Recomienda BID reducir gasto corriente y modificar política tributaria

viernes, 24 de septiembre de 2010

MÉRIDA, Yuc., 24 de septiembre (apro).- El representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en México, Ellis Juan, advirtió que si México no modifica sus políticas tributarias y reduce el gasto corriente, estará condenado a convertirse en un país importador de productos torales para la economía nacional, como el petróleo.
Al intervenir en la III Cumbre de Infraestructura y Finanzas Sub-nacionales en México, que ayer inició en esta capital, Ellis Juan, resaltó que México sólo obtiene 10% del Producto Interno Bruto por la captación tributaria proveniente de otras vías diferentes a los hidrocarburos.
Señaló que lo anterior coloca al país en una situación comprometida, y mencionó que estudios del Instituto de Competitividad pronostican que para los próximos cinco o 10 años México tendrá que importar combustibles ante la insuficiente inversión que destinada a la exploración y extracción de crudo.
Destacó que otro aspecto que vulnera es que 91% de los ingresos de los estados se perciben por la vía federal, y del recurso total con que cuentan destinan 81% al gasto corriente, para sueldos, servicios de salud y apoyos personales.
Añadió que sólo 10% de lo que reciben los estados se canaliza a los municipios, y nueve por ciento se aplica en gastos de inversión, en obras de infraestructura, lo cual resulta insuficiente para hacer crecer la competitividad y el mercado laboral para reactivar la economía nacional.
No obstante, sostuvo que “la situación se puede revertir si se cambian los procesos tributarios. Es simple: o aumentamos los ingresos o disminuimos los gastos”.
Así mismo, comentó que por concepto de impuesto predial, el país apenas obtiene uno por ciento del PIB, en contraste con otras naciones miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que por esa vía impositiva captan al menos diez por ciento.
Por último, insistió en que México debe cambiar sus formas de distribuir el gasto, “antes de volvernos un país netamente importador”.