Plusvalías, ideales para producir recursos públicos

miércoles, 1 de octubre de 2003
México, D F, 31 de octubre (apro)- La recuperación de plusvalías es un instrumento ideal para allegarse recursos económicos a la hacienda pública local, afirmó Luis Zamorano Ruiz, coordinador de Proyectos del Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC), de la UNAM Porque, según Zamorano Ruiz, a través de ese instrumento, se “captura un incremento de valor que es sólo atribuible a la acción de la comunidad, además que puede generar capital significativo en beneficio de los municipios”, precisó Así mismo, dijo el coordinador del PUEC, “la reinversión de esos recursos en infraestructura y servicios, entre otros beneficios para la población, reproduce la generación de nuevas plusvalías, en un círculo virtuoso traducido en mejora permanente de las ciudades” Zamorano Ruiz participó en el Tercer Seminario Internacional Recuperación de plusvalías del suelo urbano, organizado por el PUEC, la Coordinación de Humanidades de la UNAM y el Lincoln Institute of Land Policy En México, abundó el investigador, “existen al menos nueve instrumentos tributarios que captan las plusvalías del suelo urbano No obstante, su aplicación real es pobre y tienen un nivel de subutilización preocupante” Ello, agregó, “se explica porque rara vez se reconoce a estos instrumentos de la planeación urbana como generadores de recursos” Dichos instrumentos a los que se refiere Zamorano Ruiz son: impuesto predial, sobre la renta, sobre adquisición de inmuebles, así como sobre plusvalías, el cual existe únicamente en los siguientes estados: Aguascalientes, Coahuila, Michoacán, Morelos, Nuevo León, San Luis Potosí y Sinaloa Se complementan con los de contribución por mejoras, de áreas de donación en fraccionamientos y conjuntos, de derechos de registro de modificaciones a los programas de desarrollo urbano, de la transferencia de potencial de desarrollo y los de polígonos de actuación concertada, puntualizó Zamorano No obstante su existencia, reconoció, “los resultados reales traducidos en generación de recursos públicos son, en general, muy pobres”, y ejemplificó: “El impuesto a la contribución por mejoras representó para 2000 apenas 029 por ciento del total de ingresos de todos los municipios del país” Salvo contadas excepciones, comentó, “la captación de plusvalías representa un ingreso significativo para los gobiernos municipales, y su reinversión constituye una fuente permanente de satisfactores para la comunidad En la mayoría de los estados y municipios del país, los ingresos propios, particularmente los inmobiliarios, se han abandonado a un tercer o cuarto nivel de importancia” La razón de este fenómeno de desaprovechamiento de los mecanismos recaudatorios establecidos legalmente, sin mencionar la carencia de propuestas para ampliarlos y mejorarlos, son muy diversas, y seguramente varían de gobierno a gobierno, aunque pueden agruparse en dos grandes categorías: la falta de conocimiento y de voluntad política El funcionario reiteró que es urgente aplicar los instrumentos de captación de plusvalías que ya se tienen, así como trabajar permanentemente en su mejoramiento y adecuación para volverlos más equitativos y eficaces La viabilidad de las ciudades del país, ejemplificó, depende en buena medida de los recursos económicos recaudados por los gobiernos locales “Los impuestos sobre la propiedad inmobiliaria --recordó Zamorano Ruiz-- tienen una historia muy antigua, que se remonta a las primeras civilizaciones, donde se establecían los tributos dependiendo de la riqueza de las personas y la tierra, afirmó, durante la conferencia El insuficiente aprovechamiento de los instrumentos existentes En particular, prosiguió, “el concepto de captura o recuperación de plusvalías es mucho más reciente”, pues tiene su origen en el pensamiento de Henry George, quien a fines del siglo XIX propuso la creación de un impuesto para gravar el valor del suelo atribuible al esfuerzo de la comunidad, e injustamente retenido por los dueños de la tierra Para nadie, agregó, son desconocidas las enormes limitaciones y carencias experimentadas por las ciudades mexicanas, que van desde infraestructura y servicios públicos deficientes, hasta el origen irregular e ilegal del crecimiento significativo de las manchas urbanas “Los recursos públicos actuales no son suficientes para mantener lo ya urbanizado y edificado, recalcó Y agregó que mucho menos lo son para mejorar las instalaciones que así lo reclaman: jamás alcanzan para adelantarse al crecimiento de las ciudades --ni siquiera en el corto plazo--, e integrar reservas de suelo urbanizado o urbanizable”, concluyó el investigador

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