Violencia de género

Pesista acusa a su entrenador de acoso sexual

Geovanella Fararoni exhibió audios en los que se escucha la voz del entrenador Emiliano Elizardo Borrell Patridge en los que le propone tener relaciones sexuales.
martes, 14 de septiembre de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La pesista Geovanella Fararoni denunció que fue víctima de acoso sexual por parte del entrenador cubano Emiliano Elizardo Borrell Patridge, quien trabaja para el Instituto Poblano del Deporte (Inpode), pero cuyo salario paga la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), dependencia que lo trajo a México mediante un convenio México-Cuba.

En un video que publicó el 25 de agosto en su cuenta de Instagram, Fararoni narró los actos de violencia y de acoso sexual que vivió junto con otras compañeras del equipo de levantamiento de pesos y cuyas denuncias ante los metodólogos y otras autoridades administrativas del Inpode fueron ignoradas.

“Viví acoso sexual por parte de mi entrenador (…) agravios a mi persona, insinuaciones sexuales, pláticas incómodas en donde sexualizaba todo tipo de cosas, insultos hacia mi persona y nulo el servicio médico”.

La deportista de 25 años exhibió audios en los que se escucha la voz del entrenador Borrell en los que le propone tener relaciones sexuales.

“Sí te he hablado con segundas intenciones (…) si tu deseo es ser campeona puedes tomarte una cerveza, puedes estar conmigo en un motel, podemos tener sexo una o dos veces o tres”, dice el entrenador.

Fararoni contó que continuamente el entrenador de 57 años siempre le hacía comentarios sexuales a las pesistas. Dijo que a ella le dijo que no le gustaba que entrenara en pants y la prefería en licras “porque se ve más rica” e incluso tuvo que cortarse el cabello para que dejara de sexualizarla.

“Me corté mi cabello y al otro día me dijo: ya no me gustas porque perdiste tu sensualidad”

Geovanella Fararoni denunció que actualmente tiene severos daños físicos principalmente digestivos, así como sicólogicos y emocionales como consecuencia de los abusos verbales y el acoso sexual que vivió.

La deportista lamentó que el entrenador haya seguido durante meses trabajando en el Inpode como si nada pasara, a pesar de que por escrito ella también lo denunció y una de sus compañeras incluso lo denunció en la fiscalía de delitos sexuales del estado de Puebla.

 

Comentarios