Más impuestos a productos no resolverán el problema de la obesidad: Concamin

lunes, 19 de agosto de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- La iniciativa privada aseguró que la aplicación de nuevos impuestos no solucionará el problema de la obesidad. En su opinión, ningún gravamen puede controlar el consumo de cierto producto; en los casos que se ha aplicado, como el tabaco y el alcohol, dijo, ha generado afectaciones a la industria. Raúl Picard del Prado, presidente de la Comisión de Comercio Interior de la Confederación de Cámaras Industriales de México (Concamin), sostuvo que la medida ha resultado contraproducente porque la mitad de las bebidas alcohólicas se generan fuera de la industria formal y el comercio de cigarrillos ilegales ha crecido 19%. “En un país como México, con 60% de informalidad, querer meter controles vía impuesto es querer incrementar el consumo sin control, ya que favorece este mercado, por lo que no estamos a favor de querer controlar el consumo de productos vía impuesto”, puntualizó en conferencia de prensa. De acuerdo con Picard del Prado, es necesario el trabajo conjunto entre sociedad, gobierno, academia e industria para tomar acciones preventivas que ayuden a resolver el problema de la obesidad. Según el dirigente de la Concamin, desde hace varios años la industria de alimentos y bebidas no alcohólicas ha atendido los compromisos adquiridos con la sociedad y el gobierno para instrumentar una estrategia contra el sobrepeso, y ha jugado un papel fundamental en lo que respecta a la seguridad alimentaria del país y en mejorar las expectativas de vida de la población. En términos económicos, detalló, la industria de alimentos y bebidas no alcohólicas representa el equivalente a 12.38% del Producto Interno Bruto y genera 810 mil  empleos directos y 5 millones 500 mil empleos indirectos, que en total representan 17.3% de la población ocupada. Por su parte, la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas AC (ANPRAC) subrayó que las estrategias fiscales no tienen un verdadero impacto en el contenido calórico de la dieta total, ni hacia dónde se traslada el consumo. “Hay una coincidencia de la ciencia, el sobrepeso y la obesidad, multifactorial y compleja, por lo que no se puede señalar a un producto –el refresco– como el causante central de este problema, lo que importa es la ingesta calórica total”, precisó. Señaló, asimismo, que el portafolio de bebidas bajas en azúcares se ha incrementado (representa 37% de las ventas), y la ANPRAC también ha impulsado la venta de agua embotellada. En los últimos 20 años, agregó, la tasa de crecimiento de los productos calóricos de los refrescos tradicionales ha estado en menos de 0.4% anualmente, de manera que el consumo per cápita de refrescos calóricos ha crecido acumuladamente 7% en dos décadas.

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