Banxico baja un punto porcentual proyección de crecimiento para 2013

miércoles, 7 de agosto de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- El Banco de México (Banxico) redujo un punto porcentual el pronóstico de crecimiento de la economía mexicana como resultado del deterioro de la actividad económica en el segundo trimestre del año. Al dar a conocer el informe de inflación durante abril-junio, el organismo que dirige Agustín Carstens pronosticó que el crecimiento económico oscilará en el rango de 2 a 3%, en lugar de 3 a 4% que se había estimado originalmente. Las luces amarillas se prendieron en el banco central luego e que “la desaceleración que la economía mexicana había venido registrando desde la segunda mitad de 2012 se acentuó en el segundo trimestre del presente año”. Esta pérdida de dinamismo, dijo, se ha dado de manera más rápida y profunda que lo anticipado, en un entorno de menores tasas de crecimiento en diversas economías emergentes. En rueda de prensa, el gobernador del Banxico explicó que “el comportamiento horizontal que ha tenido el componente industrial, con cierta tendencia a la baja, sin duda es el factor que más está contribuyendo a la desaceleración de la economía mexicana”. Agregó que la pérdida de dinamismo que ha registrado la economía mexicana también obedeció a una serie de choques adversos entre los que se encuentra el entorno de bajo crecimiento de la actividad y el comercio mundial. Contrario a la percepción de la Secretaría de Hacienda (SHCP), quien argumenta que no hay elementos sólidos para bajar el pronóstico de crecimiento, ubicado en 3.1%. El Banco de México sentenció: “Si bien se espera que la actividad económica se fortalezca en la segunda mitad de 2013, impulsada por el aumento del gasto público, un mayor crecimiento de la economía de Estados Unidos y la recuperación de la demanda interna privada, la debilidad que mostró la actividad económica en México durante el primer semestre del año hace necesaria una revisión de las previsiones sobre el crecimiento del PIB para 2013 en su conjunto”. No sólo bajaron las previsiones de la economía, también de los empleos creados para este año. El banco central pronosticó un aumento de entre 450 y 550 mil trabajadores asegurados en el IMSS, en comparación con el rango de 550 a 650 mil trabajadores en el informe anterior. Por el lado de la inflación la institución encargada de la política monetaria anticipó que a partir de julio la inflación general anual se ubique cerca de 3.5%, fluctuando en los próximos meses alrededor de ese nivel y que cierre así el año. Lo anterior luego de que en abril pasado tocará su punto máximo y se colocara en 4.65%, debido al incremento del tomate verde y del limón. En los próximos meses la inflación se podría ver afectada por el debilitamiento de la actividad económica en México; mayor volatilidad cambiaria ante las nuevas condiciones en los mercados financieros internacionales. Además, en el mediano plazo, la posibilidad de una mayor competencia de mercado en la economía derivada de avances en el proceso de reformas estructurales, lo cual podría contribuir a una menor inflación. Asimismo, las condiciones climáticas o sanitarias adversas que conduzcan a ajustes al alza en los precios de los productos agropecuarios, o nuevos ajustes en precios públicos. Con estos números, el panorama macroeconómico del país  en el corto y mediano plazo no son tan alentadores. Las revisiones son a la baja, como lo anticiparon los especialistas del sector privado y como ya lo adelantó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Sólo falta que la SHCP, encabezada por Luis Videgaray haga lo propio.  

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