Exsalinistas a 20 años del TLCAN: "Hace falta un golpe de timón"

martes, 4 de febrero de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- A 20 años de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no todo es miel sobre hojuelas. Al contrario, según los arquitectos y negociadores del polémico acuerdo, hace falta un “golpe de timón” porque el mundo está “rebasando” a la región ante la falta de un nuevo liderazgo y el caos existente en las aduanas. Herminio Blanco, quien fuera jefe de negociación del TLCAN, sentenció que México tiene una “frontera arcaica” que es tardada en la comercialización de mercancías terrestres ante aduanas obsoletas que limitan la competitividad regional. “Lo que es fundamental es que durante los años del tratado ha habido muchas reuniones entre mandatarios, entre secretarios de cómo mejorar nuestra frontera y lo que es cierto es que la frontera en este momento es una frontera arcaica, por utilizar un adjetivo bastante generoso. Es una frontera donde las únicas mediciones que tenemos de los tiempos de espera, son los tiempos en que un camión o automóvil llega al primer punto de Estados Unidos”, señaló quien recientemente perdió la carrera para dirigir la Organización Mundial de Comercio (OMC). Durante su participación en el Foro TLCAN: A 20 años de su entrada en vigor, organizado por el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi), Blanco aseguró que “no tenemos alguna medición desde que alguien se empieza a formar en México hasta que cruza Estados Unidos. “Las cosas que no se miden, no se pueden mejorar; las cosas en la frontera, en lugar de estar mejorando, están empeorando. Las colas son más largas. Lo que se requiere son inversiones en la frontera, tener un sistema moderno de aduanas y que todos los procedimientos aduaneros se den antes de llegar a las aduanas”. Si no hacemos eso, “no estaremos maximizando la competitividad de América del Norte”, advirtió en las instalaciones del hotel St Regis de Paseo de la Reforma. En el foro, el más nombrado por los ponentes fue el expresidente Carlos Salinas de Gortari, quien durante su mandato encabezó las negociaciones del TLCAN. Sin embargo, en esta ocasión fue el gran ausente. En el acto estuvieron los principales funcionarios que colaboraron en la firma del TLCAN, como el exsecretario de Comercio, Jaime Serra Puche; Jaime Zabludovsky, quien de 1990 a 1994 fue subjefe de la negociación del TLCAN, y el mismo Herminio Blanco. No sólo ellos, también los principales negociadores de Estados Unidos, Carla Hills, y de Canadá, Michael Wilson, además de los empresarios beneficiados con la apertura comercial, como Armando Garza Sada, presidente de Alfa; Daniel Servitje, de Bimbo; Claudio X. González, presidente de Kimberly-Clark, así como el exgobernador de Sonora, Eduardo Bours. Salinas sólo envió un mensaje en video en el que menciona las ventajas del TLCAN que, a su vez, afirmó, “fijó las bases para una nueva generación de acuerdos comerciales”. Eduardo Bours inició su ponencia haciendo un reconocimiento al exmandatario, incluso dijo que siempre que da una plática sobre el TLCAN, se reconoce “la valentía, la audacia, la visión del presidente Salinas para echarse un compromiso como el que se echó México en ese momento”. No paró ahí quien encabezara el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) en aquellos tiempos, pues también se congratuló de haber estado en “un equipo de lujo… del mejor equipo negociador que pudo haberse instrumentado en el mundo”, al lado de Serra Puche, Blanco, Luis de la Calle, Zabludovsky y Luis Téllez. Bours defendió el TLCAN pese a sus repercusiones en el campo mexicano, donde sólo se respira pobreza, según estadísticas del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). Dijo: “El objetivo del Tratado de Libre Comercio no era reducir la pobreza en el campo. Lo que tenemos muy claro es que en el campo mexicano vive 23% de la población y genera 4% del PIB. No hay que ser ingeniero ni economista para saber que con el cuatro vas a mantener al 23 (sic)”. El comentario arrancó risas entre la audiencia y luego Bours aclaró que “de lo que se sigue tratando hoy en día es de generar los empleos en las diferentes regiones del país, dándole valor agregado a la producción agropecuaria, llevando nuevas empresas para poder sacar a esa gente de la miseria en la que vive y que va a seguir viviendo si los seguimos manteniendo con una hectárea y cinco vacas, si no se les da una alternativa de solución”. El político y miembro de la familia dueña de Industrias Bachoco criticó las funciones de la actual Secretaría de Agricultura, que “destina recursos al combate de la pobreza extrema”. También arremetió contra la Secretaría de Desarrollo Social, que encabeza la experredista Rosario Robles. La Sedesol, aseguró, se corona como “campeona mundial de premios al combate a la pobreza” aunque las carencias ahí siguen, ironizó. Eso sí, enumeró los sectores beneficiados desde la entrada en vigor del TLCAN y resumió la historia de Bachoco: “Casos de éxito: ahí están los azucareros, los de hortalizas, los aguacateros, pero era impresionante en los que íbamos a perder. Yo conozco uno de pasadita, el pollo. “El pollo en este país durante el TLC ha crecido 140% de la producción nacional, el consumo per cápita paso de 18 kilos por persona a 33 kilos. El precio ha bajado 7% de 1994 a 2014. Esa es la realidad del pollo. Se bajaron los márgenes y se consolidó la industria”. Unas mesas antes, Daniel Servitje, quien desde julio pasado ocupa la presidencia de Bimbo, se quejó por los trámites en las aduanas de la frontera norte, lo que retrasa el negocio de la panificadora. “Me parece que particularmente en nuestra frontera con Estados Unidos tenemos transacciones de billones de dólares y, sin embargo, tenemos infraestructura del siglo pasado”, criticó el empresario. Servitje agregó que es muy pesado para las personas y mercancías cruzar la frontera, por lo que es urgente lograr que las aduanas estén operando las 24 horas del día y las 52 semanas del año. El empresario canadiense Thomas D´Aquino, director general de CGI Group Inc., de plano soltó: “Tenemos que construir energía. Hay una carencia de liderazgo y es lo que necesitamos, podríamos tomar el momento de América del Norte, el mundo nos está dejando atrás. A menos que nos unamos, China y otras regiones nos ganarán. Necesitamos gente que se siente a la mesa… no podemos esperar cinco años más”. Así se expresaron los grandes empresarios y los protagonistas de 1994 cuando se firmó el TLCAN. Herminio Blanco lo describió como “un ejercicio de arqueología sobre el TLCAN”. Hoy, a 20 años de su entrada en vigor, el mismo doctor por la Universidad de Chicago concluyó que en estos tiempos es necesario dar “un giro de 180 grados”.  

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