"Sin empleo digno no puede haber paz social": OIT México

lunes, 24 de noviembre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- El director de la Organización Internacional del Trabajo en México, Thomas Wissing, aseguró que en ningún país “puede haber paz social y gobernabilidad democrática con parte de la población sin acceso a fuentes de empleo y trabajo digno”. Durante la inauguración del Foro Internacional Empleo Informal y Precario, organizado en el Antiguo Palacio de Minería, recordó que 58% de los trabajadores en México se encuentra en la informalidad, por encima del promedio de América Latina. El representante del organismo internacional agregó que dentro de ese sector, las mujeres y los jóvenes están sobrerrepresentados y padecen más las consecuencias de la informalidad: Carencia de protección social y de salud, falta de acceso al crédito bancario y la tecnología, bajos salarios, entre otras. Wissing aseguró que “el crecimiento económico favorece la formalización del empleo. Necesitamos más crecimiento, más inversión, más productividad y mejores salarios para los trabajadores”, además de que éstos puedan organizarse libremente y tener una buena comunicación con el gobierno. Hugo Beteta, director de la sede subregional de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en México, aseguró que en el país una de cada tres personas que laboran en la informalidad está contratada de manera irregular, por ejemplo, no tiene las mínimas prestaciones de ley. Dijo que este sector tiene bajos salarios y, por lo tanto, baja productividad. Luego de participar en la inauguración del Foro aseguró a Apro que con una masa salarial tan baja, en México se generan varios problemas: Demanda interna débil, aumento de la tendencia laboral de la pobreza –trabajadores con jornadas de ocho horas que no logran sacar a su familia de la pobreza– y el aumento de la vulnerabilidad en general ante los shocks macroeconómicos. El especialista llamó a las autoridades mexicanas a apostar por la formalización del trabajo pues ello, dijo, permitirá que los trabajadores tributen, que tengan acceso a la seguridad social –pensiones, seguro médico, vacaciones, aguinaldo– “y eso va a permitir que la economía funcione mejor”. El empleo formal, agregó, debe ser la estrategia de desarrollo del país: “México debe impulsar políticas de permitan generar empleos de mejor calidad, revisar la estrategia de competitividad que se base en la innovación y la protección social universal”. Optimista, consideró que recientemente la clase política mexicana ha evidenciado “que es capaz de hacer reformas… Ahora es importante que eso lo evidencie con el bienestar de la familias, con una protección universal y con la desvinculación del salario mínimo, que no es para referencia de precios”. El gobierno mexicano, afirmó, gradualmente debe llevar el salario mínimo “a cumplir el mandato constitucional que sea suficiente  para que un trabajador pueda salir de la pobreza con su familia de cuatro integrantes, es decir, elevar el salario mínimo a dos líneas de pobreza per cápita”. Y concluyó: “Otros países menos ricos de México lo han hecho en plazos no tan largos. Estoy seguro de que sí existe la capacidad de llegar a esos acuerdos en México”.