Se recuperan empleos, pero son de baja calidad

viernes, 12 de febrero de 2010

MÉXICO, D.F., 12 de febrero (apro).- Al final del año crítico de 2009, lograron recuperarse 418 mil 450 empleos, pues de un desempleo absoluto que abarcó a 2 millones 925 mil 45 personas, en el tercer trimestre de ese año, durante los últimos tres meses la desocupación abierta alcanzó a 2 millones 506 mil 450 personas.
    De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) –que este viernes dio a conocer los resultados de ocupación y empleo en el último trimestre del año pasado--, la tasa de desempleo en los últimos tres meses de 2009 fue de 5.3% de la Población Económicamente Activa, registro inferior al 4.3% del último trimestre de 2008.
    Aun así, si se toma en cuenta que al finalizar 2008 el número de desempleados era de 1 millón 922 mil 598 y que un año después era de 2 millones 506 mil 450 personas, el resultado neto fue una pérdida de empleos de casi 600 mil, unos 50 mil menos en promedio cada mes.
    El trimestre crítico de 2009 fue el tercero. Entre julio y septiembre la tasa de desempleo fue de 6.2% de la PEA, equivalentes a casi 3 millones de personas en el desamparo absoluto.
    El ritmo de pérdida de empleos fue histórico en ese trimestre, pues hasta septiembre, habían desaparecido un millón de empleos desde enero; a razón de más de 100 mil puestos de trabajo menos por mes en promedio.
    En la medida en que ha ido recuperándose la economía, más en función de la demanda externa que de razones estructurales internas, el empleo ha ido también desempeñándose, así sea a cuentagotas, de manera positiva.
    Sin embargo, la misma información del Inegi da cuenta de que los empleos recuperados más bien son precarios, de baja calidad. Puede verse ello en función de la subocupación.
En el tercer trimestre de 2009 las personas que tenían un trabajo –formal o informal-- pero que no les daba para satisfacer sus necesidades básicas sumaban 3 millones 825 mil 67; tres meses después, para el último trimestre, los subocupados eran un poco más: 3 millones 899 mil 692 personas, es decir, 74 mil 625 más.
La precariedad de los trabajos recuperados también puede verse en los indicadores de informalidad. El 2009 acabó con 12 millones 600 mil personas en la informalidad, es decir, casi un millón más que al final de 2008.