Cancela México aranceles a EU; entra a Texas el primer camión de carga

viernes, 21 de octubre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El gobierno mexicano suspendió los aranceles que impuso a 99 productos provenientes de Estados Unidos, país que este día autorizó la entrada del primer camión de carga mexicano a su territorio, luego de firmar un convenio que puso fin a un litigio de 16 años. La circulación de camiones mexicanos en Estados Unidos debía entrar en vigor un año después de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pero autoridades y sindicatos de transportistas estadunidenses se opusieron, bajo el argumento de que las empresas mexicanas incumplían las medidas de seguridad y ambientales. En 2007 entró en vigor el Proyecto Demostrativo de Transporte entre México y Estados Unidos, con el que la empresa regia Transportes Olympic podía cruzar la frontera con productos agropecuarios y agroindustriales. Sin embargo, el acuerdo fue cancelado de manera unilateral por Estados Unidos el 10 de marzo de 2009, luego que el Senado votó en contra de asignar recursos a ese programa piloto. Ante ello, México impuso aranceles de 10% a 45% a 99 productos que gozaban de tasa cero debido al TLCAN, aunque cuando se formalizó un nuevo acuerdo de cruces, el 6 de julio pasado, redujo el castigo a la mitad. Entre los productos agropecuarios e industriales estadunidenses sancionados estaban: árboles de navidad, cebollas, naranjas, manzanas, concentrados de jugo, dentífricos, desodorantes y gafas de sol. Este viernes se dejó de aplicar por completo esa sanción, luego de que la unidad 76 de la empresa Transportes Olympic cruzó la frontera por el Puente Internacional III de Nuevo Laredo, Tamaulipas. No obstante, el acuerdo establece que “México se reserva el derecho de restablecer dichas represalias, en caso de que Estados Unidos incumpla con sus obligaciones”. En el acto protocolario de apertura estuvieron presentes los secretarios de Comunicaciones y Transportes, Dionisio Pérez-Jácome Friscione, y de Economía, Bruno Ferrari García de Alba, acompañados del gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú; del presidente municipal de Nuevo Laredo, Benjamín Galván, y del embajador de Estados Unidos en México, Anthony Wayne. El primer camión de Transportes Olympic, cuyo destino es Garland, Texas, llevaba una torre para perforación de pozos de casi 10 metros de altura. Además de esa empresa regia, hay 10 empresas transportistas nacionales más que están en proceso de autorización para obtener su permiso por parte de las autoridades de Estados Unidos. En un comunicado conjunto, las secretarías de Economía y Comunicaciones y Transportes señalaron que este primer cruce representa “un paso fundamental  para el  pleno cumplimiento de los compromisos de Estados Unidos en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte en materia de transporte transfronterizo de carga”. Señalan que el programa traerá beneficios directos a los productores, exportadores, consumidores y usuarios del autotransporte, haciéndolo “más eficiente y competitivo”. Conforme al acuerdo establecido, una vez que los transportistas mexicanos cumplan los requisitos establecidos, podrán obtener y mantener la autorización permanente para operar conforme a las mismas reglas que sus similares de Estados Unidos, señala el texto. Y puntualiza que con esta apertura al autotransporte de carga, el gobierno mexicano aprovechará la cercanía geográfica con el principal mercado del mundo, “lo que constituye una ventaja competitiva permanente” para el país. Canacar mantiene demanda Por otra parte, el presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), Juan Carlos Muñoz Márquez, dio a conocer que los empresarios del ramo mantienen su demanda en contra del gobierno de Estados Unidos por impedir el ingreso de camiones mexicanos a territorio estadunidense, pese el tema forma parte del Tratado de Libre Comercio. En entrevista, Muñoz Márquez explicó que los transportistas mexicanos exigen el pago de seis mil millones de dólares por daños causados ante el incumplimiento del TLC. Dijo que aun cuando ellos invirtieron en modernizar sus flotas de camiones, el gobierno de Estados Unidos, de manera unilateral, impidió el ingreso de las unidades. El gobierno americano está dispuesto a pagar dos mil 500 millones de dólares y los transportistas mexicanos no desean ese acuerdo, ya que lo consideran injusto. Muñoz Márquez dijo que la primera semana de noviembre los abogados de los transportistas agilizarán la demanda que desde hace tres años ganaron en un panel de controversias.