Critica Cordero propuesta priista de gasto público

jueves, 1 de septiembre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, decidió hoy romper con las reglas que decía respetar y traspasó la línea que separaba sus funciones de secretario de Estado y las libertades que podría atribuirse como aspirante presidencial. Cosa que nunca haría, según insistía él mismo. Como si estuviera ya en plena contienda electoral, arremetió contra el PRI que, en su agenda para el periodo legislativo que inició este día, propone arrancarle al gobierno federal la potestad de ejercer y ejecutar el gasto público en las entidades federativas y transferírsela a los gobiernos locales. En rueda de prensa, con motivo del Quinto Informe de Gobierno del presidente Felipe Calderón, Cordero Arroyo criticó que justo ahora que está por iniciar la discusión del presupuesto para 2012, el PRI quiere más recursos para los estados. Pero, advirtió, “vale la pena reflexionar quién debe tener el ejercicio de los recursos, que son los impuestos de todos los mexicanos, que con mucho sacrifico aportan”. Y preguntó: “¿Se le debe transferir (el ejercicio del gasto) a instancias locales, donde no hay mecanismos de rendición de cuentas, donde no hay transparencia en la ejecución de los recursos? ¿O se deben gastar e invertir a través de programas, cuyas reglas de operación son públicas, cuyos padrones, evaluaciones, auditorías y resultados también son públicos, y que el gobierno federal ejecuta y gasta también en los estados y municipios?” “Es una reflexión que vale la pena hacer”, dijo y pidió a los comunicadores “explicarle a la sociedad lo que está en juego, a los contribuyentes, para que el Congreso actúe de manera muy responsable”. Además, en relación con la reestructuración que se hará de las deudas estatales, señaló que se actuará con responsabilidad en todos los casos, inclusive en “el peor de todos, que es el de Coahuila”, que en dos años hizo crecer su deuda en 11 mil por ciento respecto de sus ingresos propios. Explicó que si Coahuila quisiera pagar su deuda actual sólo con sus ingresos propios –sin las participaciones federales--, tardaría 11 o 12 años en pagarla, y eso, sin gastar esos ingresos en ninguna otra cosa. Aclaró que “actuar con responsabilidad” en la reestructuración de las deudas estatales significa que “no se trata de patear la deuda de corto plazo que tienen y mandarla a largo plazo. “Se trata de que los estados hagan un verdadero ajuste de finanzas públicas, revisen su nivel de gasto, revisen qué tan controlado y monitoreado tienen su gasto y su inversión, y que al mismo tiempo hagan un esfuerzo por mejorar su recaudación tributaria y su recaudación de ingresos propios. A final de cuentas, eso es lo importante.” Algo así como lo que exige el Fondo Monetario Internacional (FMI) a los países que le piden créditos para resolver sus problemas de finanzas públicas. Inevitable el tema de sus aspiraciones presidenciales, los reporteros –poco les importó el Quinto Informe–, le inquirieron sobre su permanencia en la Secretaría de Hacienda, si buscará el apoyo de los aspirantes que ya declinaron –Javier Lozano y Alonso Lujambio– y si será él quien entregue al Congreso el paquete económico para el 2012. “No es el tema de esta conferencia; habrá qué esperar”, dijo y agregó que él seguirá concentrado en sus obligaciones y facultades como secretario de Hacienda. “Eso es lo que dicta mis decisiones como servidor público, como secretario de Hacienda. Lo sigo siendo y lo seguiré siendo por un rato”, remachó. Antes, había jugado con la posibilidad de una renuncia inminente: “Más allá de quién lo entregue (el Presupuesto 2012), lo relevante es que sea responsable, que atienda las necesidades del país y ayude a dinamizar la economía del país”. Pero buen raspón que le dio al PRI.