Critica el CCE "desempeño inercial" de México

lunes, 10 de septiembre de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Pese al avance de México en el reporte de competitividad elaborado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), la iniciativa privada consideró que la posición 53 en la que se ubicó, entre más de 140 naciones, refleja un desempeño económico inercial. Al dar a conocer su mensaje semanal, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Gerardo Gutiérrez Candiani, señaló que “la competitividad de México, con todo y los avances, no alcanza sino para un desempeño inercial, similar al de las últimas tres décadas: un promedio de crecimiento anual de 2.4%, sin que en ningún año hayamos logrado la creación de un millón de empleos formales”. La semana pasada el WEF reveló su índice de competitividad, en el que México demostró un avance en temas como mejora regulatoria, pero la debilidad de las instituciones, la corrupción y la inseguridad fueron los principales problemas que presentaron las empresas para abrir o mantener un negocio en territorio nacional. En ese contexto, la cúpula empresarial aseguró que “el nuevo reporte de competitividad confirma que la corrupción, el crimen y la ineficiencia de nuestras instituciones de seguridad son los factores más problemáticos para las empresas en México. También en materia de instituciones y mercado laboral continuamos entre los últimos lugares”, añadió. El CCE explicó que nuestra posición en el reporte del Foro Económico Mundial es relativamente baja, considerando que tenemos lo necesario para lograr más. Otros países, detalló, han avanzaron con rapidez. Por ejemplo, los brasileños ya están en el sitio 48, con una ganancia de 24 lugares respecto de 2007, y Perú pasó del lugar 86 al 61 en el mismo lapso, en tanto que China se ubicó en la posición 29. Gutiérrez Candiani fue más allá al señalar que “Corea, China o la India mantienen niveles de inversión total anual superiores a 30% de su PIB, frente a 21% de México. Si aspiramos a crecer de manera sostenida al 6% anual, tenemos que fijarnos como meta llegar a niveles de inversión de al menos 3.5 puntos porcentuales del PIB adicionales, lo que implica más de 540 mil millones de pesos”, apuntó. Para el sector empresarial las deficiencias estructurales de México son amplias, desde la innovación hasta la informalidad, por lo que “resulta fundamental mejorar nuestro sistema educativo, que tiene amplios rezagos cualitativos y cuantitativos, y trabajar en muchos otros frentes: productividad, innovación, crédito accesible y suficiente, un entorno jurídico adecuado, espíritu empresarial, diversificación de exportaciones, competencia, promoción del mercado interno, política industrial de avanzada y reducir la informalidad económica”, puntualizó. El presidente del CCE aprovechó para insistir a la actual legislatura que apruebe a la brevedad las reformas estructurales. “Las reformas hacendaria, laboral y energética son indispensables, son el elemento central para relanzar nuestra competitividad y potencial económico… Señores legisladores, insistimos en que hay que dar la señal de que la voluntad reformadora y de impulsar el crecimiento van en serio. Adelante con la reforma laboral en este periodo de sesiones”, anotó. Según el CCE, para que el sexenio de Peña Nieto sea un periodo de crecimiento y empleo, se necesita una fase de desarrollo y multiplicación de las empresas pequeñas, medianas y grandes, de capital nacional o extranjero. “Hay que comprometerse con el establecimiento de las condiciones necesarias para que esto sea posible”, enfatizó. Sobre el gobierno de Felipe Calderón, la cúpula empresarial elogió la estabilidad macroeconómica, el crecimiento del comercio exterior, el bajo nivel de deuda y la competitividad comparada con los llamados BRICS. Según el organismo, México ha fortalecido su estabilidad macroeconómica de manera ejemplar y se ha convertido en uno de los países más abiertos al comercio del mundo, con una economía basada en gran medida en la manufactura. “El aumento en nuestra participación en las importaciones de Estados Unidos, que sin incluir petróleo pasaron de poco más de 10% del total en 2005 a casi 13% en 2011, se debe en gran medida a estos factores, que se conjugan con más atractivos costos laborales y logísticos, contra su incremento en países como China”. Añadió: “Hoy, ninguno de los BRICS tiene una competitividad como la de México en cuanto a facilitación y tiempos para operaciones de comercio exterior. Nuestras exportaciones manufactureras superan a las del resto de América Latina en su conjunto y somos considerados como los más competitivos en el sector automotriz de exportación”. En otras palabras, el país está fuertemente anclado al exterior y en mayor medida a Estados Unidos, que tendrá un bajo crecimiento económico en 2012, sostuvo. “Se nos presenta un ciclo de oportunidad, en medio de un escenario de incertidumbre y crecimiento moderado o desaceleración en los países desarrollados”, remató Gutiérrez Candiani.  

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