Reportan muy grave al padre de los medallistas Iridia y Óscar Salazar

lunes, 8 de junio de 2020
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El entrenador de taekwondo Reinaldo Salazar, padre de los medallistas olímpicos Iridia y Óscar Salazar, se encuentra en estado muy grave en el hospital de expansión del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que fue instalado en el autódromo Hermanos Rodríguez. Salazar, de 65 años, ingresó la madrugada de este lunes después de que durante 14 días se mantuvo en su casa con síntomas que se fueron agravando hasta que la dificultad para respirar se complicó al grado de que perdía el sentido. “Ayer me fui por el oxígeno y regresando ya tenía crisis respiratoria. Decía no me voy a ir, me vas a llevar a un hospital a morirme, me van a intubar. Le dije: ‘te tengo que llevar, ya estás muy grave’”, cuenta su esposa Margarita López Lugo. “El doctor (Luis Manuel) Estrada (padre del taekwondoista Víctor Estrada) me dijo por teléfono: “llévatelo al hospital”. Le mandé un video donde se ve que estaba muy agitado, además con taquicardia, sudoración y temperatura de 39 grados. Le cambia la ropa constantemente porque la mojaba de sudor. Ya sólo hacía una comida al día. Bajó mucho de peso”.
En el autódromo
En medio de la noche, López Lugo trasladó a Reinaldo Salazar al hospital con la ayuda de sus dos gemelos de 19 años y una hermana de él. El profesor ya no podía ni sostenerse en pie y estaba extraviado en tiempo y espacio. Al llegar al autódromo, y a pesar de que en ese hospital sólo reciben a personas que van referidas de otros nosocomios del IMSS, el personal lo vio en tal estado que de inmediato lo atendieron, le hicieron la prueba del covid-19 y comenzaron a atenderlo. Le informaron a Margarita que no podría volver a verlo, que los informes los recibirá a través de una página de internet a donde ingresará con una clave que le dieron y le informaron que ella también tendrá que hacerse la prueba para verificar si también está contagiada. “Me dijeron que iba muy mal. Me pidieron autorización para intubarlo, pero les dije que él no quiere. Me advirtieron que si no lo intuban se va a morir. Les pedí que hagan lo necesario para salvarle la vida. Le pusieron oxígeno de inmediato, lo canalizaron para ponerle suero y no le encontraban la vena de lo flaco que está. Él ya no podía ni sostener la pluma, yo tuve que poner su nombre en el papel. Todavía alcanzó a hablar con Iridia, Rodrigo y con Oscar que está en Egipto y se despidió de mis gemelos”, añade.
Escuela en línea
Reinaldo Salazar y Margarita López Lugo tienen una escuela de taekwondo de donde se sostienen económicamente, pero desde que comenzó la contingencia ha estado cerrada y sólo se quedaron con 15 alumnos a quienes atienden en línea. Estos meses han sobrevivido gracias a sus ahorros y que a los hijos de Reinaldo se han hecho cargo de comprar los medicamentos, entre ellos el homeopático que los cubanos han estado utilizando para tratar sus casos de covid-19 y que el esposo de Iridia Salazar (el extaekwondista Gessler Viera) le mandó. López Lugo sospecha que ambos se contagiaron a principios de abril último cuando acudieron al Hospital Ángeles Metropolitano para que Reinaldo Salazar se atendiera por un desgaste de cartílago en una rodilla. Después de eso fueron a la Central de Abasto a hacer compras para no tener que volver a salir. Ya en el confinamiento en su casa comenzaron a tener los síntomas de la enfermedad entre el 15 y 20 de abril. En ese momento ninguno se hizo la prueba. El doctor Estrada los atendió vía telefónica, les recomendó nebulizaciones con salbutamol, paracetamol, tés de limón y orégano, además de que estuvieron en cuarentena. Ambos comenzaron a sentirse mejor, pero a partir del 25 de mayo Salazar comenzó otra vez a sentirse mal.

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