España: Los abuelos indignados

miércoles, 28 de marzo de 2018
MADRID (apro).- No son jóvenes indignados como los del movimiento 15-M o el de Occupy Wall Street, ni como los del #Yosoy132 en México. Por el contrario, casi todos pintan canas y dejaron a un lado los achaques para ocupar las calles de decenas de ciudades en España. Son los miles de jubilados y pensionados que en las últimas semanas han protagonizado una sorprendente movilización, indignados por lo depauperadas que están sus pensiones y por el incremento irrisorio de 0.25% que contempló inicialmente el gobierno de Mariano Rajoy. Piden una pensión justa y que las subidas a éstas sean suficientes y acorde con el encarecimiento de la vida. Al presidente ya le dieron a probar de su propio chocolate: Lo despidieron con sonoras pitadas y gritos de “fuera”, durante una visita a Badajoz. En las manifestaciones corean: “Mariano Corleone, nos roba las pensiones”; “Rajoy, ladrón, nos roba la pensión”; “Arriba las manos, esto es un asalto”. Durante sus manifestaciones, muchos de los jubilados advertían que ese aumento les representaba un incremento neto de un euro o euro y medio al mes. “No es una limosna, es nuestro derecho”, coreaban. Sus concentraciones se repitieron cada lunes en Bilbao, en Valencia, Barcelona. En Madrid consiguieron llegar hasta las puertas del Congreso de los Diputados, rebasando el cordón de seguridad, lo que ni el movimiento 15-M logró. En una sola jornada la marea de indignación se extendió a 86 ciudades. Los pensionados jugaron un papel fundamental en los peores momentos de la crisis económica. Miles de familias sobrevivían de las pensiones de los abuelos como único ingreso familiar, donde el resto de los miembros estaban desempleados. Por ello, el gobierno les debe algo más a estos abuelos, con ese gesto de arropar a la familia más desfavorecida, incluso algo de la paz social que vive España. Desde el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero sufrieron el congelamiento de los incrementos para 2011 y se modificó el sistema para ampliar el período de cálculo de las pensiones y se elevó progresivamente la edad de jubilación de 65 a los 67 años. La bolsa general de las pensiones que Zapatero dejó a Rajoy afines de 2011 rebasaba los 66 mil 800 millones de euros. Pero silenciosamente, el conservador Mariano Rajoy ha secado esa bolsa y en diciembre pasado se quedó prácticamente vacía. La seguridad social registro en 2017 un déficit de 18 mil 800 millones, un récord histórico. Carente de sensibilidad, como en casi todas las demandas sociales, la ministra de Trabajo del gobierno, Fátima Báñez les envió una carta a los pensionistas llena de autoelogios a la gestión económica del gobierno y decía que el protagonista de esa mejora eran ellos, los pensionados. Los pensionados “tienen mucho que decir en esta historia de superación”, les comunicaba con el incremento irrisorio de 0.25%. “Es una subida de mierda”, le respondieron en las concentraciones, mientras rompían la famosa carta de la ministra. “Somos mayores, pero no somos imbéciles”; “No hay dinero para las pensiones, pero sí para rescatar bancos y autopistas”. Finalmente, este martes 27, el gobierno presentó lo que definió como los “presupuestos de los pensionados, la clase media y los funcionarios”. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro anunció un desembolso de mil millones de euros destinados íntegramente a subir las pensiones más bajas. El mayor incremento lo registrarán las pensiones mínimas y no contributivas, que experimentarán un aumento de 3% en el presente año y que beneficiarán a 2.85 millones de pensionados, según sus cálculos. A su vez, los pensionados que reciben hasta 700 euros al mes -que suponen unos nueve mil 800 euros al año-, recibirán un incremento de 1.5%. Estos son aproximadamente 1.5 millones de personas. Y los que reciben de 700 a 860 euros al mes, recibirán un 1%. Rajoy entiende que con la crisis de las pensiones quienes más perjudicados salen son los habituales electores del Partido Popular, su fuerza política. Hasta 60% de su electorado es mayor de 55 años. Sin embargo, el Ministerio de Defensa del gobierno español planea invertir hasta 10 mil 800 millones de euros para cubrir las “capacidades más necesarias y urgentes” de las fuerzas armadas, según un documento que difundió la Cadena Ser, la radio del grupo Prisa. Se trata de la adquisición de armamento con la más moderna tecnología, lo que sigue siendo una afrenta para los abuelos españoles. Las pensiones y los sistemas de pensiones son un gran tema de actualidad en muchos países. Incluso, en México donde ahora se conoce que las principales Afores (Inbursa, Pensionissste, Profuturo y XXXI-Banorte) invirtieron 13 mil 500 millones de pesos en el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NAICM), lo cual representa 45% de la última emisión bursátil del mega-proyecto de Enrique Peña Nieto. Al menos en España, la indignación de los abuelos se ha manifestado en las calles, es lo que el columnista Arsenio Escolar llamó el “grey power”.

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