Alfredo Álvarez involucra a Ricardo Peláez en compras infladas de jugadores en Cruz Azul

martes, 9 de junio de 2020
CIUDAD DE MEXICO (apro). - La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) no sólo investiga a los hermanos Guillermo y Alfredo Álvarez Cuevas por presunto lavado de dinero y delincuencia organizada, sino que ahora también indaga sobre la posible compra a sobreprecio de cinco futbolistas para el equipo Cruz Azul, propiedad de la Cooperativa La Cruz Azul. El 4 de junio pasado, Alfredo Álvarez, vicepresidente del club Cruz Azul, se presentó voluntariamente ante la Policía Federal Ministerial para declarar en contra de su propio hermano, Guillermo “Billy” Álvarez, director general de la cooperativa. De acuerdo con su testimonio, Alfredo acusó a su consanguíneo de haber lavado dinero junto con Ricardo Peláez, exdirector deportivo del club y actual presidente deportivo de las Chivas del Guadalajara. En específico, los agentes federales cuestionaron a Alfredo Álvarez, director de Planeación Estratégica de la cementera, en relación al fichaje de cinco jugadores: Jonathan Rodríguez –actual goleador del equipo-, el colombiano Andrés Rentería y los nacionales Orbelín Pineda, Misael Domínguez y Antonio Sánchez en 2018. El vicepresidente de Cruz Azul relató a los agentes que volvió a asumir sus funciones en el club en mayo de 2019, y que desde entonces pidió a la presidencia del equipo y a la contraloría interna un informe detallado sobre los fichajes de los citados jugadores, así como los costos de sus pases. Dichos futbolistas fueron contratados en la gestión de Peláez, si bien Domínguez, quien llegó cedido a préstamo, fue fichado en forma definitiva hasta diciembre 2019. Para entonces, Peláez ya no permanecía en el club, tras una ríspida discusión con Víctor Garcés, quien al igual que sus cuñados Guillermo y Alfredo Álvarez le fueron congeladas sus cuentas bancarias por la UIF el pasado 29 de mayo por presunto lavado de dinero y delincuencia organizada. Alfredo Álvarez también dijo a los agentes que “son ciertas” todas las imputaciones contra su hermano y Garcés, y que él no tuvo nada que ver en esos ilícitos. Asimismo, dijo reconocer una por una las facturas por medio de las cuales su hermano operaba para lavar dinero. Además, el directivo solicitó la aplicación de un criterio de oportunidad a su favor. Por medio de un comunicado emitido el pasado 4 de junio, el vicepresidente de Cruz Azul expuso: “es importante mencionar que, de acuerdo al Código Nacional de Procedimientos Penales, los criterios de oportunidad como el que he solicitado a la Fiscalía General de la República en mi carácter de imputado, no significan el reconocimiento de mi participación en la comisión de uno o de varios hechos en agravio del patrimonio de la empresa Cooperativa La Cruz Azul, S. C. L… sino a la posibilidad de aportar a la autoridad información esencial y eficaz en la investigación de delitos graves y personas relacionadas en esos hechos en la carpeta de investigación indicada”.