Sin embargo, México no cumplió en lo administrativo puesto que ni siquiera se creó un fideicomiso donde se depositaran los recursos estatales y federales ni los trámites que la FINA solicitó a las autoridades deportivas mexicanas. Después, con los recortes presupuestales anunciados por el gobierno federal en virtud de la caída de los precios del petróleo, finalmente se determinó que el país no está en condiciones de erogar esos recursos. Por si fuera poco, la FINA también podría multar a México y sancionarlo en lo deportivo, según anunció el presidente del Comité Olímpico Mexicano (COM), Carlos Padilla. Ni Jesús Mena, Carlos Padilla ni el gobierno del estado de Jalisco tuvieron la capacidad de al menos gestionar recursos de la iniciativa privada para evitar que, como siempre, con dinero del erario se financien eventos deportivos que cuestan millones de dólares. Los gobiernos estatal y federal habían acordado en 2014 que cada uno pagaría el 50 por ciento de los gastos del Mundial de Natación. No es la primera vez que por la inoperancia de la autoridad deportiva o de alguna federación, México tiene que retirarse como sede de una competencia internacional. En 2009, el país perdió la sede del Premundial de Basquetbol de las Américas por no pagar los derechos de organización –1 millón de dólares– requeridos por FIBA América, organismo rector de ese deporte en el continente. Las ciudades de México y Mexicali tenían programado organizar el torneo del 26 de agosto al 6 de septiembre. En aquel entonces, el gobierno federal perdió los 500 mil dólares que ya había pagado con el retiro de la sede de Mexicali. El Instituto del Deporte y la Cultura Física del Estado de Baja California determinó que no tenía dinero para realizar el evento.

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