Demanda Coparmex fin del IETU

lunes, 20 de junio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).--La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) hizo un llamado a “la clase política” para que elimine el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) debido a que no ha cumplido con las metas de recaudación ni ha generado las inversiones previstas. El presidente de la Coparmex, Gerardo Gutiérrez Candiani señaló que “con el IETU no se han alcanzado las metas recaudatorias proyectadas, y en cambio, ha generado distorsiones y una gran complejidad en el sistema tributario mexicano”. Explicó que con este impuesto, que entró en vigor desde el 2008, los contribuyentes están obligados a administrar, calcular y pagar dos impuestos directos --el IETU y el Impuesto Sobre la Renta (ISR)--, con bases distintas de determinación, “como no ocurre en casi ningún otro lugar del mundo”. De acuerdo con el organismo patronal, entre el 2009 y 2010, el IETU tuvo una disminución de 3.20%; mientras el ISR tuvo un incremento real en su recaudación de más de 12% y el Impuesto al Valor Agregado (IVA) de casi 19%, durante el mismo periodo. No sólo eso, en los primeros tres meses de este año, la caída de recaudación a partir del IETU, se desplomó más de un 8%, en términos reales. La Coparmex también destacó que este impuesto no cumplió con las expectativas planteadas en cada ley de ingresos: En el 2008, tuvo una brecha de 33% respecto al objetivo planteado; en el 2009 de 19%; y en el 2010, de 15% menos que lo presupuestado, pese a que la economía creció 5.5%. Gutierrez Candiani enfatizó que “para las empresas, el IETU ha significado una carga administrativa adicional, que afecta directamente su competitividad”. El problema de que las empresas paguen dos impuestos en lugar de sólo contribuir a través del ISR, no sólo afecta a la recaudación, sino también a las inversiones. La Confederación Patronal de la República Mexicana aseguró que “la posibilidad de incentivar la inversión nacional a través del IETU se desvaneció, y existe el riesgo de que se desaliente más la inversión extranjera directa”. Y advirtió que está latente la posibilidad de que en Estados Unidos no se permita acreditar este impuesto para efectos del ISR. Por lo que “esto impactaría a multinacionales con presencia en México y podría ahuyentar la inversión significativamente”. El presidente del organismo propuso a los legisladores, así como a las autoridades hacendarias que se tenga un impuesto directo “que facilite el cumplimiento de las obligaciones fiscales; que acote los tratamientos preferenciales, incentive la formación de capital al permitir la deducción de activos al momento de su pago, y reconozca deducciones fundamentales”.

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