Carstens pronostica crecimiento de 3% en 2010

viernes, 8 de enero de 2010

MÉXICO, D.F., 8 de enero (apro).- En su presentación pública como gobernador del Banco de México EN EL Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), Agustín Carstens dijo que hay señales “sólidas de recuperación” que permiten pronosticar un crecimiento de 3% en 2010.
No obstante, consideró que pese a esa recuperación, aún hay una brecha importante entre el Producto Interno Bruto (PIB) esperado y el potencial, toda vez que el crecimiento económico será menor este año en comparación con el de 2008.
    Al participar en el Seminario de Perspectivas Económicas 2010, organizado por el ITAM Carstens resaltó que la inflación en diciembre de 2009 se ubicó en 3.57%, la cifra más baja desde 2005.
    Asimismo, manifestó que un buen indicador en la economía nacional es que la Bolsa Mexicana de Valores “llegó esta semana a su nivel máximo histórico, resultado de una gran abundancia de liquidez en los mercados”, y ello, añadió, refleja la recuperación de la economía mexicana.
    Al subrayar que la autonomía del Banxico está garantizada, ya que él sólo es un miembro de los cinco que conforman la Junta de Gobierno del instituto central, el encargado de la política monetaria del país expresó que el presidente Calderón “es un creyente ferviente de la autonomía del banco y esa es una garantía en sí misma”.
     Carstens dijo que buscará una mayor coordinación con el gobierno federal en materia económica y, además, que el banco central tenga mayor participación en la solución de problemas del país, "lo que está plenamente establecido en la ley del Banxico".
    El exsecretario de Hacienda sostuvo que las medidas fiscales recientemente adoptadas” refuerzan la sostenibilidad” de las finanzas públicas del país en el mediano plazo, lo cual, agregó, “es un activo para nosotros”.
Las medidas fiscales, insistió, “son indispensables para la estabilidad macroeconómica del país, y no hay un mejor aliado para tener inflaciones bajas que tener finanzas públicas sanas”.
Y asumió que el Banco de México deberá asegurar que esas medidas no afecten la dinámica de la inflación. “Tenemos el convencimiento que la inflación no contribuye ni al crecimiento económico ni a generar mayor empleo ni al abatimiento de la pobreza”, señaló.
    Al referirse al gasolinazo, que desató una fuerte polémica entre el PRI y el gobierno federal, Carstens dijo que la decisión de detener el deslizamiento de los combustibles se tomó a principios de 2009.
Esa política, añadió, se venía utilizando desde hace más de dos décadas, y “de no haber reactivado el deslizamiento, el subsidio implicaría 60 mil millones de pesos para las finanzas públicas (…) Es un subsidio que estaba distorsionando el precio de las gasolinas, estaba ocasionando un daño ambiental”.
En lo que respecta al empleo, manifestó que más allá de la percepción social, “los asegurados en el IMSS han aumentado de manera importante”, aunque reconoció que  falta que el índice de confianza del consumidor mejore.