En un partidazo, Monterrey elimina al América y es el primer finalista

sábado, 21 de mayo de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- En un trepidante juego de volteretas, el Monterrey se convirtió en el primer finalista del Clausura 2016 al derrotar al América 4-2 (4-3 global). El América llegó con ventaja al encuentro por el 1-0 del juego de ida y la posibilidad de sacar el triunfo por los goles de visitante, y cuando parecía que casi tenía el pase en la bolsa, un penalti que marcó el árbitro Roberto García Orozco cambió el rumbo del partido. Monterrey se puso al frente con un gol de Edwin Cardona al minuto 26. Con el 1-0 llegó el descanso y a los tres minutos de la segunda mitad, los regios hicieron el 2-0 por conducto de Rogelio Funes Mori en servicio de Carlos Sánchez. Ante la imposibilidad del América de marcar por las oportunas intervenciones del portero Jonathan Orozco, las jugadas a pelota parada le dieron oxígeno a las Águilas. Michael Arroyo dejó parado a Orozco –y la barrera se abrió- en el cobro de un tiro libre que acercó al América 2-1 al 64. Al 70, Funes Mori voló su disparo en un servicio de Dorlan Pabón. Después, Hugo González salvó al América que estaba a tan solo un tanto para colarse a la final. Entonces apareció Carlos Sánchez con un golazo para el 3-1. Pabón le filtró el balón en los linderos del área por derecho y el uruguayo disparó sin pensarlo. González se quedó congelado mirando la trayectoria del balón que se clavó en su portería. Y cuando Monterrey tenía el pase a la final, apareció otra vez Arroyo con un extraordinario cobro, otra vez en jugada de tiro libre, que por más que se estiró Jonathan Orozco, no pudo ni rozar el balón. Con el marcador 3-2, los goles de visitante le daban el boleto a la final al América. Con el estadio de Monterrey mudo por el golazo de Arroyo, García Orozco marcó mano de Miguel Samudio dentro del área. El balón golpeó entre el hombre y la parte superior del antebrazo y el silbante consideró que el americanista tuvo la intención de frenar así la trayectoria de la pelota. Paolo Goltz se fue expulsado por los reclamos airados al árbitro. Samudio se hincó dentro de la portería de Hugo González y se rehusaba a quitarse para evitar la ejecución del penalti. Se levantó hasta que vio la tarjeta amarilla. Edwin Cardona fue el elegido para cobrar. Le pegó raso y potente hacia el lado derecho, y aunque González se lanzó bien nada pudo hacer. Con el 4-2 (global 4-3), Osvaldo Martínez vio la roja directa por la manera ofensiva como reclamó al silbante. En ese momento quedaban cinco minutos en el reloj y el árbitro añadió cuatro más. América con nueve hombres en el terreno de juego terminó por entregar el partido, con los jugadores ciegos de ira porque el triunfo se les fue de las manos.

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