Falta de seguros desahucia a afectados... y al Fonden

jueves, 26 de septiembre de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Las pérdidas materiales que dejaron a su paso los huracanes Ingrid y Manuel ascenderán a 75 mil millones de pesos a escala nacional. De esa cantidad, la industria aseguradora absorberá sólo 20%, es decir, sólo 15 mil millones de pesos (unos mil 300 millones de dólares), reveló la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). Sin embargo, la devastación que dejaron estos fenómenos —uno que entró por el flanco del Golfo de México y otro por el Océano Pacífico— podrían situarse entre el segundo o tercer desastre natural más costoso para las empresas aseguradoras. En rueda de prensa realizada en las instalaciones de la AMIS, el presidente de ese organismo, Recaredo Arias comparó: “el paso del huracán Wilma por territorio mexicano en 2005 costó dos mil 344 millones de dólares, mientras que las afectaciones que ocasionó Gilberto en 1997 sumaron mil 373 millones, por lo que los fenómenos de septiembre podrían ubicarse a la par de este último, según cifras preeliminares”. De acuerdo a la AMIS, el desglose es el siguiente. En automóviles asegurados se han reportado más de 600 casos para los estados afectados por Ingrid y más de mil 200 en los estados afectados por Manuel. Sin embargo, el organismo estimó que los huracanes podrían dejar alrededor de 4 mil vehículos asegurados dañados, con un impacto estimado de 150 millones de pesos. Por otra parte, hasta el momento existen 345 casos de diversos giros y tipos de seguros que implican 2 mil 400 millones de pesos por Ingrid. Mientras que en el caso de Manuel las pérdidas por diferentes conceptos suman 4 mil 400 millones de pesos con 450 casos… Y la cifra aumentará conforme pase el tiempo y se efectúe el recuento de los daños. Al respecto, Arias aclaró que “en cuanto a estimación de los daños, hay lugares a los que todavía no se puede acceder. Hay asegurados que no han avisado de sus daños porque tienen casas de fin de semana u otros no han podido regresar a las casas, entre otras situaciones”. Pero el asunto no para ahí. Tan sólo de estas cifras preeliminares, el gobierno y los particulares tendrán que absorber —en teoría—, al menos 60 mil millones de pesos en las demás pérdidas. Recaredo Arias señaló: “Estamos hablando de un bajo impacto para el sector asegurador, por el tipo de estados (donde la población no suele contratar seguros), aunque en algunos casos lo que es infraestructura carretera privada, hidráulica, algunos puentes, algunos tramos de la Autopista del Sol sí están asegurados”. El presidente de la AMIS precisó que algunos estados si tenían su seguro del Fondo Nacional de Desastres (Fonden) para telecomunicaciones, hoteles y aeropuertos, pero a nivel de casas es muy bajo y a nivel de seguros agropecuarios estas zonas tienen muy poca penetración del seguro, salvo Sinaloa. De acuerdo con la Secretaría de Hacienda (SHCP) los recursos del Fonden ascienden a 12 mil 507.9 millones de pesos. El origen de estos recursos es poco más de 7 mil millones de pesos del propio fondo más 5 mil millones adicionales del Seguro de Riesgos Catastróficos. De cualquier manera, la cantidad de dinero que dispone el gobierno federal se queda muy corta con los 60 mil millones de pesos en pérdidas que dejaron los huracanes y que no absorberá la industria aseguradora. Y como muestra está la infraestructura carretera, donde según el informe que rindió ayer el secretario de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, de un total de 81 autopistas de cuota, 18 resultaron afectadas, con un total de 159 incidencias. Tres autopistas tuvieron interrupción total a la circulación, la de Chilpancingo-Acapulco, Pátzcuaro- Lázaro Cárdenas y libramiento de Tecpan. De un total de 141 carreteras federales libres de peaje se tiene registro de afectaciones en 57 de ellas, con un total de 278 incidencias. En 13 carreteras persiste la interrupción de la circulación y se tienen registrados nueve puentes colapsados sujetos a reconstrucción. Sin embargo, las carreteras administradas por el gobierno no están aseguradas, por lo que los recursos del Fonden tendrán que destinarse a ellas. Al respecto, Recaredo Arias soltó: “La parte de infraestructura carretera que le corresponde a la SCT es la que no está asegurada, porque la SCT no ha contratado desde la administración pasada este seguro transfiriéndola a las administradoras privadas”. El directivo explicó que hace algunos años estuvieron aseguradas, pero después se dejó de asegurar “por buscar una racionalización presupuestal que nosotros consideramos que es una racionalización mal entendida, porque al transferirse esos riesgos a una aseguradora pues no pasa lo de ahora, que se lleva una parte muy importante de los recursos del Fonden”. Por lo pronto, ahí queda la factura económica que dejaron los huracanes en los días pasados, que además arrasó con decenas de vidas y de historias.

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