Preocupante, el déficit en finanzas públicas: IP

lunes, 29 de abril de 2002
México, D F (apro)- El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) manifestó su preocupación por el saldo deficitario en las finanzas públicas que, si bien ha sido financiable hasta ahora, su costo puede considerarse una llamada de atención Y es el que el gobierno federal enfrenta obligaciones adicionales que elevan significativamente los requerimientos de recursos para su financiamiento Entre estas obligaciones se encuentran las que conforman lo que recientemente el expresidente Carlos Salinas de Gortari definió como la "deuda oculta", misma que al gobierno de Zedillo ?-acusó aquel-- permitió simular un bienestar del que no gozaba la economía mexicana durante la transición El organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) explicó: "Haber asumido los costos que propició la quiebra del sistema financiero y de otros programas que no funcionaron como se estimó originalmente, incrementó considerablemente la necesidad de recursos del gobierno federal Información reciente indica que al cierre del 2001 el monto de dichas obligaciones representó aproximadamente 18 por ciento del PIB, resaltando el peso del IPAB, que significó 135 por ciento del producto, y el de los fideicomisos y fondos de fomento de 21 por ciento "Es evidente que las presiones sobre las finanzas públicas no están ausentes, ya que se agudizan si consideramos que existen otros compromisos reconocidos por el sector público, como los Pidiriegas, cartera vencida de la banca de desarrollo y el endeudamiento de los estados" Sin embargo, enfatizó que las obligaciones más preocupantes son los sistemas de pensiones del IMSS y del ISSSTE, que se estima crezcan de manera importante, convirtiéndose en una carga severa para sus finanzas, así como para el erario público que, a través de transferencias a dichas instituciones, contribuye a cubrir el costo "Los cambios en las características demográficas, en especial en el aumento de la esperanza de vida al nacer, complican seriamente la situación del mercado laboral de las entidades mencionadas Aun cuando en la nueva ley del IMSS se consolidó el sistema de pensiones en cuentas individuales operadas por Administradoras del Fondo para el Retiro (Afores), la totalidad de jubilaciones y pensiones bajo el sistema vigente hasta 1997, así como los trabajadores que por su edad y antigüedad en el trabajo optarían por el régimen pensionario anterior, son una carga financiera creciente El aumento en la esperanza de vida de los trabajadores contribuyó a que la edad de jubilación se redujera y el periodo de disfrute de los beneficios de dicha jubilación se extendiera significativamente" Mencionó el caso del IMSS: La nula creación de reservas hasta 1997, para hacer frente al pago de pensiones y jubilaciones de los trabajadores del IMSS, coadyuvó a que las 920 mil 288 personas que se encuentran en este régimen se convirtieran en un pasivo laboral de 270 mil millones de pesos, lo que equivale a casi 50 por ciento del PIB Esto se agudiza si se consideran los datos siguientes: 580 por ciento del total corresponde a jubilados que promedian una edad de 62 años y una esperanza promedio de permanencia de 16 años; 249 por ciento corresponde a pensionados por invalidez, entre los cuales el promedio de edad es de 56 años y una esperanza de permanencia de 26 años Por su parte, los pensionados por viudez y orfandad representan 153 por ciento del total; la edad promedio de los primeros es de 61 años y de los segundos de 13 años, con una expectativa de permanencia de 18 y 3 años, respectivamente Sin embargo, precisó, la mayor preocupación radica en el rápido crecimiento de las obligaciones del IMSS en materia de pensiones y jubilaciones, ya que ha mostrado un ritmo superior al que han crecido las reservas en los recientes años, las cuales ascienden a 27 mil 934 millones de pesos, suficientes para financiar a sólo 10 por ciento del total del pasivo laboral actual En la actualidad el IMSS cuenta con 370 mil trabajadores activos, de los cuales en este momento cerca de 2 mil 500 están en posibilidad de ingresar al régimen de pensionados: 502 cumplen con el requisito de 30 años o más de servicio y mil 996 tienen 60 años o más de edad, superando 10 años de servicio Sin embargo, la mayor presión se concentra en el número de personas que estarán en posibilidad de pensionarse en los próximos años Las bases demográficas del IMSS indican que del total de su plantilla laboral, 460 por ciento se ubica entre los 40 y 50 años de edad, en tanto que 431 por ciento se concentra en el rango de 15 a 29 años de servicio, por lo que, según las autoridades del Instituto, es probable que en la próxima década se adhieran 104 mil 622 personas al régimen de pensionados y jubilados Las prestaciones otorgadas a los trabajadores son una fuente adicional en las presiones financieras, ya que el régimen vigente señala que las jubilaciones y pensiones se incrementan en la misma proporción y fecha en que se autorizan los incrementos salariales y de prestaciones a los trabajadores activos, de tal forma que el beneficio promedio de la pensión supera en casi siete veces el salario mínimo Esta situación, junto con las expectativas del aumento en el número de pensionados en la próxima década, generaría un costo adicional aproximado de 106 mil millones de pesos Pero no todo queda ahí, a las presiones que se presentan dentro del IMSS, habrá que incluir el peso que ejercen las pensiones que se pagan al resto de la población, que ascienden a casi 2 millones de personas Abordó enseguida la problemática del ISSSTE: Es un hecho que el cambio demográfico afectó severamente la evolución del número de los derechohabientes del ISSSTE, incidiendo negativamente en su salud financiera De acuerdo con cifras de esta entidad, a principios de los ochenta, por cada pensionado había 204 trabajadores en activo, mientras que actualmente la relación es de 52 trabajadores por pensionado De igual forma, la edad de jubilación se redujo notoriamente, pasando de 62 a 51 años en el lapso referido El incremento en la esperanza de vida propició que la expectativa de vida después de la jubilación se elevara a 19 años en promedio, en tanto que hace veinte años era de sólo 25 años El rápido aumento de las personas que están en posibilidad de pensionarse genera un panorama poco alentador Considerando a todos los derechohabientes del ISSSTE, actualmente están en posibilidad de obtener una pensión 337 mil personas; de hacerlo, se incrementaría en 85 por ciento la nómina de pensiones Al explicar el porqué de los riesgos contingentes, el CEESP dijo que si bien en el largo plazo las presiones sobre el sistema de pensiones irán diluyéndose, es un hecho que en el mediano plazo seguirán siendo una carga importante para el erario Por una parte, el número de personas que gozan de una pensión con el sistema anterior aún es elevado, además que otra cantidad significativa de trabajadores activos se encuentra en un rango de entre 35 y 65 años de edad, lo que significa que tendrán que jubilarse bajo el esquema anterior, ya que muchos de ellos no podrían cotizar en una Afore el suficiente tiempo para lograr una pensión digna, por lo que prefieren recibir una aportación mensual baja pero de carácter vitalicio Algunas estimaciones indican que, a valor presente, el costo de las pensiones del IMSS representa cerca de 49 por ciento del PIB, y el del ISSSTE equivale a aproximadamente 150 por ciento, con lo que al sumarlos a la deuda reconocida por el gobierno federal, que incluye la deuda presupuestaria, el IPAB, los Pidiriegas y otros programas de apoyo, las obligaciones totales del sector público superan el ciento por ciento del PIB Esta situación podría inducir un fuerte aumento en las necesidades de recursos para su financiamiento en los próximos años, lo que se reflejaría en un mayor costo financiero para el sector público Al cierre del 2001, la deuda neta total del sector público reconocida en el Presupuesto de Egresos de la Federación (interna y externa) representó 233 por ciento del PIB, lo cual generó un costo financiero de 188 mil millones de pesos, monto que resultó 121 por ciento inferior en términos reales al de un año antes, gracias al comportamiento favorable que siguieron las tasas de interés a lo largo del ejercicio Es evidente, señaló el CEESP, que el costo financiero total se elevaría considerablemente, al incluir las obligaciones adicionales del sector público, representando una carga adicional para las finanzas públicas y complicándose con la debilidad de las fuentes de ingresos El descenso de las tasas de interés hace posible que su promedio para todo el presente año se ubique en 75 por ciento, y no en 107, como se estimó en los Criterios Generales de Política Económica para el año 2002, lo cual significaría un ahorro importante en el costo financiero del sector público Sin embargo, aun con la baja en las tasas de interés, el simple hecho de incluir las obligaciones adicionales del sector público elevaría significativamente los requerimientos de recursos para su financiamiento, de tal forma que el costo total podría elevarse a 450 mil millones de pesos, superando los 188 mil millones pagados durante todo el 2001 El CEESP comentó que las presiones en el mercado cambiario podrían ser otros riesgos contingentes para las finanzas públicas "Suponiendo que se presentaran algunos desequilibrios y que el tipo de cambio se depreciara aproximadamente 15 por ciento, se elevarían significativamente las expectativas inflacionarias, lo cual podría originar que la inflación repuntara a cerca de 16 por ciento que, a su vez, repercutiría en el margen de riesgo e incrementaría las tasas de interés por arriba de 20 por ciento, situación que impactaría directamente en el costo financiero del sector público" Uno de los segmentos donde repercutiría en mayor medida esta situación es en el pago de intereses que realiza el IPAB por concepto de su financiamiento, indicó "Hay que recordar que mientras el monto de su deuda total representa poco más de la mitad del gasto público total, los recursos destinados al pago de intereses por este concepto equivalen a 17 por ciento del gasto, pero equivalen a más de 13 por ciento del total del costo financiero del sector público En términos generales, una tasa de interés en los niveles mencionados ocasionaría que el costo financiero total se elevara aproximadamente en 70 por ciento" Para el CEESP, es claro que la situación financiera de las finanzas públicas en su conjunto no es muy alentadora para los próximos años, ya que refleja la necesidad de una importante cantidad de recursos para su financiamiento, que de no darse los cambios requeridos en materia fiscal y mejoras en la eficiencia en la operación del sector público, los costos podrían recaer en la población mediante el pago de impuestos más elevados Hasta ahora, el costo financiero por persona ocupada (considerando una PEA de 40 millones de personas) es de 4 mil 700 pesos Si se diera el incremento en el costo financiero del sector público, como se mencionó en el párrafo anterior, la carga por persona se elevaría a 8 mil 36 pesos En sus comentarios finales, sostuvo que la necesidad de asegurar estabilidad macroeconómica de largo plazo es vital para evitar desequilibrios adicionales que puedan repercutir negativamente en las finanzas públicas Sin embargo, apuntó, para hacer frente a todas estas presiones se requeriría mantener tasas de crecimiento económico superiores a 70 por ciento, lo que contribuiría a generar los ingresos que requiere el sector público para cumplir con sus obligaciones "El panorama que se prevé ante esta situación demanda medidas que realmente aseguren ingresos suficientes al sector público para cumplir con sus funciones, pero probablemente lo más importante son los cambios que conduzcan a eficientar al máximo la operación de las diversas entidades gubernamentales o, en todo caso, darle cabida a la participación del capital privado"

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