La BMV sigue siendo muy chica, coinciden Guillermo Ortiz y Agustin Carstens

martes, 30 de octubre de 2007
México, D F, 29 de octubre (apro)- Pese al espectacular crecimiento de los principales indicadores del mercado de valores, en los últimos ocho años, la bolsa mexicana sigue siendo muy chica, poco agresiva en la intermediación de capitales y pocas son las empresas que acuden a ella en busca de recursos En ello coincidieron el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz Martinez, y el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, durante los trabajos de la Convención del Mercado de Valores, cuya edición número 18 se realizó hoy con la participación del presidente Felipe Calderón Como balde de agua fría debieron caer en la comunidad bursátil y financiera del país, cuyos representantes colmaron el principal auditorio del hotel Camino Real, las palabras de Ortiz y Carstens, pues antes de que ellos tomaran el micrófono, habían escuchado palabras y cifras muy optimistas sobre el desempeño de la bolsa mexicana, de parte de Guillermo Prieto Treviño, presidente de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) En efecto, Prieto Treviño se desvivió hablando del espectacular desenvolvimiento de la bolsa Por ejemplo, informó que, mientras en 2001 la operación diaria de valores, en promedio, era de 1,406 millones de pesos, en 2007 alcanza los 5,737 millones de pesos diarios En materia de volumen de operaciones diarias en la bolsa, en las mismas fechas, pasó de 98 millones de acciones a 168 millones Respecto del principal indicador bursátil, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), Prieto dijo que pasó de los 7,07771 puntos el primer día de operaciones del año 2000 a 32,13676 puntos al cierre de operaciones del viernes pasado En ese mismo lapso, el valor de capitalización del mercado creció de 145 billones de pesos a 466 billones de pesos; es decir, pasó del 2889% del PIB a 4831 del PIB Son muchos los factores, dijo Prieto, que han contribuido a la transformación sustancial del mercado de valores del país Entre ellos, la estabilidad económica; las finanzas públicas sanas; el grado de inversión obtenido por el país; un mejor ambiente regulatorio y fiscal; los cambios a la Ley del Mercado de Valores ?que facilitan y transparentan los procesos bursátiles--, pero sobre todo la introducción de nuevos sectores que han dinamizado la actividad en bolsa, como los mercados inmobiliarios y los sistemas de ahorro para el retiro Sin embargo, pese a todos esos factores positivos, la bolsa mexicana es, internacionalmente, una de las más chicas y no se corresponde con el tamaño de la economía del país, dijo Guillermo Ortiz, titular de Banxico, quien reprochó que quienes conducen y participan en el mercado de valores no han aprovechado el ya largo periodo de estabilidad económica que ha registrado el país De hecho, dijo, el tamaño de la bolsa mexicana es apenas similar al que tenía en 1994, antes de la severa crisis financiera que se desató a fines de ese año con la macrodevaluaciòn del peso, a fines de diciembre de ese año Tan es así, dijo, que el valor de capitalización del mercado accionario (es decir, el valor de mercado que tienen todas las empresas que cotizan en bolsa) es de apenas 48% del PIB, mientras que países con igual desarrollo que el nuestro, como Brasil y Malasia es, respectivamente, de 62% y 158% del PIB Otro dato: Mientras en Brasil existen 32,235 empresas con más de 100 empleados, en México sólo hay 17,639 empresas grandes, en su mayoría con ingresos superiores a los 500 millones de pesos al año Y mientras en Brasil hay 350 empresas enlistadas, en México sólo 136 cotizan en bolsa Es decir, sigue siendo la mexicana una bolsa muy chica y muy pocas acuden a ella para capitalizarse Y como si se hubieran puesto de acuerdo para matizar el optimismo de la comunidad bursátil, el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, ante esas cifras, hizo un llamado al mercado de valores para ser más agresivo en la intermediación de capitales, reducir los costos de emisión y simplificar los procesos de colocación, para incentivar un mayo uso de la bolsa por parte de las empresas y evitar que muchos proyectos empresariales mueran por falta de financiamiento En el pasado, dijo, se argumentaba que el escaso número de ofertas primarias se debía a la falta de estabilidad macroeconómica Pero eso no existe ahora "y es momento de tomar un papel más activo", agregó Apuntilló Carstens: "La Bolsa Mexicana de Valores puede y debe estar orgullosa de sus logros, pero tampoco debe cerrar los ojos ante sus deficiencias"

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