Cae optimismo de la OCDE: baja proyección de crecimiento para México

martes, 19 de noviembre de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) derrumbó su pronóstico de crecimiento económico para México, en este año, a 1.2%, desde el 3.4% de su última estimación, de mayo pasado. Sin embargo, es optimista para los próximos dos años, para los cuales estima un crecimiento de 3.8% en 2014 y de 4.2% en 2015. Así lo señala en su documento de Perspectivas económicas, que dio a conocer hoy en su sede de París, Francia. El pronóstico de la OCDE para 2013 es congruente con las más recientes correcciones a sus estimados que han hecho el Fondo Monetario Internacional y el Banco de México. El primero también considera que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México será de 1.2% este año, mientras que el segundo lo ubica en un rango de entre 0.9% y 1.2%. La organización considera en el capítulo sobre México que el magro crecimiento para este año se debió a la brusca desaceleración que experimentó la economía mexicana en el primer semestre, ocasionada sobre todo a que la débil demanda de las exportaciones impactó al resto de la economía, que perjudicó a los consumidores y afectó la confianza de los inversionistas. Sin embargo, cree que las condiciones externas están mejorando y los gastos del gobierno se han intensificado, por lo cual el crecimiento debería repuntar en 2014 y 2015. Según su análisis, la debilidad de la demanda ha atenuado la inflación, a pesar de algunas presiones recientes de suministro de energéticos ocasionadas por condiciones climáticas altamente perjudiciales. En función de ello, dice, el Banco de México recortó su tasa de referencia en octubre a un mínimo histórico, de 3.5%, lo que debería impulsar la inversión. El organismo también cree que la política fiscal dará un mayor impulso a la economía el próximo año gracias al déficit previsto de 1.4%, que permitirá un gasto excepcional que haga volver la confianza para la inversión. Además, mientras la demanda de Estados Unidos se siga recuperando el próximo año y empiecen a tener efectos los estímulos de un mayor gasto público en el país, la demanda interna se fortalecerá. Y será mucho más si se aprueba la reforma energética que está pendiente, pues se reducirían las restricciones a la inversión privada en el sector, que aumentaría notablemente la inversión en otros sectores. La OCDE señala que no hay mayor problema con la inflación en México, pues están bien ancladas las expectativas inflacionarias, además de que la inflación subyacente (la que no toma en cuenta bienes y servicios con precios muy volátiles, como los combustibles y los agropecuarios) se acerca a la parte inferior del rango meta de 3% más-menos un punto porcentual. En ese sentido, dice, puede haber margen para nuevas reducciones de las tasas de interés referenciales en apoyo a la demanda. Sin embargo, señala que aún hay riesgos considerables para el crecimiento. Uno es que el debate presupuestario en Estados Unidos puede frenar la inversión al principio del próximo año. Otra, que la política monetaria de ese país, si la Reserva Federal empieza a reducir sus compras de bonos gubernamentales –con lo que bajaría la liquidez internacional y se reducirían los flujos de capital a México– podría provocar inestabilidad en los mercados, con lo que aumentarían las tasas de interés de largo plazo. Un riesgo más que está latente en México es si no se aprueban las reformas financiera y energética, con lo cual se retrasaría el repunte económico proyectado para los próximos años. Sin embargo, la OCDE es optimista y cree que si se aprueban esas reformas, más las que ya están aprobadas, como la que permite una mayor competencia en el sector empresarial, “podrían reforzar el potencial de crecimiento más de lo previsto y dar lugar a una expansión económica más fuerte a través de las tasas más altas de inversión y de la productividad”.  

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