Viento en popa la economía: Calderón

martes, 29 de junio de 2010

MEXICO, D.F., 29 de junio (apro).- Luego de horas de tribulación y desasosiego, a raíz del asesinato del candidato priísta al gobierno de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú, el presidente Felipe Calderón pudo al fin oír palabras de aliento.

El banquero español Francisco González Rodríguez, presidente mundial del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) –que celebró aquí su reunión anual de consejeros regionales-- le obsequió este elogio: “Gestionar un país en estas circunstancias –de adversidades que, juntas, han sido una “tormenta casi perfecta”--, es muy difícil, y solamente está al alcance de los grandes políticos y de los grandes hombres de Estado”.

Suspiró hondo Calderón. Refrescantes le habrán resultado esas palabras. Y González Rodríguez no paraba:
“Después de lo que sucedió ayer, el asesinato del candidato Torre Cantú, que es una mala noticia, pero es el precio que hay que pagar muchas veces para que este país se vaya deshaciendo de esa gran lacra que es el crimen organizado”.

Y el banquero terminó por oxigenar al presidente: “Le felicito de verdad por su valentía; hay que ser muy valiente; hay que ser muy hombre de Estado para tomar este tipo de decisiones”. Se había referido a “la fortaleza” con que Calderón está enfrentando al crimen organizado.

Aplausos. Efusividad de los congregados en el cónclave bancario, los miembros del Consejo de Administración del grupo español y los más altos ejecutivos de todo el país, de BBVA Bancomer, la filial mexicana del banco español, que le aporta más de la cuarta parte de sus ganancias mundiales.

Las palabras de Francisco González motivaron al presidente a salirse del script y hablar largo de lo bien que está México en el terreno económico.

Primero, que México fue de los pocos países que hicieron lo correcto durante la crisis, a diferencia de los europeos, “que se siguieron de largo con políticas expansivas y con ampliaciones recurrentes de déficit público, y (que) ahora tienen que hacer un esfuerzo muchas veces mayor”.

México, dijo el presidente, está en “una ruta sólida de crecimiento”.Y se prodigó en los indicadores económicos que lo comprueban: el Producto Interno Bruto (PIB) se incrementó en el primer trimestre un 4.3%. “Es el primer crecimiento registrado en un trimestre desde hace cinco trimestres”, dijo.

Otro dato: el Indicador Global de la Actividad Económica (una medición mensual del PIB) registró un crecimiento anual de 7.2% en abril, que “es el más alto desde el mismo mes del año pasado”.

La actividad industrial “también está bien”, dijo Calderón, pues en abril creció 6.1%, y dentro de ella destacan las manufacturas, que aumentaron su producción en 11% anual.

Las exportaciones han venido creciendo de manera consistente. En mayo aumentaron 44% anual. “Es un crecimiento verdaderamente excepcional. Para decirlo rápido: es el mayor crecimiento de exportaciones en México desde 1995 y está alcanzando ya los niveles previos a la crisis”, señaló Calderón.

Que México se ha reposicionado como principal exportador de manufacturas a Estados Unidos, desplazando a China y dejan atrás también a la India y Brasil. “Las exportaciones mexicanas en Estados Unidos crecieron desde 9 y pico por ciento a 12.2%. Y esto es el mayor nivel que han registrado en los últimos diez años”, indicó.

Otro “dato fundamental” de lo bien que va el país, dijo el presidente, es la creación de empleos. “Al cierre de mayo se han creado más de 445 mil nuevos empleos formales, netos, registrados en el Seguro Social”.

“Yo espero que a este ritmo pronto lleguemos a la creación de medio millón de empleos formales en poco más de medio año”, confió Calderón.

Y se siguió de filo: las reservas internacionales están en niveles históricos, por arriba de los 100 mil millones de dólares, y la inflación ha estado “bastante moderada” en los últimos meses, señaló.

En fin, recalcó, que “México hizo su tarea; que la estrategia que elegimos –que implicó costos importantes de corto plazo, económicos y políticos-- finalmente está dando frutos, y fue la estrategia correcta, porque hoy México es un país que está siendo visto en el mundo como una economía responsable que pudo enfrentar con acierto la enorme adversidad que vivimos el año pasado”.

Sea dicho.

En realidad, lo que hizo el presidente, aunque largo su discurso –varias veces aplaudido--, fue rematar el autoelogio que había iniciado el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero.

Éste, por enésima vez, insistió en que el país está más que blindado ante cualquier choque externo. Que “tenemos” “varios amortiguadores”, “alcancías”, del orden de 148 mil millones de dólares para enfrentar cualquier contingencia que, ahora sí, ni un catarrito provocarán.

Explicó: hay más de 100 mil millones de dólares en las reservas internacionales, y además “tenemos” una línea de crédito “platinum” –así se refirió a la línea de crédito flexible del FMI por 47 mil millones de dólares-- “que no se le otorga a cualquier país”, sino sólo a aquellos con “un manejo presupuestal y financiero muy serio”.

En economía, pues, todo marcha sobre ruedas.

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