España: El fracaso de los partidos políticos

miércoles, 27 de abril de 2016
Madrid, (apro).- Cuando Felipe VI estampe su firma en el decreto de disolución de las Cortes (El Congreso de los Diputados y Senado) y la convocatoria para nuevas elecciones el 26 de junio, será el paso institucional que constate el fracaso de los partidos políticos para lograr las alianzas para formar un nuevo gobierno. El martes 3 de mayo, fecha de publicación de ese decreto en el Boletín Oficial del Estado (BOE), se cumplirán 145 días de parálisis política en España, manteniendo un gobierno en funciones también anquilosado y que en estos más de cuatro meses se negó a someterse al control del parlamento, pasando por encima de cualquier lógica institucional. España aún está lejos del extremo de Bélgica, que estuvo 589 días sin formar gobierno, cuando los aspirantes a encabezar el ejecutivo belga no lograban conseguir las alianzas y apoyos políticos suficientes para obtener una mayoría. Pero a diferencia de Bélgica, España vive otras circunstancias: El país enfrenta un desgaste institucional tras las casi cuatro décadas de funcionamiento de su entramado legal e institucional que le dio vida al actual período democrático. De hecho, las principales ofertas electorales de la elección del 20 de diciembre pasado iban encaminadas a impulsar reformas de calado. Segundo, si bien España va saliendo de la crisis, todavía tiene un horizonte cuesta arriba para terminar de salir, aún con un nivel de paro insoportable y un evidente deterioro en el estado de bienestar. Es notorio y evidente que entre los principales actores políticos primaran sus intereses de grupo, evitando acuerdos que se veían como posibles, incrementó el hastío en el español común, porque a nivel de calle es donde se siguen sintiendo los efectos que sufrieron con las medidas de choque para enfrentar la crisis. Y, a la par, en cualquier diario, radio o televisora diario constatan las informaciones cotidianas sobre los casos de corrupción política que siguen aflorando. Para los españoles la paciencia se agota, mientras en los partidos parece no entenderse del todo esto. Inclusive, algunos líderes parlamentarios aseguraron que el monarca les sugirió que se hicieran campañas más austeras y los conminó a no “cansar” más a los ciudadanos. Tras la última ronda de consultas que el rey tuvo la semana pasada con los líderes de los grupos parlamentarios y concluir que no propondría a ningún candidato para un nuevo intento para la investidura de gobierno, los partidos sacaron nuevamente su artillería para acusarse mutuamente por el fracaso en las negociaciones, sabedores que esto les acarreará un posible castigo en las urnas. Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, acusó al Partido Popular y a Podemos del “bloqueo” para que él formara gobierno, luego de su fracaso en las dos votaciones a las que se sometió en el Pleno del Congreso de los Diputados, donde se quedó muy lejos de conseguir una mayoría de votos suficiente para asumir el Poder Ejecutivo. Fue particularmente duro con Pablo Iglesias, dirigente de Podemos, con una tendencia ideológica más cercana a los socialistas, a quien acusó de haber “traicionado” el valor con el que nació su formación, para hacer un “cambio” en España. “Hemos visto que el señor Iglesias ha cerrado la puerta y ha echado el candado a esa contrapropuesta que hemos ofrecido”. Pablo Iglesias responsabilizó al PSOE y a Pedro Sánchez de haber desechado un gobierno progresista y, particularmente, de haber dicho “muchas veces no” a todas sus propuestas. Advirtió que están a la espera que “Pedro Sánchez venga del lado de los que les hemos hecho propuestas” e insistió que después de las elecciones “tenderemos la mano al PSOE y a las fuerzas progresistas”. Criticó, como lo hizo en las últimas semanas, que el PSOE se hubiera “encorcetado” solo con el pacto que hizo con Ciudadanos y que no dio oportunidad a una alianza con las fuerzas progresistas, con las que el partido de Albert Ribera nunca quiso pactar. Albert Ribera, de Ciudadanos, advirtió que el PP no se quiso sumar a una gran coalición con el PSOE y el partido que él encabeza, que hubiera sido “la salida para España con un gobierno sensato”. A su vez, Mariano Rajoy acusó a Pedro Sánchez de ni siquiera querer hablar con él para que el socialista se sumara a su gobierno y criticó que el partido de Sánchez hubiera buscado hacer gobierno con las “fuerzas radicales” que no constituían una buena opción para el conjunto de los españoles. Por lo pronto, España se mantendrá el bloqueo político hasta el 26 de junio y ya se verán los resultados del lunes 27, cuyos pronósticos es que no cambiarán demasiado del escenario de fragmentación que dejaron las elecciones generales del 20 de diciembre pasado.

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