Presume Calderón fortaleza de la economía nacional

lunes, 4 de abril de 2011

MÉXICO, DF, 4 de abril (apro).- Para el gobierno federal, México sigue en la era del “catarrito”: cualquier choque externo o deterioro de la economía internacional, por severo que sea, apenas se sentirá en el país.

Es tal la fortaleza del sistema financiero mexicano, que ha podido “enfrentar con éxito los efectos de la crisis internacional”. Además, si se materializara alguno de los riesgos que hoy presenta la economía mundial, “su eventual impacto sobre el funcionamiento del sistema financiero sería limitado”.

Así lo dice el primer informe del Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero, que hoy le fue entregado, en Los Pinos, al presidente Felipe Calderón.

El propio mandatario, al recibir el documento, se sumó al optimismo reiterado: el sistema financiero nacional está preparado para enfrentar sacudidas y turbulencias del exterior, dijo.

También, aseguró que “hoy estamos mucho mejor preparados para mitigar los riesgos exteriores que pueda enfrentar nuestro sistema financiero. México cuenta con la fortaleza suficiente para resistir los embates del exterior”.

El Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero fue creado a fines de julio del año pasado, por decreto presidencial, con el propósito de “identificar y monitorear los riesgos potenciales que atenten contra la estabilidad financiera del país y coordinar las acciones que deban realizar cada una de las autoridades que lo integran”.

El Consejo lo preside el titular de la Secretaría de Hacienda y lo integran, además, el gobernador del Banco de México y los responsables de las entidades regulatorias del sistema financiero: las comisiones nacionales Bancaria y de Valores (CNBV), de Seguros y Fianzas (CNSF), del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) y el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).

En el informe entregado hoy a Calderón, el Consejo señala que entre los principales riesgos que podrían afectar el sistema financiero del país se encuentran una reversión abrupta del los capitales que llegan masivamente al país, y la situación en Europa, en la que muchos países enfrentan problemas para refinanciar su deuda soberana.

Sin embargo, dice el informe, ninguno de esos dos riesgos significan un problema real para el país.

En relación con la posibilidad de que se frene y revierta la llegada de capitales del exterior, señala que “la economía mexicana ha sido capaz de absorber de manera ordenada el elevado nivel de flujos de capital que ha recibido recientemente, en un entorno apropiado de liquidez en los mercados y sin generar distorsiones en las principales variables financieras”.

Y, en todo caso, si se presentara una reversión abrupta de esos flujos internacionales, “el impacto desfavorable sería acotado”, dice el informe, toda vez que se han establecido una serie de medidas y políticas públicas prudentes, como son un déficit público moderado, bajas tasas de interés de referencia, holgado perfil en los vencimientos de la deuda pública, mayor nivel de reservas internacionales y mejoras en la regulación y supervisión financieras.

En relación a la crisis fiscal de algunos países de Europa, el informe del Consejo asegura que aun cuando se agravaran los problemas de esos países, que llevaran a un mayor deterioro de sus sistemas financieros, en México eso “tendría un impacto limitado”.

La razón: “Las condiciones subyacentes de la economía son sólidas y las perspectivas de crecimiento son favorables”, además de que “el estado actual del sistema bancario mexicano le permitiría absorber los efectos de un deterioro importante en el ritmo de la actividad externa, en el caso de que este evento llegara a presentarse”.

En suma, parafraseando a Agustín Carstens en 2008, en los albores de lo que sería la crisis financiera internacional más dramática desde la recesión de 1929, México apenas sufriría un “catarrito”, si llegara a presentarse un severo deterioro de la economía mundial.

Comentarios