Demanda CCE al próximo gobierno superar "estancamiento estabilizador"

lunes, 29 de octubre de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) hizo un llamado al próximo gobierno para superar la fase de “estancamiento estabilizador” en el que está sumido el país. “Hay que blindar esta fortaleza y hacer todo lo necesario para que dé mayores rendimientos a los mexicanos, con más crecimiento y empleos (…) Superar una larga fase de estancamiento estabilizador que el país no puede permitirse más”, dijo el presidente del organismo, Gerardo Gutiérrez Candiani, al dar su mensaje semanal. Para el CCE, el próximo gobierno tendrá que cumplir tres condiciones para garantizar el crecimiento económico y estimular el mercado interno, entre ellas mantener el mandato del Banco de México para preservar  la estabilidad de precios. Asimismo, que la deuda pública rebase 40% del Producto Interno Bruto (PIB), incluyendo estados y municipios, y observar un  estricto apego a la ley en cuanto al objetivo de finanzas públicas equilibradas. En el tema de la inflación, Gutiérrez Candiani precisó que el CCE espera que el nuevo gobierno “haga suya la meta formal de 3% anual, más menos un punto, garantizando la disciplina fiscal y preservando la integridad de la autonomía del Banco de México”. Sobre la deuda, recomendó hacer un esfuerzo de clarificación de las cuentas públicas, ya que su complejidad actual, dijo, “genera confusión y preocupación sobre cuál cifra refleja el total de la deuda del sector público”. Gutiérrez Candiani recalcó que en el sexenio de Felipe Calderón la deuda se disparó entre 2006 y 2012, al pasar de 29% a 37% del PIB. Además, destacó el repunte de la deuda externa, que pasó de 24 mil 300 millones de dólares a más de 119 mil millones. De acuerdo con el CCE, “gran parte del aumento de este rubro se atribuye a que en 2009 se reconoció como deuda directa de Pemex los pasivos por inversión bajo el esquema de Pidiregas. No obstante –añadió– la sostenibilidad fiscal de un gobierno implica que los ingresos netos sean suficientes para cubrir el pago de intereses del endeudamiento total”. El sector empresarial recordó que el objetivo de la llamada Agenda por México –firmada con el próximo gobierno– es no rebasar 40% del PIB. Sin embargo, agregó,  es conveniente ir más allá y buscar que la deuda gubernamental se reduzca para que pueda aumentar el financiamiento disponible a la producción y al consumo, y se reduzcan las tasas de interés internas. Respecto del equilibrio de las finanzas públicas, la iniciativa privada sugirió que México adopte un balance fiscal “estructural”, ahorrando en los años “buenos”, con el propósito de tener márgenes adecuados de acción en los “malos”. Por el lado de las erogaciones, el gasto público programable, sin subsidios a energéticos, aumentó más de 800 mil millones de pesos en los últimos cinco años, casi 40%. En contraste, el PIB creció menos de 8% acumulado en ese periodo. Y es que el incremento del gasto público no está contribuyendo significativamente a promover un mayor dinamismo económico. Mientras tanto, el aumento en el gasto corriente ha limitado la posibilidad de mayores inversiones, no solo en el sector energético, sino también en  otras áreas críticas para el desarrollo equilibrado del país. De hecho, la inversión pública ha sido en realidad un remanente entre los techos presupuestales y el gasto llamado irreductible. “México debe llevar a cabo una completa reingeniería del sector público, incluyendo su marco regulatorio, que le permita mayor eficiencia, eficacia y equidad en la forma en que todos los órdenes de gobierno y poderes de la Unión ejercen el gasto. En la actualidad, gran parte de los programas presupuestarios son regresivos y de baja calidad”, concluyó el presidente del CCE.  

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