En la informalidad, seis de cada 10 mexicanos: Inegi

martes, 11 de diciembre de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- En el país, más de la mitad de la población ocupada labora en la informalidad o en condiciones vulnerables al no contar con seguridad social ni con contrato que respalde su trabajo ni salario fijo, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). De acuerdo con la nueva medición que realiza el organismo presidido por Eduardo Sojo, de los 48.7 millones de personas ocupadas en México, 29.3 millones se encuentran trabajando en condiciones precarias, cifra mayor a los empleados formales, quienes suman 19.4 millones. En otras palabras, seis de cada 10 mexicanos trabajan en la informalidad. Ante esta situación, Sojo señaló que “el mercado laboral mexicano está caracterizado por un grupo importante de trabajadores que son vulnerables por no estar dentro de un marco legal, y el término informal, aclaró, es sinónimo de vulnerabilidad, pues no hay contrato ni hay a dónde reclamar si hay un despido injustificado”. El Inegi detalló que del universo de trabajadores informales, 14.2 millones conformaban específicamente la ocupación en el sector informal, 2.1 millones eran servicio doméstico remunerado, 6.2 millones pertenecían al ámbito agropecuario y otros 6.8 millones a las empresas, gobierno e instituciones. Antes de la nueva medición, el organismo de estadística sólo consideraba “informales” a quienes laboraban de forma independiente, como vendedores ambulantes, taxistas y quienes laboraban en oficios como la carpintería, plomería, pintura y otros negocios familiares, como fondas o puestos de comida. Ahora, integra a actividades como el servicio doméstico remunerado, al sector agropecuario y a quienes trabajan en empresas e instituciones sin ser registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), además de los antes descritos. Según el Inegi, las entidades con menores proporciones de empleo informal fueron: Baja California Sur (41.6%), Chihuahua (42.8%) y Nuevo León (43%); mientras que las mayores tasas correspondieron a Oaxaca (80.8%), Guerrero (80.8%) y Chiapas (76.5%), por cierto los estados con mayor pobreza del país. “En términos generales, los estados del norte presentan tasas de informalidad relativamente reducidas y altas tasas de desocupación, mientras que los del sur muestran, en general, altos valores de sus tasas de informalidad y bajos valores de sus tasas de desocupación”, explicó el instituto. De la totalidad de las personas en la informalidad, 12.5 millones tienen entre 25 y 44 años; 7.5 millones están en el rango de 45 a 64 años; mientras que 6.8 millones de trabajadores informales son jóvenes de 14 a 24 años. Con las nuevas cifras arrojadas por el Inegi, la situación laboral en México es dramática, ya que sólo una minoría cuenta con las garantías para trabajar formalmente; el resto tiene casos de inestabilidad laboral, ingresos inciertos y difícil acceso a la seguridad social y de salud, ya ni hablar de prestaciones sociales. En números, el cuadro es el siguiente: 19.4 millones plazas formales; 29.3 millones, informales; más de 4 millones en la subocupación, y 2.5 millones en el desempleo. En los últimos meses del gobierno de Felipe Calderón, quien se autonombró “presidente del empleo”, su administración no paraba de presumir la creación mensual de empleos, e incluso sostenía que México es uno de los países con menores tasas de desocupación entre las naciones integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Lo que no mencionaba es que, en efecto, el país sí tiene una de las tasas menores de desempleo (con un promedio de 5%), pero es gracias precisamente a la informalidad, que absorbe laboralmente a la mayoría de los mexicanos, como lo dio a conocer hoy el Inegi.

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