Cifras "inéditas" de desempleo en México para el 2010 y 2011, vaticina la OCDE

viernes, 8 de enero de 2010

MÉXICO, DF, 8 de enero (apro).- El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), José Ángel Gurría, se desmarcó hoy del optimismo de las autoridades mexicanas sobre una pronta recuperación de lo que calificó como “la mayor crisis económica y financiera de nuestras vidas”.
En el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), foro en el que también participó el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, Gurría advirtió que “vamos a tener un rezago en cifras de desempleo en 2010 y 2011. Son cifras inéditas”, enfatizó.
Reveló que en la zona de la OCDE se perdieron más de 16 millones de puestos de trabajo entre fines de 2007 y 2009, y esa tendencia “continuará” en 2010.
“Hace unos minutos –ejemplificó-- se publicó que en Estados Unidos hubo una pérdida de 85 mil empleos en diciembre. Es decir, la expectativa del gobernador del Banxico nos la acaban de echar abajo. En Europa se llegó a una cifra de 10% de desempleo en enero de 2010. Eso pone en perspectiva dónde andamos y que las tendencias no son tan claramente positivas”, subrayó en contraste con el discurso previo de Carstens.
Al participar en el Seminario de Perspectivas Económicas 2010, organizado por el ITAM, el gobernador del Banxico aseguró que hay señales “sólidas de recuperación” de la economía nacional que permiten pronosticar un crecimiento de 3% en este año.
Gurría, quien concedió que efectivamente se ha iniciado una cierta recuperación, tanto entre los países de la OCDE como en las grandes economías emergentes, aclaró que las condiciones de los mercados financieros tienden a normalizarse “lentamente”.
En un hecho inédito, comentó, el comercio mundial “se nos cayó en términos absolutos, fue la primera vez que pasó esto para dar dimensión del accidente que tuvimos”.
En términos de desempleo, Gurría señaló que éste se encuentra en los niveles “máximos históricos”, y seguirá aún creciendo antes de revertirse.
Y consideró que va a tomar “mucho tiempo” para que la desocupación retorne a los niveles previos a la crisis.
Según las perspectivas de la OCDE, el crecimiento del producto interno bruto (PIB) real promedio, en los últimos dos trimestres de 2009, fue positivo.
Sin embargo, dijo que “hay que recordar que las economías se contrajeron 3%”.
Por esa razón, pronosticó un crecimiento modesto para los próximos dos años, como parte de lo que caracterizó como “las cicatrices de la crisis, que aún nos lastiman. El tema financiero internacional –alertó-- aún padece los efectos de la falta de confianza”.
En cuanto a Estados Unidos y Europa, advirtió que todavía se sigue contrayendo el crédito.
“Los flujos globales de crédito, de comercio, de inversión, de turismo, tardarán en recuperarse. Nuestros últimos análisis muestran que, dada la magnitud de la crisis, podemos esperar una reducción del potencial de crecimiento”, declaró.
Además instó a promover una estructura fiscal “normal, competitiva, moderna, progresiva, justa, transparente, sencilla de cumplir”.
Esa reforma, consideró, es una decisión fundamental. “Tenemos necesidad de hacerlo. Ya se nos acabó el tiempo. No hay de otra”.
Y lamentó que los políticos impidan concretar “una reforma fiscal; es muy difícil no depender de la racionalidad económica. Corea nos dejó atrás con el doble del PIB, en una generación”.
Por último, sostuvo que “persisten las presiones inflacionarias en México. Hay que revisar los temas de competencia, de innovación. La competencia genera innovación. Los que van a sacar al buey de la barranca”, concluyó, serán las buenas políticas públicas y el sector privado, “sabiéndolos aprovechar”.

Comentarios